El Programa Constellation descarrila

Por Daniel Marín, el 1 mayo, 2009. Categoría(s): Astronáutica • Constellation Program • Luna • NASA ✎ 19

El 20 de julio de 1989 -coincidiendo con el 20º aniversario de la llegada del hombre a la Luna- el presidente George Bush anunciaba los planes de futuro para la exploración tripulada del espacio. Los Estados Unidos se embarcarían en el diseño de nuevas naves y sistemas para volver a la Luna y viajar a Marte. Esta iniciativa recibió el nombre de SEI (Space Exploration Initiative).

La SEI era una respuesta política al desánimo causado en la NASA por el reciente accidente del Challenger, los retrasos de la estación espacial Freedom y los avances soviéticos en materia aeroespacial. EEUU parecía estar perdiendo la carrera espacial y había que hacer algo. Y rápido. Para conseguir sus objetivos, la SEI debía articular un ambicioso programa basado en nuevas naves y lanzadores, además del transbordador y la Freedom. Por supuesto, todo esto implicaba mucho dinero, un dinero que obviamente la NASA jamás recibió. A los pocos años, la caída de la URSS y la renovada confianza en el programa del shuttle eliminaron las principales razones que justificaban la SEI. Poco a poco el programa cayó en el olvido y la NASA siguió con sus rutinarias misiones tripuladas en órbita baja.

Tras el accidente del Columbia en 2003 se decidió retirar para siempre la flota de transbordadores, algo normal teniendo en cuenta que esta nave no había logrado cumplir ni uno sólo de los objetivos para los que fue diseñada. Aproximadamente un año después, el presidente George W. Bush propuso su Visión para la Exploración del Espacio (VSE), en la que se esbozaban las líneas maestras de la nueva era post-shuttle. Nacía así el Programa Constellation, consistente en los cohetes Ares I y Ares V, la nueva nave tripulada Orión y el módulo lunar Altair. Con estos vehículos la NASA quería regresar a la Luna y, quizás en el futuro, viajar a Marte. Parecía que por fin la agencia tenía un objetivo claro después de un cuarto de siglo dando vueltas a la Tierra en la órbita baja. Al emplear tecnologías del programa Apolo y el shuttle, los cohetes Ares podrían ser construidos en poco tiempo y con una inversión reducida. La nave Orión sería una cápsula para simplificar su diseño, aumentar su seguridad y acelerar su desarrollo. La NASA esperaba poner un hombre en la Luna antes de 2020.

Cinco años después, el Programa Constellation se ha convertido en un ejemplo arquetípico de la Ley de Murphy: todo lo que podía haber ido mal, ha salido mal. Por supuesto, al menos no ha sido cancelado, pues una vez retirado el transbordador la NASA necesita una nave espacial tripulada para mantener su presencia en el espacio. No obstante, si lo que Mike Griffin (el anterior administrador de la NASA) quería era acelerar la transición del shuttle a la Orión, podemos decir que el programa ha sido en este sentido un rotundo fracaso. Es cierto que la NASA no ha contado con fondos adicionales en este periodo, pero no es menos cierto que es inadmisible que el diseño -que no construcción- de un cohete relativamente sencillo como es el Ares I se haya prolongado tanto en el tiempo y con tantos problemas técnicos.

La cápsula Orion se presentó en su día como “un Apolo con esteroides”, pero su desarrollo ha estado plagado de dificultades. Las limitaciones en la capacidad de carga del Ares I, y la absurda decisión de la NASA de no introducir márgenes de seguridad en la masa de la cápsula, han provocado que la futura nave de la NASA no pueda ser lanzada por el Ares I tal y como fue concebida en 2004. Primero se redujo su diámetro y ahora todo indica que su tripulación será de sólo cuatro personas, tanto en las misiones a la órbita baja como en las lunares. En un principio se planeó que Orión debería tener capacidad para seis personas en misiones a la ISS, y de este modo poder rotar las tripulaciones permanentes de seis miembros con una sola nave. En realidad, tanto el enorme tamaño de la cápsula como la tripulación de seis personas fueron decisiones políticas arbitrarias que se tomaron en su momento para minimizar las similitudes con el Apolo.

