Los mil planetas de Kepler y dos nuevos candidatos a exotierras

¿Existe un planeta como la Tierra -es decir, una exotierra- ahí fuera? Por el momento no lo sabemos, aunque el mejor candidato que teníamos era Kepler-186f. Afortunadamente, desde ayer ya disponemos de dos nuevos mundos que podrían hacerle la competencia: Kepler-438b y Kepler-442b, un par de planetas rocosos situados en la zona habitable de sus estrellas.

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Ayer se anunció la confirmación de la existencia de estos dos nuevos planetas, además de otros seis mundos situados en su zona habitable. De este modo, el número de planetas extrasolares descubiertos por el telescopio espacial de la NASA asciende a más de mil (!). Y no sólo eso, ya que el número total de candidatos a exoplanetas del catálogo de Kepler ha aumentado en 554 mundos hasta llegar a la impresionante cifra de 4175 (!!). Pero volvamos a Kepler-438b (previamente KOI-3284.01) y Kepler-442b (KOI-4742.01). Al haber sido descubiertos por el método del tránsito no podemos averiguar la masa de estos dos planetas (se encuentran en sistemas donde la técnica TTV no se puede usar), pero su radio es 1,12 y 1,34 veces el de la Tierra. Es decir, podemos asegurar con una alta probabilidad (70% y 60% respectivamente) que se trata de mundos rocosos y no de minineptunos.

Estos dos planetas están situados en la zona habitable de sus estrellas, a una distancia tal que tienen una temperatura en equilibrio de 0º C (Kepler-438b) y -13º C (Kepler-442b). Puede parecer una temperatura un poco baja (la temperatura media de la Tierra es de 15º C), pero una atmósfera con gases de invernadero (dióxido de carbono, vapor de agua, metano, etc.) podría elevar fácilmente esta cifra hasta valores habitables. Recordemos que la habitabilidad de un mundo se define como la posibilidad de que exista agua líquida de forma estable en la superficie (sí, ya sé que es un criterio muy restrictivo, pero es el que usa la comunidad científica internacional). A estos dos mundos debemos sumarle el descubrimiento de Kepler-440b, también anunciado ayer. Se trata de otro exoplaneta situado en la zona habitable con una temperatura de equilibrio de 0º C. Con un radio de 1,86 veces el de la Tierra es bastante más grande que sus otros dos hermanos, por lo que en todo caso estaríamos ante una supertierra habitable, no una exotierra.

Entonces, ¿podemos salir a la calle y gritar a pleno pulmón que ya conocemos dos -o tres- exotierras? No tan deprisa. Una vez más debemos repetir que no sabemos nada sobre estos planetas más allá de su tamaño y su órbita. Desconocemos si tienen atmósfera o las condiciones de la superficie. Y además debemos tener en cuenta que estos dos mundos se hallan alrededor de estrellas más pequeñas que el Sol: las estrellas de Kepler-438b y Kepler-442b tienen el 54% y el 61% de la masa de nuestra estrella y son de tipo espectral K (y no enanas rojas como han aformados algunos medios). O sea, que si son habitables no podrán ser exactamente como la Tierra.

Kepler-438b orbita a una distancia de 25,5 millones de kilómetros con un periodo de apenas 35,2 días, mientras que Kepler-442b se halla a 61,5 millones de kilómetros y su periodo es de 112,3 días. Los dos planetas están muy lejos de nosotros, algo habitual en los mundos descubiertos por Kepler, puesto que se encuentran a 473 años luz (Kepler-438b) y 1115 años luz (Kepler-442b). Teniendo todo esto en cuenta está claro que Kepler-438b es mucho mejor candidato a exotierra que Kepler-442b. De hecho, en términos de tamaño y temperatura en equilibrio, Kepler-438b es el mejor candidato a exotierra que conocemos, desbancando a Kepler-186f (cuya temperatura en equilibrio es bastante más baja al estar casi en el límite exterior de su zona habitable). Sólo Gliese 667C c se acerca a Kepler-438b en términos de habitabilidad, pero en todo caso es un planeta bastante más frío (y quizá mucho más grande).

Estos mundos han sido confirmados gracias al poderoso software BLENDER usado por los investigadores de la misión Kepler para eliminar de forma muy eficiente los falsos positivos en los candidatos a exoplaneta (estrellas dobles, enanas marrones, etc.). El empleo de este software evita la necesidad de confirmar estos mundos mediante observatorios terrestres (algo imposible para la mayor parte de candidatos de Kepler) y nos permite seguir descubriendo planetas muy pequeños a pesar de que Kepler ya no es capaz de detectar exotierras por no disponer de la precisión de apuntado necesaria.

La verdad es que es difícil imaginar un mejor regalo de Reyes para la Humanidad que estos dos nuevos planetas candidatos a ser Tierras 2.0. Cada día que pasa estamos más cerca de descubrir un mundo gemelo de nuestro planeta.

