SAS: rescate de una Soyuz

El 26 de septiembre de 1983, los cosmonautas Vladímir Títov y Gennadi Strekálov esperaban tranquilos el lanzamiento en el interior de la pequeña cápsula Soyuz T-10. Todo había transcurrido sin problemas hasta el momento, así que daban por sentado que el despegue de su cohete Soyuz-U tendría lugar a la hora prevista. Para ambos se trataba de una misión rutinaria más. De hecho, apenas cinco meses atrás los dos habían participado en la misión Soyuz T-8, que tuvo que volver prematuramente a la Tierra al no poder acoplarse con la Salyut 7 debido a una antena defectuosa del sistema de acoplamiento Iglá. Por lo visto, la antena había resultado dañada durante el lanzamiento al separarse la cofia que envuelve la delicada nave Soyuz y la protege de las capas atmosféricas más densas. Pese al fracaso, Strekálov y Títov se habían entrenado intensamente para trabajar en la estación espacial, por lo que su experiencia no se podía tirar por la borda tan fácilmente y pronto fueron asignados a la misión Soyuz T-10. En cualquier caso, las autoridades les habían dado una segunda oportunidad y no la iban a desaprovechar. Los tanques del cohete Soyuz ya se habían llenado por completo y las válvulas de seguridad estaban ya cerradas. El presurizado de los tanques estaba a punto de finalizar. Pero entonces, cuando quedaban noventa segundos para el lanzamiento, surgió algo inesperado. Sin que nadie se hubiese dado cuenta, se había producido una fuga de combustible en la base del lanzador que pronto provocó un incendio. Para cuando el control de tierra se dio cuenta, las llamas rodeaban el cohete. El control, horrorizado, transmitió a los operarios del sistema de emergencia los códigos para su activación. Comprobando que no se trataba de un simulacro, los técnicos apretaron los botones que activaban el sistema SAS, pero no ocurrió nada. Los cables que comunicaban la nave con el control habían resultado destruidos por el fuego. El control procedió entonces a transmitir la señal de activación del SAS mediante el sistema de radio KRL. Pero no había tiempo que perder: habían pasado veinte segundos desde que se dio la primera orden para activar el SAS y el cohete podía explotar en cualquier momento. Finalmente, el control de tierra logró transmitir la orden y el cohete de combustible sólido del sistema de emergencia, con un empuje de 76 toneladas, cobró vida, impulsando violentamente la cápsula Soyuz hacia el cielo y lejos del cohete en llamas. Durante cinco segundos, Strekálov y Títov fueron aplastados contra sus asientos al sufrir una brutal aceleración de 14-15 g. Pocos segundos después de activarse el SAS, el cohete Soyuz-U explotó, destrozando la rampa de lanzamiento. Mientras, los cosmonautas continuaron ascendiendo. Una vez alcanzada la altura adecuada, la cápsula se separó del módulo orbital y la cofia con el SAS. Poco después desplegó su paracaídas y la tripulación aterrizó sana y salva a unos cuatro kilómetros en dirección oeste de la rampa 17P32-5, más conocida como “Rampa de Gagarin”. Parece que esta vez tampoco se iban a poder acoplar con la Salyut 7, pero obviamente les daba igual. Al menos estaban vivos para contarlo, y todo gracias al sistema de emergencia SAS (Sistema Avariynogo Spasenia/Система Аварийного Спасения, САС, “sistema de salvamento de emergencia”). La “misión” fue bautizada como Soyuz T-10-1, aunque en Occidente recibió el nombre de Soyuz T-10A. Fue la primera, y hasta la fecha, única vez que un sistema de emergencia ha salvado la vida a unos astronautas.

La tripulación de la Soyuz T-10-1: Vladímir Títov (izqda.) y Gennadi Strékalov. Son los únicos cosmonautas que han sido rescatados por el SAS.

El cohete de la Soyuz T-10-1 rodeado por las llamas antes del lanzamiento (RKK Energía).

La cápsula de la T-10-1 despega arrastrada por el SAS ante la mirada aliviada de los observadores (RKK Energía).

Esquema del funcionamiento del SAS.

