Ayer se celebró la gala de la X edición de los Premios 20 Blogs y, sorpresa, sorpresa, ¡Eureka ha sido el blog ganador en la categoría de Innovación, Ciencia y Tecnología! Si llegar a la final fue algo inesperado, ganar lo ha sido mucho más teniendo en cuenta que los otros finalistas eran Principia y Dimetilsulfuro, dos grandísimos blogs de divulgación científica con una calidad incuestionable. Desde aquí mis más sincera enhorabuena a ambos por su magnífico trabajo.
Por si esto no fuera poco, Eureka fue candidato al mejor blog de 2015 de todas las categorías junto con Politocracia y Boticaria García, un premio que finalmente se llevó este último (casi mejor, porque lo declarar a Hacienda 5000 euros adicionales casi trae más quebraderos de cabeza que otra cosa ;-). Lamentablemente, por motivos personales me fue imposible asistir a la gala (me deben haber echado una maldición o algo por el estilo, porque es la segunda vez que me pasa). Para compensar, aquí tienen una crónica de la ceremonia cortesía de @aperezverde.
Con respecto al premio en sí, huelga decir que esto de los concursos es un tema muy relativo. Por experiencia soy consciente de que recibir un premio no te cambia la vida, pero eso no significa que no lo aprecie y agradezca como merece. Y es que, para bien o para mal, los premios siguen siendo fundamentales para que mucha gente se tome ‘en serio’ tu trabajo o si quieres darte a conocer en ciertos círculos.
Para muchos esto de los premios no es más que un ejercicio de ‘ombliguismo’ blogueril que solo sirve para alimentar el ego de los blogueros. Puede ser, pero me resulta curioso que siempre que se toque el tema de los blogs se hable de egos y sin embargo nos parezca fantástico —en general— que un escritor anuncie una novela o que un músico haga promoción de su última obra. Llevar un blog es una actividad intelectual equiparable a escribir un libro o componer una canción. Del mismo modo que hay escritores y cantantes malos, buenos y regulares, también hay blogs deleznables y otros que son obras de arte. La blogosfera no es en este punto diferente a cualquier otro ámbito de la creatividad humana. Al igual que un escritor quiere que su libro llegue al máximo número de personas, el afán de cualquier bloguero es que su bitácora sea cada vez más conocida. ¿Eso te convierte automáticamente en un monstruo ególatra y narcisista? Sinceramente, no lo creo.
Curiosamente, en el mundo anglosajón no veo esa obsesión con el ego y los blogs, algo que quizás se deba a la ausencia de la famosa ‘envidia española’. Y créanme, por si acaso lo dudaban, doy fe de que existe: los insultos y amenazas —sí, como lo oyen: amenazas; incluso de muerte— que ha recibido un servidor a lo largo de estos años simplemente por el hecho de ser el autor de este humilde rincón de la red darían para escribir varios tratados de psicología y, de paso, poner un par de denuncias. En cualquier caso, es algo con lo que te acostumbras a convivir.
Se suele decir que estamos viviendo la época de oro de la divulgación científica en español. Nunca antes han existido tantos blogs e iniciativas para divulgar la ciencia y la tecnología como ahora. En líneas generales estoy de acuerdo, pero con matices. La mayor parte de las iniciativas siguen siendo desinteresadas —es decir, se trabaja ‘por amor al arte’— y casi todas ellas operan de espaldas al resto. Vamos, que cada uno va a lo suyo. Por eso me resultan tan atractivos proyectos como Naukas, Principia o Hablando de Ciencia, entre otros, que ponen en contacto a divulgadores de diferente pelaje y especialidad para que colaboren en un objetivo común. Ya saben, las sinergias y todo eso. Pero, paradójicamente, cada vez que una de estas iniciativas se ha puesto en marcha no han faltado las opiniones del tipo ‘endogamia de divulgadores’ o ‘club de amiguitos’. Opiniones minoritarias, sí, pero muy significativas y reveladoras sobre lo que mucha gente piensa.
Por otro lado, en el ámbito universitario y académico de nuestro país la divulgación se sigue viendo como algo estrambótico y molesto —roba tiempo para escribir papers—, por no decir irrelevante. Hay instituciones que divulgan porque está de moda o porque les obligan a ello, literalmente, pero se nota que en realidad no le ponen muchas ganas al asunto (por supuesto, hay honrosas y brillantes excepciones). En el fondo, el problema de los blogs de divulgación es que son outsiders por partida doble. La mayoría no están ligados a grandes medios de comunicación —o sea, están fuera del mundillo periodístico— pero tampoco tienen relación directa con la academia. El resultado lógico es el ostracismo, cuando no una total indiferencia.
Otro debate, del que ya hemos tenido ocasión de hablar por aquí, tiene que ver con la inmediatez y escasa profundidad con la que se tratan la mayoría de noticias científicas. Supongo que es algo inevitable en estos tiempos de dispersión y déficit de atención generalizada en los que vivimos, pero para mí es la mayor lacra que azota a la divulgación científica; y no solo a la escrita en español.