Los retrasos en el desarrollo de la Orión van a poner a los EEUU en la incómoda coyuntura de depender Rusia para acceder al espacio, pero más grave es el futuro del programa lunar. Una Orión lunar deberá forzosamente pesar más que la versión de órbita baja, por lo que si la primera versión de esta nave tiene la masa justa para su misión, va a ser muy difícil lanzar a cuatro personas en misiones lunares sin reformar el Ares I. Por otro lado, el Ares V ha visto aumentar su masa de forma continuada para hacer frente a las limitaciones de masa del Orión y el Altair, aumentando su coste y complicando su futura aprobación. Y si las dificultades del programa nos parecían pocas, recientemente se han filtrado documentos internos de la NASA poniendo en duda que sea posible llegar a la Luna antes de 2020. Además, hace muy poquito que la NASA ha anunciado la posibilidad de renunciar a la construcción de una base lunar permanente. En realidad, la base lunar es perfectamente prescindible, pues está vinculada a la existencia de hielo en el cráter Shackleton, algo lejos de estar confirmado. La base es una propuesta política para justificar un programa lunar permanente y evitar que las misiones lunares sean canceladas por cualquier administración futura a las primeras de cambio.

En definitiva, hoy, más que nunca, el Programa Constellation tiene todas las papeletas para convertirse en la nueva SEI del siglo XXI y desaparecer en el olvido. Esperemos que el gobierno de Obama y el próximo administrador de la NASA pongan algún orden en todo este caos, porque de no ser así, nos podemos despedir de la Luna.


El Programa Constellation hace aguas (NASA).

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19 Comentarios

  1. No hay derecho u_u

    “algo normal teniendo en cuenta que esta nave no había logrado cumplir ni uno sólo de los objetivos para los que fue diseñada”

    ¿Cuáles eran sus objetivos entonces?

  2. Pues más o menos, los objetivos originales del shuttle eran éstos:

    1- abaratar de forma drástica los costes de acceso al espacio (objetivo no conseguido).

    2- realizar misiones militares en órbita polar desde Vandenberg (objetivo no conseguido).

    3- reparar, recuperar satélites y traerlos de vuelta a la Tierra para su posterior lanzamiento (no conseguido: no sale rentable en la actualidad).

    etc.

  3. Mario: de nada!

    Hola Rastersoft. A mí me gusta el concepto Direct, pues se parece más a las propuestas de lanzador de los años 80 y 90 que aplicaban la tecnología del transbordador (Shuttle-C, etc.). El problema es que este concepto le parecía a la NASA demasiado ambicioso para empezar. Claro que el Ares V es mucho más complejo y ambicioso que el Direct, pero la NASA piensa comenzar a desarrollarlo en serio cuando el Ares I/Orión esté funcionando. Tal y como están las cosas, está claro que la NASA podía haber optado igualmente por el Direct y tener los mismos retrasos y problemas técnicos que con el Ares I.

    De todas formas, el problema de fondo no es el Ares I: este cohete fue diseñado para tener una capacidad de 25 toneladas y, aunque está costando Dios y ayuda que llegue a esa cifra, parece que el diseño final tendrá esa capacidad. El problema es el aumento de masa del diseño del Orión, aumento que, al no existir márgenes de seguridad en el diseño, ha obligado a ir recortando más y más sus prestaciones hasta dejar una nave Apolo con una cápsula sobredimensionada (ahora incluso parece que recortarán sus sistemas de telecomunicacione). Más grave aún es la falta de visión general acerca del futuro de la agencia. El problema del programa Constellation es que tiene un objetivo claro: ir a la Luna, y la gente se da cuenta si no consigues alcanzar este objetivo.

    Un saludo.

  4. El paso lógico que la NASA pretendía, era que después de tomar experiencia con un sistema parcialmente reutilizable como el shuttlel (con el que se pretendía abaratar el acceso al espacio) pasar a otro sistema totalmente reutilizable como el X-33, X-34 o motores aeróbicos como el scramjet para abaratar aun mas el acceso al espacio.