El desarrollo del SAS comenzó en 1963, cuando el diseño de la nueva nave Soyuz 7K-OK ya estaba finalizado. Participaron en él las secciones 3, 11 y 15 de la oficina de diseño OKB-1 de Serguéi Korolyov, supervisadas por K. D. Bushuev y S. S. Kryukov. El control del proyecto, inicialmente denominado OGB SAS, recaería sobre la Filial nº 1 de la OKB-1 en Kuíbyshev (actualmente Samara), bajo la dirección de Dmitri Kózlov. Precisamente, sería en 1963 cuando Korolyov traspasó a la Filial nº 1 el desarrollo y construcción de todas las versiones del misil R-7. Hoy en día, la FIlial nº 1 se ha transformado en la empresa TsSKB Progress, encargada de la construcción de los cohetes Soyuz.

En las naves Vostok, el sistema de rescate había consistido en un asiento eyectable, lo que permitía reducir los márgenes de seguridad en el aterrizaje de la cápsula. Es por esto que los seis cosmonautas del Vostok se catapultaron en su asiento antes de tocar tierra. Sin embargo, este sistema sólo ofrecía una protección muy limitada durante el lanzamiento y era complicado de implementar en una nave con varios tripulantes. Además, si tuviese lugar una explosión del cohete en la rampa, las probabilidades de supervivencia eran prácticamente cero. En el caso de las Vosjod -una versión de las Vostok para varios cosmonautas- se decidió prescindir directamente de cualquier sistema de emergencia durante el despegue o el aterrizaje, una decisión increíblemente arriesgada que probablemente convirtió estos vehículos en los más peligrosos jamás lanzados. Por suerte, las dos misiones Vosjod tripuladas no sufrieron ningún accidente mortal. Para el programa Mercury, la NASA había optado por un sistema de rescate durante el lanzamiento consistente en un pequeño cohete de combustible sólido que “tiraría” de la cápsula si el lanzador (Atlas o Redstone) tenía algún percance. Este sistema sería popularmente conocido como “torre de escape”. Las características de diseño de este sistema tractor estaban dictadas por la imposibilidad de introducir un asiento eyectable en la pequeña Mercury, ya que, de hecho, para las naves Gémini la NASA se decantaría por un sistema de emergencia con dos asientos eyectables.

Para la Soyuz, la filial de Kózlov eligió un sistema tractor para el SAS desde un principio, del mismo modo que la NASA también había optado por instalar una torre de escape para la nave Apolo. El problema ere elegir el combustible, ya que la industria soviética de la época no tenía mucha experiencia con combustibles sólidos. Pese a todo, se decidió prescindir de combustibles líquidos en el SAS por el volumen que ocupan y los problemas de seguridad que a su vez generarían (se emplearían combustibles hipergólicos). El diseño final incorporaría un propulsor de combustible sólido con una particularidad muy significativa, y es que el cohete estaría montado “al revés”, es decir, las toberas se situarían en la parte superior del sistema. Por supuesto, para permitir que el SAS impulsase la nave lejos del cohete, las toberas estaban orientadas hacia abajo. De este modo se evitaba parcialmente el contacto de los gases de escape con la parte superior de la cofia (denominada en ruso GO, Golovnói Obtekátel/Головной Обтекатель, ГО). La construcción del sistema de combustible sólido correría a cargo de la fábrica Iskra MAP.

El diseño original del SAS tenía doce toberas para la cámara de combustible sólido principal, otros seis auxiliares para orientar el conjunto y un grupo final de doce propulsores más pequeños situados en la parte superior de la torre. Los impulsores pequeños tenían por objeto alejar el SAS del cohete Soyuz una vez éste hubiese alcanzado la altura suficiente y el sistema de emergencia ya no fuese necesario. También se emplearían para separar el SAS durante un despegue nominal.

