El 11 de mayo de 2018, SpaceX lanzaba su primer Falcon 9 de la versión Block 5. Por entonces comentábamos en Eureka las enormes esperanzas de futuro depositadas por SpaceX en esta versión de su lanzador estrella. El objetivo principal del Block 5 era hacer realidad el sueño de la reutilización múltiple de las primeras etapas con el fin abaratar el coste del acceso al espacio. Otro objetivo más concreto era poder reutilizar una etapa diez veces, un número redondo que, allá por 2018, parecía muy lejano, aunque ciertamente nadie dudaba de que SpaceX fuera capaz de lograrlo más tarde o temprano. Y así ha sido. Este objetivo histórico se logró el pasado 9 de mayo de 2021, cuando SpaceX lanzó y recuperó por décima vez la etapa B1051 en la misión Starlink v1.0 F27, que además fue el 83º aterrizaje exitoso de una primera etapa de un vector Falcon 9. El cohete Falcon 9 v1.2 Block 5 despegó a las 06:42 UTC desde la rampa SLC-40 de la Base Aérea de Cabo Cañaveral y se posó sobre la barcaza automática Just Read the Instructions, situada a unos 630 kilómetros de la costa de Florida, tras realizar los ya rutinarios y famosos encendidos de frenado y aterrizaje (vale la pena señalar que la cofia también realizaba su segunda misión).

La etapa B1051 realizó su vuelo inaugural el 2 de marzo de 2019 en la misión Demo-1, poniendo en órbita la primera nave Crew Dragon. Además se ha usado para lanzar tres satélites RCM (Radarsat Constellation Mission), el SXM-7 y en seis misiones Starlink. Junto la B1051, SpaceX ha logrado reutilizar la etapa B1049 nueve veces y las etapas B1058 y B1060 siete veces, por lo que no se trata de un logro aislado. La empresa de Elon Musk ha construido una flotilla de etapas no muy numerosa que le permite mantener una cadencia de lanzamientos elevada: catorce en lo que llevamos de año (actualmente SpaceX cuenta con nueve etapas en activo, sin contar las dedicadas al Falcon Heavy). La mayoría de estos lanzamientos han estado dedicados a poner en órbita satélites de la megaconstelación Starlink. Nada más y nada menos que once misiones, que situado en órbita 660 satélites Starlink v1.0 en órbitas de 53º de inclinación, a los que hay que sumar otros diez Starlink situados en órbitas polares lanzados en la misión rideshare de enero. Gracias a estos lanzamientos, SpaceX ya ha lanzado un total de 1625 Starlink, de los cuales más de 1550 permanecen en órbita, unas cifras apabullantes se miren por donde se miren.

El Block 5 fue construido para llevar a cabo hasta cien misiones, con mantenimientos intensivos cada diez misiones. No obstante, es de esperar que la B1051, u otras de sus hermanas, se siga lanzando como si nada con el fin de averiguar los límites del diseño. Las misiones Starlink están sirviendo a SpaceX como un banco de pruebas perfecto para comprobar la fiabilidad de los Falcon 9. Y es que otro logro de SpaceX que suele pasar desapercibido es que el Falcon 9 no ha sufrido ni un solo fallo grave desde 2016, mientras que todos, absolutamente todos, los lanzamientos del Block 5 han sido un éxito. Diseñar un cohete pesado como el Falcon 9 —recordemos que juega en la misma liga que el Ariane 5, el Protón, el Angará A5 o el CZ-5— que sea reutilizable es difícil. Hacerlo de tal forma que sea barato Y fiable es una hazaña nunca vista. Sí, en este tiempo se han perdido cinco etapas Block 5 —seguramente más de las que esperaba SpaceX—, pero las misiones en las que se usaron fueron exitosos y la carga útil alcanzó la órbita sin problemas. Quizás el inconveniente más grave haya sido el que experimentó la etapa B1059 durante su sexto lanzamiento el pasado febrero, cuando un agujero en una de las cubiertas térmicas alrededor de uno de los motores Merlin provocó que los gases calientes dañasen otros componentes, provocando un apagado prematuro del motor y la pérdida de la etapa al intentar aterrizar. El tipo de fallo que solo se puede detectar reutilizando las etapas hasta forzarlas para ver dónde está el eslabón más débil.

