Misión Zheng He: una sonda china para traer muestras de un asteroide

Por Daniel Marín, el 6 marzo, 2019. Categoría(s): Astronáutica • Astronomía • China • Sistema Solar ✎ 19

Hace apenas unos meses repasábamos los planes oficiales chinos para explorar el sistema solar. Aunque China ha hecho de la Luna y Marte los objetivos más importantes de su programa de sondas planetarias, los asteroides cercanos también tienen un papel destacado. Desde hace años China sopesa llevar a cabo misiones a los asteroides cercanos 1996 FG3, 2002EX11 y Apofis, entre otros objetivos, pero recientemente hemos podido conocer una nueva propuesta de misión denominada Zheng He destinada a traer muestras de un asteroide cercano y visitar un cometa.

Imagen —interpretación artística— de una sonda china de retorno de muestras de un asteroide (CNSA).

Zheng He (郑和 en caracteres simplificados), lleva el nombre del famoso explorador chino de la dinastía Ming, visitará el asteroide cercano (NEA) 2016HO3 y el cometa 133P/Elst-Pizarro. Puede que estos dos nombres no te digan nada, pero se trata de dos cuerpos menores tremendamente interesantes. 2016HO3 es uno de los cinco cuasisatélites de la Tierra, es decir, se trata de un asteroide que tiene casi la misma órbita que nuestro planeta y que, por el momento, es un satélite de la Tierra, aunque no de forma estable. Debido a su cercanía, 2016HO3 está considerado un asteroide potencialmente peligroso (PHA), además de ser un NEA. En cualquier caso, su tamaño es pequeño, con un diámetro de entre 40 y 100 metros. El otro objetivo de la misión es el cometa 133P/Elst-Pizarro, el primer miembro conocido de la familia de cometas del cinturón principal (MBC). Como su nombre indica, estos cometas se encuentran en el cinturón de asteroides, tienen órbitas similares a las de el resto de asteroides y parecen asteroides… pero son cometas. Los MBC han difuminado aún más la diferencia entre cometas y asteroides, pero su fama se basa en que actualmente son los principales candidatos para explicar el origen del agua de los océanos de nuestro planeta. No cabe duda de que Elst-Pizarro es un cuerpo sumamente interesante y, de hecho, debía haber sido el objetivo de la misión europea Castalia, una sonda que lamentablemente no logró salir adelante.

Comet 133P/Elst-Pizarro NTT, ESO La Silla, 3 September 2013
El cometa 133P/Elst-Pizarro visto por el NTT de La Silla el de 3 septiembre de 2013 (ESO).

Zheng He debe despegar en 2022 mediante un cohete Larga Marcha CZ-3B para dirigirse al asteroide 2016HO3, al cual llegará en 2023. Allí usará cuatro brazos robóticos para aterrizar —más bien agarrarse— al asteroide. Cada brazo tendrá un taladro en su extremo que permitirá fijar la sonda en la superficie. Este sistema es necesario porque 2016HO3 gira muy rápido sobre su eje, apenas 28 minutos. Zheng He recogerá entre 200 gramos y 1 kilogramo de muestras, pero además usará dos subsatélites de pequeño tamaño para explorar el pequeño asteroide, de forma parecida a la misión japonesa Hayabusa 2 en el asteroide Ryugu. Uno de los satélites será un orbitador y el otro una sonda de aterrizaje. La sonda de aterrizaje descenderá en un cráter previamente creado por acción de un explosivo, una maniobra que también recuerda a la sonda Hayabusa 2. Tras recoger las muestras, Zheng He partirá hacia la Tierra y pasará por nuestro planeta, donde soltará una cápsula con las muestras, y pondrá rumbo al cometa 133P. Para llegar a él efectuará un sobrevuelo de Marte en 2025 y, finalmente, alcanzará su objetivo en 2030. Un año más tarde se situará en órbita alrededor del mismo para estudiarlo en detalle hasta el fin de su vida útil.

Fases de la misión Zheng He (Xiaojing Zhang et al.).