El SAS estaría conectado al extremo superior de la cofia (GO), la cual estaba unida a su vez con el módulo orbital (BO) de la nave Soyuz por tres puntos en la parte que el BO se une a la cápsula de descenso (SA). En caso de emergencia, la parte superior de la cofia con el SAS, el módulo orbital y la cápsula se separarían mediante pernos explosivos de la parte inferior del GO y el módulo de servicio (PAO) de la Soyuz. En un principio toda la cofia debía separarse en caso de activación del SAS, pero en 1965 los ingenieros de la OKB-1 demostraron que era imposible una separación limpia de la cofia y el PAO, así que dividieron la cofia en una sección superior y una inferior. Puesto que la nave Soyuz está unida al lanzador a través del PAO y del BO dentro de la cofia, para permitir que la unión de la cápsula con el BO aguantase el tirón del SAS en caso de emergencia, se instalaron unas estructuras metálicas para que la SA “colgase” del BO una vez activado el SAS. Para mantener el rumbo durante el ascenso, la parte intermedia de la cofia fue equipada con cuatro estabilizadores “de rejilla”. Alcanzada la altura mínima de seguridad, los pernos entre el BO y el SA se activarían y la cápsula, ahora libre, caería por la cofia, desplegando posteriormente su paracaídas y aterrizando sin problemas. La instalación del SAS debía estar perfectamente ajustada según el centro de masas del conjunto SA-BO de la Soyuz para poder funcionar adecuadamente. El SAS se activaría en caso de una emergencia en la rampa (como fue el caso de la Soyuz T-10-1) o durante los primeros minutos del lanzamiento.

El SAS fue diseñado con unos requisitos bastante estrictos: en caso de activarse cuando el cohete se encontraba aún en la rampa, la cápsula con los cosmonautas debía alcanzar una altura no inferior a 850 metros y aterrizar a una distancia de la rampa en horizontal no inferior a los 110 metros. La aceleración debería ser de unas 10 g de media y, en cualquier caso, no podía superar las 21 g (evidentemente no tiene sentido rescatar a un cosmonauta de la explosión de su cohete para convertirlo en pulpa a continuación). El empuje máximo del SAS sería de 76 toneladas, suficiente para elevar al BO, SA y la parte superior del GO, cuya masa no debía superar los 7635 kg. La altura del SAS sería de 3,94 metros (3,24 m sobre la cofia).

Fases y requisitos del SAS (RKK Energía/http://galspace.spb.ru).

En caso de una emergencia en la rampa, el SAS sería activado mediante el personal de tierra: dos operarios se sentarán frente a una consola con dos botones. En caso de recibir el código de emergencia (normalmente el nombre de una ciudad o río rusos), los dos deben apretar los botones al mismo tiempo para activar el SAS. La orden se transmite a través de las conexiones eléctricas de la nave Soyuz con tierra o mediante una señal de radio del sistema KRL (КРЛ, Командная Радиолиния/Komandnaia Radiolinia), situado en la estación de control Kvant del Área 23 de Baikonur, a unos 30 km de la Rampa de Gagarin. La comunicación por radio permitiría también activar el SAS desde tierra durante los primeros segundos del lanzamiento. El problema que se le presentaba a la oficina de Korolyov era cómo activar el SAS de forma automática con el lanzador una vez en el aire lejos de las estaciones terrestres. Finalmente, se programaron varios límites de activación en el rudimentario ordenador de la Soyuz: inclinación excesiva (7º para la primera y segunda etapas y 11º para la tercera) del lanzador (medida por los giróscopos de a bordo), velocidad insuficiente, separación prematura de los bloques impulsores laterales, presión escasa en la cámara de combustión, etc.

Como podemos ver, en ningún momento se contempló dotar a la tripulación de una palanca de “aborto” como tenían los astronautas del Apolo. A diferencia de los vehículos de la NASA, las naves rusas estaban altamente automatizadas, resultado de la desconfianza crónica del “ingeniero jefe” hacia las percepciones de los cosmonautas en situaciones extremas y de su fe en la tecnología. No hay que olvidar además que la nave Soyuz debía ser capaz de realizar misiones automáticas desde un primer momento. Este alto grado de automatización revelaría sus ventajas años después durante el programa de estaciones espaciales Salyut/Almaz/Mir y el desarrollo de los vehículos de carga automáticos Progress.

En 1966-1967 se realizaron pruebas del SAS en tierra, pruebas que demostraron el efecto adverso de las ondas de presión (sonido) y la temperatura de los gases de escape sobre la parte superior de la cofia. Como resultado, se reforzó la zona superior del GO con unas capas de escudo térmico ablativo. El 14 de diciembre de 1966, durante los preparativos para el lanzamiento de la segunda nave Soyuz no tripulada, el SAS se activó sin previo aviso, provocando la explosión de la tercera etapa cuando aún había técnicos cerca. Por suerte nadie resultó herido.

