Una mayor zona habitable alrededor de las estrellas enanas rojas

Las estrellas enanas rojas (de tipo espectral M) son las más abundantes del Universo. Se calcula que el 75%-80% de todas las estrellas que existen pertenecen a este tipo, que es además el más longevo, pudiendo vivir de 40 mil a 200 mil millones de años (por supuesto, desde el Big Bang todavía no ha transcurrido el tiempo suficiente para que una enana marrón “muera”).

Los mundos habitables alrededor de enanas rojas podrían ser más abundantes de lo que se creía (NASA).

Por este motivo presentan un enorme interés desde el punto de vista astrobiológico, y eso que a priori no reúnen las condiciones ideales para que surja la vida en los posibles planetas que puedan hallarse a su alrededor. Al ser más pequeñas y frías que el Sol, la zona habitable de estas estrellas está situada a menor distancia y es mucho más pequeña que la de nuestro Sistema Solar. Esto provoca que los planetas habitables de estos sistemas presenten siempre la misma cara hacia su estrella (tidal locking), además de tener que sufrir las intensas fulguraciones que caracterizan a estos astros en su juventud.

O por lo menos esto es lo que se pensaba hasta ahora, porque un reciente estudio ha determinado que el tamaño de la zona habitable alrededor de estas estrellas es de un 10% a un 30% mayor de lo esperado. Los investigadores M. Yoshi y R. Haberle han descubierto que el albedo de la nieve y el hielo se reduce de forma significativa en el infrarrojo, así que teniendo en cuenta que las enanas rojas emiten una proporción significativa de su radiación en estas longitudes de onda, los planetas situados en la zona exterior de su zona habitable (y por lo tanto potencialmente cubiertos por grandes extensiones de hielo) tendrán una temperatura superficial más alta de lo que se creía. Este resultado sólo afecta a la frontera exterior de la zona habitable, ya que el límite interior permanecería inalterado.

Espectro de dos estrellas de tipo M (líneas naranja y rosa) comparados con la radiación de cuerpo negro de un objeto con la temperatura del Sol. El extraño comportamiento de las enanas rojas en el infrarrojo se debe a la absorción de especies moleculares como el óxido de titanio.
Disminución del albedo de la nieve y el hielo en infrarrojo. A menor albedo, mayores temperaturas superficiales.
Desplazamiento hacia el exterior de la zona habitable dependiendo del albedo.

Por supuesto, otros factores, como la composición atmosférica precisa del planeta también serían claves para determinar su habitabilidad. Por ejemplo, la existencia de nubes de dióxido de carbono (como en Marte) afectaría a la temperatura media. Del mismo modo, en estos planetas podría existir una mayor abundancia de metano y óxido de nitrógeno debido a la menor cantidad de luz ultravioleta proveniente de las estrellas enanas rojas. Y puesto que ambos son gases de invernadero muy potentes, el límite exterior de la zona habitable podría ampliarse aún más.

A pesar de todo, debemos ser cautos y tener en cuenta que este estudio se basa en un modelo relativamente simple para el cálculo del albedo. No obstante, es una muy buena noticia para la astrobiología. Ahora sabemos que podrían existir muchos más lugares idóneos para la vida en el Universo, que no es poco.

Referencias:

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3 comentarios

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DarkSapiens DarkSapiens

El otro día vi el titular de esta noticia por otra fuente pero no pude llegar a leerla, por lo que me preguntaba qué mecanismo provocaría el fenómeno.

Muy interesante, gracias por la explicación! 🙂

Anonymous Anonymous

Y tal vez sean el refugio de civilizaciones tecnicamente avanzadas por la longevidad de su sol y su energia

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