Referencias:

 



29 Comentarios

  1. Algún día iremos allí (eso espero).
    ¿Vas a hablar el viernes (si no se retrasa más) del lanzamiento de la dragón de carga 5 y de la prueba de aterrizaje vertical de la primera etapa del Falcon 9?
    Muy buen post.

  2. se menciona «Con un radio de 1,86 veces el de la Tierra es bastante más grande que sus otros dos hermanos, por lo que en todo caso estaríamos ante una supertierra habitable, no una exotierra.»

    Supongamos, solo supongamos que se pudiera llegar a una tierra, supertierra, o exotierra, y teniendo las condiciones necesarias habitables (temperaturas de 15C en promedio, agua en su superficie, etc), En realidad se podria vivir? tal vez no exactamente igual como en la tierra, pero no habria otras condiciones que afectaran la habitabilidad? por ejemplo, la gravedad no seria o muy alta o muy baja? la fuerza o ausencia de polos y campo magnetico? la varidedad de minerales? La presion atmosferifca? etc.
    Saludos

    1. Eso pienso yo. Hay muchos factores además de la posición respecto a su estrella. Por ejemplo, la vida no se hubiese desarrollado en la tierra de no existir la luna, que crea fuerzas de marea permitiendo que en el núcleo terrestre haya convección, lo que nos permite tener una magnetoesfera que nos protege de la radiación del sol…. y como este caso otros tantos.

      1. Sí, como decís hay incógnitas por eso se dice que estamos más cerca pero no se ha afirmado nada…

        El término habitabilidad, como se dice en el artículo, solo hace referencia a que pueda existir agua líquida en su superficie. Pueda, es la clave, si se confirma que se da el caso (sabiendo su volumen, si supiésemos su masa seria la ostia…), la gravedad y presión atmosféricas se pueden estimar. En cuanto al campo magnético, tampoco tiene por qué ser como el de la tierra, debe ser suficiente para protegerse de su estrella, que en estos casos tampoco emite lo mismo que la nuestra. Aunque no creo que haya ningun método de detección, sí podría inferirse por los modelos planetarios que se manejan, son parciales y muchas veces se equivican pero nos dan un grado de certidumbre.

        Vamos, que nos queda saber mucho, pero estos descubrimientos van en la dirección de una «supertierra habitable», eso sí, de momento.

      2. Eso de que la luna crea las corrientes de convección en el núcleo terrestre … que yo sepa nadie dice eso. Aunque a mí y por pura especulación me parece que eso es así, la gravedad lunar actúa bajo la superficie terrestre, y las mismas mareas que tienen lugar en los océanos, tienen que darse en el interior de la Tierra, aunque el manto terreste al ser sólido no se desplace como lo hace el agua, pero algún rozamiento y por tanto calentamiento se tiene que producir, y lo mismo en el núcleo. Pero vaya, que son ocurrencias mías que no había leído hasta que te lo he leído a tí.

        1. Lo he escuchado de material de divulgación. Obviamente supongo que no se puede saber, puede que la tierra halla mantenido su calor desde su formación y la luna no tenga nada que ver. Pero me parece razonable. Marte ya no tiene un núcleo líquido debido a su tamaño, pero Venus tampoco tiene magnetoesfera y tiene el mismo tamaño que la Tierra.

  3. Daniel , disculpe mi ignorancia , el software Blender mencionado en este articulo , es el mismo con algún plugin o script elaborado para analizar datos astronómicos , es decir , es el mismo Blender con que se se anima en 3D que es de codigo libre , o casualmente tiene el mismo nombre , nuevamente me disculpa la ignorancia pero me llamo la atención el nombre del software.

    1. No soy Daniel, pero en este caso te puedo responder: No, no es el mismo SW, es una coincidencia. Curiosamente el procedimiento BLENDER (una técnica creada por Guillermo Torres en 2004) usado por Kepler se basa (muy groso modo) en la comparación de fotometrías (efectos de luz) como los que se pueden hacer en Blender jejej, pero no son el mismo SW ni tienen que ver. Lo que pasa es que la palabra «blend», que voy a traducir por mezcla es troncal para los dos casos.

      Saludos

      1. Gracias Txemary por la aclaración , ya me estaba entrando la curiosidad del potencial científico del Blender 3D jejeje , de nuevo gracias 😀

        1. Si es por eso, tiene y mucha 🙂 En las Blendiberias (convenciones de usuarios de Blender en España en el que se dan charlas sobre el programa) no han sido pocas las conferencias en las que hemos visto el uso de la suite gráfica 3D para todo tipo de asuntos relacionados con la ciencia.