Pruebas del SAS en tierra.

La primera versión del SAS, 11D828 o Tipo 1, se empleó para las naves Soyuz 7K-OK (11F615, Soyuz 1-11) y tenía una longitud de 4,2 m y un diámetro máximo de 1,915 m, así como una masa de 1475 kg. Para las naves Soyuz de la serie 7K-T (11F615A8/11F615A9), a partir de la Soyuz 12, se introdujo un nuevo SAS, Tipo 1a o 11D828M, sin los seis cohetes de control, aunque por lo demás era similar al anterior. Su longitud era de 4,185 m y su masa de 1580 kg.

SAS de las Soyuz 1-11 (abajo, el de la Soyuz 5) (Novosti Kosmonavtiki).

SAS del Tipo 1a.

La serie Soyuz 7K-TM (11F615A12), desarrollada para el programa Apolo-Soyuz, introdujo un SAS más alto (Tipo 2) de 5,195 m y 1889 kg con con 20 toberas para los motores RDR de separación del SAS. Se incorporaron nuevos motores RDG en la cofia para garantizar la separación de la Soyuz una vez separada la torre.

SAS de la serie 7K-TM (Novosti Kosmonavtiki).

Las naves Soyuz-T (7K-ST/11F732), más pesadas, requirieron de una versión similar a las anteriores pero con un motor central de combustible sólido (TsRD) más largo -4,44 m-, con más combustible y denominado 11D855 o Tipo 2a. La versión de las Soyuz T empezó a ser diseñada en 1968 por el Departamento 241 de la OKB-1, dirigido por V. A. Timchenko. La responsabilidad pasaría en 1974 al laboratorio especial 179 de V. A. Ovsyannikov. Esta versión incorporaba una cámara adicional de combustible sólido en el TsRD, los nuevos motores RDG y URD, además de permitir el uso el paracaídas principal en caso de emergencia, ya que hasta ese momento sólo se podría haber usado el paracaídas de reserva, lo que implicaba una mayor velocidad de impacto contra el suelo. La introducción de los RDG permitió separar el SAS 123 s después del despegue, mientras que las anteriores versiones se separaban a los 160 s de vuelo. El diámetro era de 1,40 m y tenía una masa de 2197 kg.

SAS de la Soyuz T (Novosti Kosmonavtiki).

La última versión, 11D855M o Tipo 3, se introdujo con las Soyuz TM/TMA (7K-STM/11F732) y consta de un TsRD completamente rediseñado con una sola cámara de combustible sólido, más alto -6,94 m-, más ligero y con sólo ocho toberas (cuatro principales y otras cuatro secundarias). Su longitud es de 6,68o m, tiene un diámetro de 1,415 m y una masa de 1975 kg.

Las distintas versiones de SAS para la Soyuz introducidas hasta la fecha (Novosti Kosmonavtiki/A. Shlyadinskiy).

Diferentes SAS de algunas Soyuz como comparación.

El DU SAS (Dvigatelnaia Ustanovka SAS/Двигательная Установка, САС, “sistema propulsivo del SAS”) está dividido en tres partes:

  • TsRD (Tsentralni Raketni Dvígatel/Центральный Ракетный Двигатель, ЦРД, “motor cohete central”): el motor principal del SAS encargado de elevar el BO y el SA en caso de emergencia. Su tiempo de encendido es de 2-6 s y su empuje es de unas 76 toneladas. Las primeras versiones del SAS tenían doce toberas para el TsRD, mientras que la versión actual de la Soyuz TM/TMA (11D838M) tiene sólo ocho y dos cámaras de combustible sólido.
  • URD (Upravliaiuschie Raketnie Dvígateli/Управляющие Ракетные Двигатели, УРД, “motores cohete de control”): pequeños cohetes destinados a orientar al conjunto en la trayectoria correcta situados en la parte superior de la torre, encima de las toberas de los RDR. En la versión actual del SAS de la Soyuz TM/TMA, los URD (11D861M) tienen cuatro toberas.
  • RDR (Raketnie Dvígateli Razdelenia/Ракетные Двигатели Разделения, РДР, “motores cohete de separación”): están situados en el extremo del SAS y su objetivo es alejar la torre durante un lanzamiento nominal. En las primeras versiones del SAS y la última empleada por las Soyuz TM/TMA, el RDR tiene 12 toberas. En las misiones del programa Apolo-Soyuz y las Soyuz-T, el RDR tenía 20 toberas.