La etapa B1051 ha hecho historia. SpaceX ha demostrado, una vez más, que cumple con sus promesas y, aunque la atención del mundo está actualmente centrada en Boca Chica, el Falcon 9 ha conseguido lo que hace diez años era un logro tecnológico casi imposible de concebir y, menos aún, de llevar a cabo. En esta última década, SpaceX ha impuesto su modelo de cómo debe ser un sistema de lanzamiento orbital y todas las empresas y agencias espaciales a lo largo del mundo han puesto en marcha programas o prototipos para ensayar la reutilización de las primeras etapas de sus lanzadores, aunque lo hacen al mismo tiempo que miran de reojo lo que sucede en Boca Chica, no vaya a ser que para cuando tengan sus flamantes sistemas reutilizables operativos, el sistema Starship se haya convertido en el nuevo paradigma a imitar. Curiosamente, prácticamente ninguna de estas empresas y agencias espaciales ha introducido en sus diseños la otra gran característica del Falcon 9 —o del Starship—: su sencillez. Efectivamente, dejando a un lado el «pequeño» detalle de la reutilización, el Falcon 9 es un lanzador que aborrece la complejidad: solo dos etapas para todas las misiones, un único tipo de motor, un único tipo de combustible, empleo de sistemas hidráulicos en vez de pernos explosivos, etc. Paradójicamente, esta receta de conseguir objetivos complejos simplificando la tecnología todo lo posible parece no haber calado en el mundo aeroespacial. Y si uno trata de imitar algo sin haberlo entendido del todo es muy probable que fracase en el intento.

En todo caso, lo mejor que se puede decir de SpaceX es que un récord tan asombroso como el de la etapa B1051 ha pasado casi desapercibido porque, por un lado, se daba por sentado y porque, por otro lado, los saltos de la Starship acaparan toda la atención mediática. Una vez que se ha conseguido reutilizar diez veces un mismo cohete , SpaceX se adentra ahora en territorio desconocido. ¿Qué sorpresas se encontrará?

Primeras etapas de SpaceX en activo (Block 5):
- B1049.10: primer vuelo el 10 de septiembre de 2018. Tras la misión Starlink v1.0 F25 del 4 de mayo, está siendo preparada para su décimo vuelo (¿Transporter 2?).
- B1051.11: primer vuelo el 5 de marzo de 2019. Tras la misión Starlink v1.0 L27 del 9 de mayo, es posible que se prepare para su 11º vuelo.
- B1052.3: primer vuelo el 11 de abril de 2019. Bloque lateral del Falcon Heavy almacenado tras haber sido usado en dos misiones. A la espera de asignación.
- B1053.3: primer vuelo el 11 de abril de 2019. Bloque lateral del Falcon Heavy almacenado tras haber sido usado en dos misiones. A la espera de asignación.
- B1058.8: primer vuelo el 30 de mayo de 2020. Tras la misión de Starlink v1.0 L23 del 7 de abril, está siendo preparada para su octavo vuelo (misión Starlink v1.0 L26).
- B1060.8: primer vuelo el 30 de junio de 2020. Tras la misión de Starlink v1.0 L24 del 29 de abril, está siendo preparada para su octavo vuelo (¿misión SXM-8?).
- B1061.3: primer vuelo el 15 de noviembre de 2020. Tras la misión Crew-2 con la nave Endeavour del 23 de abril, está siendo preparada para su tercer vuelo (¿misión Starlink v1.0 L28?).
- B1062.2: primer vuelo el 5 de noviembre de 2020. Tras la misión GPS III SV04, está siendo preparada para su segundo vuelo (GPS III SV05).
- B1063.2: primer vuelo el 21 de noviembre de 2020. Tras la misión Sentinel 6, se preparará para su segundo vuelo. Esta etapa se usará para lanzar la sonda DART de la NASA en noviembre de 2021.
- B1064.1: bloque lateral del Falcon Heavy que volará en la misión USSF-44.
- B1065.1: bloque lateral del Falcon Heavy que volará en la misión USSF-44.
- B1066.1: bloque central del Falcon Heavy que volará en la misión USSF-44.
- B1067.1: etapa que volará en la misión CRS-22.
- B1068.1: etapa que volará próximamente.


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