Los instrumentos de la sonda están formado por varias cámaras, un espectrómetro infrarrojo, un espectrómetro de masas, un espectrómetro de rayos gamma y neutrones, un radar de baja frecuencia y un analizador de polvo y gas. Si todo sale según lo previsto, Zheng He se sumará a otras misiones que han traído o traerán a la Tierra muestras de asteroides cercanos como Hayabusa, Hayabusa 2 y OSIRIS-REx. Zheng He es una misión de más de diez años de duración y que incluye dos encuentros con objetos del sistema solar, algo que no está nada mal para tratarse de la primera misión china destinada exclusivamente al estudio de cuerpos menores. No me cabe duda de que el Zheng He original aprobaría esta misión.

Órbita de 2016HO3 con respecto a nuestro planeta (Wikipedia).

Referencias:

  • https://www.hou.usra.edu/meetings/lpsc2019/pdf/1045.pdf


19 Comentarios

  1. Qué bonito que llamen a la misión Zeng He. Aparte de ser un personaje histórico sumamente interesante, daba nombre a la civilización de los comerciantes en una de mis novelas de sci-fi dura favoritas, “Un abismo en el cielo” de Vernor Vinge. Aunque él usaba la transliteración “Qeng Ho” para el nombre.

    Nombre aparte, qué bien que China se empiece a plantear ir más allá de la luna. Les deseo suerte!

      1. Daniel, puede que estés mezclando “Un fuego sobre el abismo” y “Un abismo en el cielo”. La de los perros es la primera 😉

  2. Fantástica misión me pregunto si los chinos no estaría interesados en enviar una sonda a Ceres el cual sería un importante aporte a la ciencia planetaria o colaborar con la ESA para sacar adelante una sonda espacial a Urano o Plutón 🤔

    1. ¿por qué te interesa la sonda china a Ceres? Acaba de terminar la NASA de explorarlo!
      Hay otros grandes asteroides interesantes pendientes de visitar. (Pallas, Juno, etc.)

  3. Habría que establecer un índice de “powerpointismo” en el que se establezca el número de propuestas que se realizan para que al final se apruebe una. ¿Quién tiene el record de powerpointismo? ¿La NASA? ¿Space-X? ¿Roscosmos? ¿Qué grado de powerpoitismo tiene China? ¿Lo que propone, lo cumple?

    1. El índice de powertinismo está claro que Roscosmos lo gana de calle.
      Como dice Daniel, las propuestas chinas suelen salir adelante, por lo que cualquier noticia de esta agencia me genera interés, ya que por dinero y planificación acaban convirtiéndose en realidad.

  4. Le deseo mucho éxito a China en explorar objetos pequeños, sobre todo los que sean potencialmente peligrosos. Pienso que el mayor beneficio de la exploración espacial, después de la ciencia, es la defensa de la Tierra, porque el desastre que puede producir la caida de un asteroide en una ciudad es inmensamente más costoso que todas las misiones de exploración.

    “Cada brazo tendrá un taladro en su extremo que permitirá fijar la sonda en la superficie”. Será muy interesante ver como lo solucionan. Después de ver el vídeo de la primera recogida de muestras en Ryugu, parece muy difícil anclarse en un asteroide, o siquiera tocarlo, sin que el suelo mismo salga disparado al espacio.

      1. Entiendo. Pero dejarse caer sobre un objeto que gira, sin controlar el descenso con propulsores debe de ser extremadamente complicado y lento. Y sujetarse por medios puramente mecánicos sobre una superficie descononocida lo complica mucho más.

        Quizá se podría usar la técnica de los camaleones para cazar con la lengua: lanzarle al asteroide una o varias anclas pegajosas y luego retraer el cordel del ancla. Como pegamento quizá se podría usar agua líquida empapando un tejido flexible que se amolde al terreno y haga de ancla. Con la baja temperatura que suele haber en esos objetos, quizá se congelara el agua casi instantáneamente, uniendose con fuerza a la roca, como se nos pegan los dedos en el hielo del congelador.

Deja un comentario