Además de estos propulsores, existen otros motores en la cofia que se pueden considerar parte del SAS:

  • RDG (Raketnie Dvígateli Golovnogo Obtekatelia/Ракетные Двигатели Головного Обтекателя, РДГ, “motores cohete de la cofia GO”): cuatro motores para ayudar a la separación de la cofia respecto al SA en caso de emergencia cuando el cohete está en la rampa. Su denominación es 11D86oM. Además, estos motores son los encargados de separar la Soyuz en caso de emergencia durante el lanzamiento después de la separación del SAS, a los 113,38 s y antes de la separación de la cofia, a los 157,48 s. En este caso, los RDG se activan 0,32 s después de recibir la orden de emergencia.
  • DSS (Dvígateli Sbrosa Stvorok/Двигатели Сброса Створок, ДСС, “motores de separación de los cierres”): motores (11D834) para la separación de la cofia, tanto en situaciones de emergencia como en lanzamientos nominales.

Esquema del SAS de la Soyuz TM/TMA: ДУ САС: sistema DU SAS, УРД: motores URD, РДР: motores RDR, ЦРД: motor principal TsRD, РДГ: motores RDG, ГО: cofia (GO), ДСС: motores DSS, БО: módulo orbital de la Soyuz (BO), СА: cápsula de la Soyuz (SA), ВСК: periscopio de la Soyuz (VSK), НО: soporte inferior de la cápsula (NO) (NASA/RKK Energía).

El SAS en el cohete Soyuz-FG para la Soyuz TM/TMA. A la izquierda, la cofia de una Progress (Novosti Kosmonavtiki).

En esta imagen podemos ver una Soyuz TMA con los soportes metálicos (NO) sobre el SA que deben sujetar la cápsula si se activa el SAS (RKK Energía).

Vista del DU SAS antes de la instalación en la cofia (Roskosmos).

Base del motor central del SAS, el TsRD. Se aprecian las conexiones con la cofia (Novosti Kosmonavtiki).

Detalle de las toberas del TsRD (Roskosmos).

Detalle de las conexiones entre la cofia y el SAS (Novosti Kosmonavtiki).

Instalación del SAS en el edificio MIK-112 de Baikonur (Roskosmos).La versión actual del SAS para la Soyuz TM/TMA y el cohete Soyuz-FG se arma 30 minutos antes del despegue (orden Vzvedenie SAS/Взведение САС), cuando los cosmonautas ya se encuentran en el interior de la Soyuz y las torres de servicio se están retirando. El SAS se separa 113,38 segundos (1 minuto y 53,38 segundos) después del despegue, antes que las anteriores versiones, cuando el cohete Soyuz se encuentra a 41,44 km de altura y viaja a 1,5 km/s. De este modo, se aumenta la masa útil que puede transportar la Soyuz. Durante los lanzamientos de las Soyuz TM, el SAS -similar al de las Soyuz TMA- se separaba a los 121,23 s tras el despegue.

Si se produce una emergencia antes del lanzamiento o durante los primeros segundos del despegue, la activación del SAS sólo puede venir del director del lanzamiento a través del sistema KRL. Una vez que el SAS recibe la orden de emergencia (Avaria/Авария), 0,181 segundos después se encienden los cinco pernos explosivos entre el PAO y el SA de la Soyuz para separarlos, al mismo tiempo que se separa la parte inferior del GO. Las conexiones eléctricas entre el PAO y el SA también se cortan, por lo que la cápsula pasa a depender de sus baterías. Los cosmonautas reciben una señal luminosa (¡Avaria!) y sonora indicando el inminente encendido del SAS para que puedan prepararse. Luego se activan los pernos que sujetan los estabilizadores a la cofia y entonces se encienden una o dos cámaras del TsRD (dependiendo de la altura de la nave en el momento del accidente) durante 2-6 s hasta alcanzar una velocidad con respecto al cohete de 50-150 m/s.