    El shuttle a resaltado muy caro por dos motivos. Altos costes de mantenimiento y la aplicación de unas medias de seguridad muy exhaustivas para un medio de transporte poco seguro (Si explota, no pueden salir disparados en una capsula, lleva un deposito central de combustible a lado de la tripulación, tiene que separarse del mismo etc…

    Todos los proyectos de naves totalmente reutilizables se han abandonado porque NO HAY DINERO SUFICIENTE y NO HAY TECNOLOGIA

    Por tanto al verse próxima la fecha de jubilación de los transbordadores. La NASA vio que le estaba pillando el toro y decidieron ir a lo seguro repitiendo lo que ya funcionó Una capsula que puede salir disparada en caso de explosión, una capsula que tiene las condiciones aerodinámicas perfectas para una reentrada (8 km/seg). Una capsula que puede reentrar desde un viaje desde la luna o de mas allá (11 km/seg) En caso de problemas tiene un inmenso océano para poder amerizar Es mas barato fabricar de nuevo que reutilizar y solo lleva al espacio lo justo (el shuttle lleva mucho peso al espacio que regresa a la tierra (alas, timón etc..)

    Si no iban a lo seguro (a lo que ya funcionó) e investigaban en nuevas posibilidades X-33, X-34 etc..) Podían meterse en un callejón sin salida y quedarse 20 años sin regresar al espacio (De hecho estarán 5 años sin poder ir al espacio por sus propios medios) y mucho menos a la luna, teniendo la amenaza (casi segura) de que los chinos viajaran a la luna antes que los americanos

    Saludos de José Manuel Celemín desde Valencia

  5. Si el programa Constellation está en peligro, no quiero ni imaginar la PPTS. Rusia está sufriendo bastante con la crisis (aunque es posible que la recuperación ya esté por iniciar), y la PPTS está en un estagio de desarrollo mucho más inicial que la Orion. Al final, llegarán Rusia y EEUU a un acuerdo? “Olvidemos eso de ir a la Luna o Marte, es muy caro y complicado, construyamos otra estación espacial internacional y punto”.

  6. No me creo para nada lo de una Orión de 4 personas, quizá en un principio sí pero no en versiones posteriores. Simplemente no pueden permitirse que la PPTS lleve 6 y ellos 4.

  7. ¿Y por qué decir que “nos podemos despedir de la Luna”? Ahí está Rusia, la India y China ¿O sólo esperamos que lo logre EEUU? Si ellos pueden dessarrollar su tecnología y alcanzar la Luna y otros objetivos, nosotros podemos estudiar su propuesta. Qué no nos de miedo aprender otro lenguaje, que no nos conformemos sólo con aprender lo más simple del inglés. Con esa actitud ninguna agencia espacial tendría logros.
    Miguelito.

  8. Miguelito: a mí me encantaría si, después de haber perdido la corrida a la Luna en 1969, los rusos lograran llegar antes que los estadunidenses en la vuelta a nuestro satélite. No le tengo miedo a que EEUU no pueda llegar a la Luna y otros países sí; pero temo que, si EEUU abandona el programa Constellation, los rusos silenciosamente hagan lo mismo, porque no fue nada más que una respuesta al programa lanzado por Bush en el 2005. Si EEUU desisten de la Luna, los políticos rusos probablemente pensarán que no hay necesidad de seguir con un programa tan caro y complejo, y otra vez lo olvidarán, reemplazándolo con una nueva estación espacial.
    Respecto a India o (especialmente) China, es más posible que tengan más interés y condiciones de seguir un programa lunar, independiente de lo que haga EEUU.

  9. Estoy de acuerdo contigo Carlo. De todas formas, hay que tener en cuenta que Rusia no tiene un plan oficial para ir a la Luna, aunque es cierto que la anunciada capacidad para misiones lunares de la PPTS es sin duda una respuesta a la Orión de la NASA.

    Pese a todo, yo me contentaría con ver la PPTS (y su nuevo cohete) despegando desde Vostochni a la órbita baja. Si Rusia consigue sacar adelante su nueva nave tripulada durante la próxima década creo que habrá dado un salto de gigante imprescindible para consolidar su presencia en el espacio.

    Con respecto a la Luna, creo que los EEUU son en la actualidad el único país con la capacidad tecnológica Y económica para afrontar en solitario un viaje a la Luna. Ahora bien, con las dificultades que está experimentando el Programa Constellation, esta claro que les va a costar lo suyo si no acceden a una cooperación internacional.

    ¡Un saludo!

  10. Daniel, al final del artículo dices “hoy, más que nunca, el Programa Constellation tiene todas las papeletas para convertirse en la nueva SEI del siglo XXI y desaparecer en el olvido”.