Podría decir que este blog, con todos sus defectos, siempre ha intentado ofrecer la mayor calidad posible y cubrir estas deficiencias, pero estaría mintiendo. Porque en realidad Eureka nació como un ejercicio de simple diversión y, aunque ahora se me haya ido un poco de las manos, sigue siendo por encima de todo una afición con la que disfruto enormemente. En definitiva, escribo lo que a mí me gustaría leer y me lo paso pipa haciéndolo. El hecho de que haya gente que piense que este esfuerzo es digno de un premio pues, qué quieren que les diga, es una sorpresa más que bienvenida. ¡Gracias!
Vamos con la categoría Innovación, ciencia y tecnología, patrocinada por @movistar_es: ¡@Eurekablog es el ganador! #Premios20Blogs
— Premios Creadores (@20mCreadores) April 21, 2016



Poyehali! Поехали!!!
Cómo me alegro de que te hayan dado el premio Daniel, merecidísismo, lo que tu haces con este vicio de la astronomía y astronaútica es bien difícil. Ya conseguiste un premio hace cuatto años, pero volver a lograr otro reconocimiento merece todo mi respeto y ánimo para que continues.
Empecé por algún artículo y ahora leo hasta los comentarios con fruición. Tengo que reconocer el mono que me da el hecho de saber que hayas publicado algún artículo y que no lo haya leído. Voy de tu twitter a tu blog y viceversa. Tambien consulto a @wicho, @tokaidin, @darksapiens e @itzalpean en la fauna hispana y a @SciAstro, @BadAstronomer, sin faltar el humor de @SarcasticRover. Pero tú estás en lo más alto del panteon con @elakdawalla!!!!
Me encanta tu blog. No es el mejor de mis momentos vitales (veo que tú tampoco has podido recoger el premio en persona, espero que todo vaya a mejor, mis ánimos en estos momentos) pero te aseguro que leer y releer antiguos artículos es una de las pocas cosas que me animan en estos días duros.
Leo las secciones de ciencia de el país y el mundo regularmente, pero siempre hecho de menos los enlaces «Para saber más» que ponían al final de los articulos de «Muy interesante» y «Scientific American» que leía en los 80-90. Con lo fácil que es indicar ahora las fuentes de artículos, valoro la profesionalidad con la que editas y redactas tus artículos del blog. Y el hilo de Ariadna con el que los sueles finalizar.
Enhorabuena Daniel!!! Mereces nuestro aplauso y te envio ánimos vitales para tu vida y para este blog!!
Larga vida culminada de premios para este blog para espacio-trastornados y su dueño! Si existe un mas allá, espero que pueda seguir recibiendo estas deliciosas paginas de informacion a diario 😀
Enhorabuena , Daniel. Sigo pensando que debes de tener becarios debajo de la mesa para publicar todo lo que publicas (jeje) No voy a decir nada más que no se haya dicho ya, saludos
Más gracias que enhorabuenas!! (pero muchas enhorabuenas)
Daniel, muchas gracias. Porque eres como el guía turístico espacial que nos lleva a unos cuantos detrás: «si miran a su derecha pueden contemplar las últimas imágenes de Plutón», «a la izquierda, sin embargo, admirarán los distintos diseños que se barajan para posar una sonda en Europa». Y todos nosotros siguiendo la luz de tu linterna. «Ooooooh!».
Y algo que quizá no se diga ni se te reconozca demasiado. A veces los de letras se disculpan afirmando que no saben ciencia, porque «son de letras». Pero tu forma de escribir es de fácil digestión. Ni una falta de ortografía encontré en todos los años que te llevo leyendo.
Un abrazo, y me reitero: gracias.
Para los que te disfrutamos a diario, esta noticia es un orgullo.
Enhorabuena (y no nos abandones nunca).
PD: este blog es el único al que me uno con asiduidad que todavía no tiene una mínima publicidad. ¿Has pensado en aprovechar el tirón? Sé que lo haces «por amor al arte» pero oye… unos eurillos como compensación no vendría mal…
Estoy seguro que todos «soportaríamos» la publicidad con tal de que tu trabajo también obtuviera una recompensa pecuniaria. Piénsalo, que creo que va siendo hora (y además te leemos desde ambos lados del Atlántico, así que más a favor de quien quiera publicitarse en tu blog…
Un saludo a todos los espaciotrastornados de buena fe.
Bien merecido, ya lo creo…
No es ninguna sorpresa que ganes… Te lo curras MUCHÍSIMO.
Cada entrada está muy trabajada y haces muchas a la semana (aunque a mi me parezcan pocas…).
Es un placer y un privilegio leerte.
Enhorabuena Daniel,
aunque escribo muy poco, sigo su blob desde hace años. Supe de usted leyendo sus comentarios en la web de sondasespaciales antes de la llegada de la sonda Spirit a Marte, y me siguen resultando muy instructivos porque suelen ir cargados de sabiduría, constancia y paciencia.
Un saludo y que disfrute el premio :))))