1,8 segundos después de la separación de la nave, se encienden los motores URD para dirigir la trayectoria del vehículo en función de la dirección y el viento para alejarla del lanzador o de la rampa. 4,015 segundos después de la activación del SAS se encienden los motores RDG. Posteriormente, se separa el periscopio (VSK/ВСК) de la cápsula Soyuz para permitir que el SA pueda salir de la cofia. 0,217 segundos después de la separación del visor se activan los doce pernos entre el SA y el BO y la cápsula se separa, deslizándose por la parte inferior de la cofia. En estos momentos se encienden los motores RDR para separar el SAS y el BO de la cápsula. A partir de entonces, el descenso del SA sigue una secuencia nominal.

Si el accidente se produce entre los veinte segundos después del despegue y antes de la separación del SAS, la secuencia de acontecimientos es muy similar a la anteriormente descrita, aunque en este caso sólo se enciende una de las cámaras del SAS, los motores RDG no se activan y sólo se enciende uno de los cuatro URD. Una vez separado el SAS y hasta que se produce la separación de la cofia, los motores RDG pueden actuar para separar a la nave Soyuz del cohete. Cuando se separa la cofia, ya no es necesario el SAS para separar la nave del cohete en caso de emergencia (Soyuz 18-1).

Aquí podemos ver un vídeo de Roskosmos (en ruso) en el que se explica el trabajo de los operarios del SAS encargados de su activación en caso de emergencia:

Además de los lanzamientos en los cohetes Soyuz, el SAS también fue instalado en las misiones lunares del cohete N1 y de las naves Zond/L1. Aunque los cuatro lanzamientos del N1 terminaron en fracaso, el SAS se activó y rescató la carga útil en tres de los despegues, por lo que se pudieron salvar dos naves Soyuz L1S y una LOK (el tercer lanzamiento no incluía un SAS operativo). La primera actuación del SAS tuvo lugar el 21 de febrero de 1969. 70 segundos después del lanzamiento del primer N1, los 30 motores de la primera etapa se apagaron por el sistema de control KORD y el cohete cayó a tierra, activando el SAS y rescatando la Soyuz L1S. Durante el segundo lanzamiento, el N1 sólo consiguió elevarse 200 m antes de caer sobre la rampa, aunque 14,5 segundos después del despegue, el sistema SAS alejó la L1S de la explosión, aterrizando a 2 km de distancia. El 23 de noviembre de 1972 tuvo lugar el último lanzamiento de un N1. En esta ocasión el SAS volvió a activarse 51 segundos después del lanzamiento debido a la explosión de la primera etapa, salvando la Soyuz LOK.

El SAS también demostró su viabilidad durante cuatro lanzamientos fallidos de la Zond/L1. El 28 de septiembre de 1967, el cohete Protón que transportaba la cápsula Zond 4L se desvió de su rumbo 60 segundos después del despegue, activando el sistema SAS. Durante el lanzamiento de la 5L, el 22 de noviembre de 1967, también se activó el SAS debido a un fallo de la segunda etapa. En abril de 1968, durante el despegue de la 7L, un señal errónea procedente de la nave activó el SAS 4 minutos y 14 segundos después del despegue, pese a que el Protón funcionó correctamente. La cápsula aterrizó a 520 km de la rampa. La última actuación del SAS en el programa Zond tuvo lugar el 20 de enero de 1969, cuando 8 minutos y 21 segundos después del despegue de la 13L el cohete Protón se desvío de su rumbo.

El SAS de la nave lunar L1/Zond en un cohete Protón (RKK Energía).

El SAS del cohete N1. Abajo, con una Soyuz L1S (Novosti Kosmonavtiki/A. Shlyadinskiy).

El diseño del SAS ha rebasado las fronteras rusas. La torre de escape de la nave china Shenzhou se ha “inspirado” también en el SAS Tipo 3 de la Soyuz, mientras que el LAS (Launch Abort System) de la malograda nave Orión norteamericana -mucho más potente que el SAS- emplea un diseño similar al ingenio ruso, con las toberas situadas en la parte superior del sistema. El SAS chino mide 15,1 m de largo (8,35 m la estructura de la torre propiamente dicha) y tiene una masa de 11,26 toneladas en total. A diferencia del sistema ruso, también puede ser activado por la tripulación dentro de la nave.