          Por ejemplo, un repaso al programa del pasado 2011 en Móstoles:
          http://www.gmrv.es/~jgascon/blendiberia_images/Programa.pdf
          Lidia Blázquez nos explicó cómo lo usaban como herramienta auxiliar en la representación neuronal de muestras de enfermos de Alzheimer.

          Y Carlos López siempre aprovecha sus últimas características para divulgar curiosidades matemáticas (en esa edición, relacionando la meteorología y los más recientes añadidos hasta entonces en cálculo de físicas de partículas).

          Fin del offtopic 😉

  4. ¿Se sabe cuantas estrellas hay en un volumen esférico centrado en el Sol y de radio 500 años-luz? Quiero decir que habrá catálogos por volumen de espacio que rodea al Sol, ¿no?

    1. En un radio de 100 años luz hay unas 15.000 estrellas. Sin incrementas x10 ese radio el volumen lo multiplicas por mil y obtienes, por tanto, 15 millones de estrellas en un radio de 1000 años luz de distancia a la Tierra.

  5. Me parece flipante que se puedan detectar planetas del tamaño de la Tierra a cientos de años luz; y encima determinar la posibilidad de existencia de agua líquida en su superficie, aunque sea con una incertidumbre elevada.
    De seguir así, en unos años serán capaces de detectar los sistemas de satélites de los gigantes gaseosos y la posibilidad de existencia de vida en ellos. ¿ Cuantos «Encelados», » Europas» y similares existirán por ahí?.
    Flipante.

  6. Yo querría encontrar vida en otros planetas, pero con instrumentos que nos proporcionen las pruebas químicas o espectroscópicas de su existencia. ¿Es mucho pedir?

      1. Sí, ya lo suponía. Pero creo que solo enviando sondas automáticas u observando con potentes telescopios espaciales podremos acercarnos a la respuesta de si hay o no vida ahí fuera.

  7. A ver si vamos averiguando algo más sobre esos mundos y -sobre todo- la UAI se plantea buscar unas denominaciones más evocadoras y románticas que, por ejemplo, ese adusto «Kepler 438b». Si se confirmase que es una exotierra podría llamarse… ¿»Pandora»? ¿»Artemisa»? ¿»Kobol»? ¿»Centauri Prime»?

  8. No conocía la relación de la Luna con el campo magnético terrestre. Creo que este es debido a la rotación del manto ¿o no? . De hecho la debilidad del campo magnético de Venus se supone por su pequeña velocidad de rotación.
    rRespecto a Kepler es impresionante que se descubran tantos planetas considerando que para que se den ocultaciones el plano de las órbitas deben estar en la dirección de observación ,lo que parece a priori muy poco probable.
    No se si esto puede indicar que la cantidad de planetas es mucho mayor.
    Mi pregunta es:
    Si un planeta tipo Tierra tiene una o varias lunas, ¿como se detectaría con Kepler?
    y si tiene anillos (porque estas lunas se están formando)? Esto se ha considerado?

  9. Ola, queda claro en estos dos últimos artículos que tenemos muchas más preguntas que respuestas y además éstas generan nuevas preguntas a cada cual más precisa que la anterior.

    Da la sensación de que si buscamos un planeta parecido al nuestro, tenemos que buscar agua, y agua líquida. Añadamos un sol que se parezca mucho al nuestro, una enana amarilla «tranquila». Hay otras variables pero estas parecen importantes….

  10. Siempre sera útil recordar que las señales de radio que enviemos a Kepler 438b y Kepler 442b llegarán en 473 años y 1115 años respectivamente y que la respuesta la recibiremos en el doble de ese tiempo.
    Sólo analizarán nuestras señales si ya tienen desarrollada la la tecnología , si llegan a un mundo de Dinosaurios nadie responderá.
    Si responden, ¿quién, en La Tierra, recibirá la señal en 1000 o 2000 años mas ?
    Es dramático, pero, estamos muy solos en el universo………

    1. Añado a tu comentario el que para cuando se recibiera contestación, a lo mejor, ya se habría olvidado. O que, como civilización tecnológica, ya nos hayamos autodestruido…
      Si, soledad parece la palabra adecuada.

    2. No te quiero hacer sentir mas solo… pero tambien cabe la posibilidad de que Kepler 438b y Kepler 442b no existan realmente, y que solo estamos viendo sus ultimas images.

      1. Ver objetos celestes como eran cuando salió la luz de ellos y no como son en el presente es uno de los hechos más difíciles de encajar: marea, da vértigo… Pensar que cuando contemplamos Polaris (por poner un ejemplo) la vemos como era mientras Johannes Kepler barruntaba sobre el movimiento de los planetas, es introducirse en una verdadera máquina del tiempo…
        Y ni te cuento con estos sistemas tan alejados.

        Saúdos

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Por Daniel Marín
Publicado el ⌚ 7 enero, 2015
Categoría(s): ✓ Astronomía • Exoplanetas