    Pero entonces, si Constellation se acabase desartando, ¿qué pasaría con la astronaútica norteamericana? ¿No significaría eso quedarse definitivamente descolgados de la carrera espacial? Creo que Constellation es ya, a estas alturas, uno de esos proyectos con los que hay que apechugar guste o no guste. Quizás se cancelen partes del proyecto y se inicie otro en paralelo, pero al menos durante una década o dos, será lo que haya.

  11. Hola Monsieur. Yo creo que hay que separar el sistema Ares I/Orión del Programa Constellation en su conjunto. Por supuesto que la Orión saldrá adelante: Estados Unidos no abandonará jamás el programa espacial tripulado, aunque sea sólo por motivos políticos. Ahora bien, esto no implica que el Programa Constellation sea aprobado como fue concebido en 2004 y la NASA se dirija a la Luna.

    ¿Alternativas al programa lunar? Pues de entrada, durante la próxima década los EEUU pueden mandar misiones de la Orión a la ISS y ampliar la vida útil de ésta. Si hay dinero, podrían plantearse misiones a asteroides cercanos, reparación de telescopios en puntos de Lagrange (esto da mucho juego mediático: no hay más que ver el Hubble), etc.

    De todas formas, habrá que esperar a ver qué hace Obama con la NASA y la vuelta a la Luna.

    Un saludo!

  12. Buen informe Daniel, coincido en que USA es el único capaz de emprender el regreso a la Luna en solitario. Pero que decir de China-Rusia? quizá más adelante cuando el país asiático posea estaciones permanentes del tipo Salyut vean que el paso inmediato es el alunizaje tripulado, habiendo demostrado ya de sobra sus capacidades en la órbita terrestre baja y quizá en alguna expedicón cincumlunar… podrían acceder a cooperar. Según tengo entendido, el módulo lunar LK fue el único componente del programa soviético N1/L3 que llegó a funcionar, aunque no recuerdo si llegó a probarse en el espacio. Si la experiencia en este hardware pudiese aprovecharse sería relativamente sencillo para los rusos y chinos diseñar una misión Shenzhou (en lugar de L3) con un módulo tipo LK. Y digo “relativamente” pues en comparación con el sistema Ares-Orión-Altair, gran parte los componentes ya existen. Por supuesto..resta el tema de los lanzadores..pero teniendo en cuanta que habría dos potencias en involucradas en lugar de una podrían apañarselas elevando las cargas con 2 ó 3 lanzamientos 😉 A ver que opinan!

    Saludos. Nicolás (Argentina)

  13. Hola Nicolás. Veo difícil una colaboración entre China y Rusia, principalmente debido a motivos políticos…aunque quién sabe. El módulo lunar LK sí fue probado en órbita baja, aunque nunca se envió a la Luna. De todas formas ya en su momento era una nave muy limitada. Para poner un cosmonauta en la Luna Rusia tendría que diseñar desde ero un nuevo módulo lunar.

    Un saludo!

  14. Soy muy profano en estos temas de cohetes.
    ¿Que pasa con la agencia espacial Europea?
    ¿Solo podemos aspirar a poner satelites en órbita ;y nada de tripulación?
    ¿No tiene nada programado la ESA del grupo EADS?
    ¿Algun Ariane nuevo?
    O son juguetes en lo relativo a su capacidad de carga util ¿?¿

    Alberto Real o Constantino Carenado

  15. bua, yo ya sabia ke na de na… ya me parecia mucho lo de una base lunar, cuando cancelaron el telescopio espacial para ver planetas extrasolares ya me lo olia tambien, vamos a estar toda la puta vida mandando satelites para ver la liga de futbol y nada mas, lo dicho lo de la base lunar era como demasiado, ningun pais tiene cojones para iniciar la colonizacion del sistema solar….

  16. Uno de los problemas que tienen el proyecto es la capacidad de transportar los 25 TM. el Ares I.
    No an pensado en poner aceleradores solidos como hacian el Ariane 4, el Ariane 4 sin los aceleradores podia satelizar 4,6 TM pero cuando se le añadia 4 aceleradores solidos a la primera fase aumenta la capacidad a 6,5 TM.

    parece fácil

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Por Daniel Marín, publicado el 1 mayo, 2009
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