SAS de la Shenzhou, prácticamente idéntico a su homólogo ruso, aunque con un RDR y UDR distintos.

Comparación entre una Soyuz (izqda.) y una Shenzhou dentro de la cofia (Novosti Kosmonavtiki/A. Shlyadinsky).

Durante sus 40 años de servicio, el SAS ha velado por la seguridad de todos los cosmonautas lanzados a bordo de las naves Soyuz. En el siglo XXI seguirá siendo una parte esencial de los vuelos tripulados hacia la estación espacial internacional. Esperemos que Títov y Strekálov continúen siendo los únicos cosmonautas que hayan experimentado su eficacia.

17 comentarios

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Gabriel Garcia Sagario Gabriel Garcia Sagario

estupenda entrada!. no sabía que el sistema había funcionado exitosamente en el caso del N1, eso realmente es sorprendente.
si el sistema de rescate pudo rescatar las soyuz de las catástrofes del N1, entonces el sistema es a prueba de todo!.

saludos!.

Pere Pere

Cómo me gustan los protocolos “manuales” de los rusos.

Me parece entender que el operario recibe una clave en un sobre, escrita a mano, justo antes del lanzamiento. Si el director le indica de viva voz esa clave durante el lanzamiento, el operario pulsa simultáneamente un botón con cada mano, no sea que pulse sólo uno accidentalmente, para activar el SAS.

Para sabotear el lanzamiento habría que hacerse con la clave durante su transporte e interferir las comunicaciones que supongo que son por cable.

A este tipo de cosas se refieren los americanos cuando definen como “rústicos” a los sistemas rusos. Impresionante.

monsieur le six monsieur le six

Fantástica explicación. Bravo por los ingenieros rusos: la experiencia de estos dos cosmonautas demuestra que el sistema es efectivo, y se salvaron dos vidas con él.

Y yo que pensaba que ese palo de arriba era sólo una antena…

xerman xerman

Fantástico artículo.
Para mí siempre supone un placer descubrir un nuevo ejemplo sobre como la tecnología rusa rompe alguno de los tópicos que la han lastrado ya desde el inicio de la guerra fría: el SAS es una muestra de un diseño sólido y eficaz, y que ha marcado una línea de desarrollo para los sistemas de seguridad en los vuelos espaciales.

Un saludo!

ARZ ARZ

Creo que con esta entrada te has superado, es impresionante.
Muchas gracias por tu tiempo y dedicación a darnos a conocer tanta información sobre este tema tan fascinante.

Anonymous Anonymous

No te puedes llegar a imaginar (bueno, creo que si) lo que disfruto con tus magníficos artículos sobre la soyuz.

Gracias.

Carlos Ruiz.

Daniel Marín Daniel Marín

Gracias a todos. Precisamente este es el objetivo principal de este modesto blog: compartir información. Sé por experiencia lo complicado que resulta encontrar datos detallados sobre determinados aspectos del programa espacial ruso, así que me alegro de que mis aportaciones sean útiles. Además, esto me sirve de terapia. Antes de comenzar el blog pensé que era una especie de bicho raro y que a nadie le interesaban estos temas. Ahora ya sé que no estoy solo:

“Hola, me llamo Dani y soy adicto a la cosmonáutica” 😉

Saludos.

Anonymous Anonymous

mi nombre es dante y tambien me apasiona el espacio y lo que tenga que ver con el.
muchas gracias por los articulos

Juan Carlos Heredero Juan Carlos Heredero

Excelente artículo: detalladamente documentado y explendidamente ilustrado … máxime teniendo en consideración que se trata de vehículos de la era sovietica, cubierta por una espesa cortina de secretismo. Lo comparto …
Proverbial la sencillez y funcionalidad de los ingenios sovietico/rusos … de lo que tenemos mucho que aprender …
Saludos

Mitch Bugatti Mitch Bugatti

Y ahora me queda la curiosidad de que sucedió con los astronautas. Volvieron a intentarlo en otra misión? o quedaron definitivamente catalogados como gafes?

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