Progress M2, el ATV ruso

A finales de los años 80 la Unión Soviética estaba desarrollando una nueva generación de naves tripuladas que debían revolucionar el acceso al espacio. Por un lado, las venerables Soyuz iban a ser sustituidas por las revolucionarias cápsulas reutilizables Zaryá (7K-SM o 14F70), mientras que las naves de carga Progress deberían dejar paso a una nueva versión pesada, las Progress M2.

Progress M2 (Astronautix).

Partes de una nave Progress (NASA).

Las naves automáticas Progress han sido las protagonistas silenciosas de los programas espaciales soviético y ruso. Gracias a las mismas, la URSS pudo mandar de forma regular víveres y combustible a sus estaciones espaciales y sin ellas habría sido imposible lograr una presencia permanente en el espacio. Recordemos que las naves Progress son vehículos Soyuz modificados para poder transportar carga. En 1978 se introdujo la serie original Progress (7K-TG o 11F615A15), basada en la Soyuz 7K-T, y en 1989 fue introducida la serie Progress M (7K-TGM o 11F615A55) tomando como referencia la Soyuz TM.

Naves Progress M y Progress M1 (versión con tanques de combustible de la Progress M)(Novosti Kosmonavtiki).

Nave Zaryá aterrizando con cohetes de peróxido de hidrógeno y queroseno. Diámetro: 4,1 m. Longitud: 5 m (RKK Energía).

Las Progress M tenían una masa de unos 7300 kg y eran capaces de transportar unos 2650 kg de carga útil. Estas cifras estaban muy bien para las estaciones Salyut y Mir, pero eran claramente insuficientes para la enorme Mir 2. Esta estación hubiese tenido una masa final de más de quinientas toneladas y habría rivalizado en tamaño con la ISS actual. Su núcleo lo formarían tres grandes módulos de 75-90 toneladas lanzados por el cohete Energía-T y debía haber estado situada en una órbita de 65º de inclinación para cubrir la mayor parte de la superficie terrestre. Este gran complejo requería el uso de nuevas naves de carga más grandes. NPO Energía, fabricante de las naves Soyuz y Progress, propuso una nueva versión pesada denominada Progress MT (la T viene de “pesada”) o 11F615A75.

Mir 2 según el proyecto de Energía de 1987 (Encyclopedia Astronautica).

Al igual que la Zaryá, la Progress MT tendría una masa de casi 14 toneladas. Este elevado peso hacía imposible su lanzamiento mediante cohetes Soyuz tradicionales y había que recurrir al cohete Zenit, junto al Energía el lanzador más moderno de la flota soviética. Pero los planes originales de la estación Mir 2 no duraron mucho y pronto serían sustituidos por una versión más modesta que emplearía como núcleo un módulo DOS de 20 toneladas similar al empleado en las Salyut y Mir. La cápsula Zaryá también sería cancelada poco después. Sin embargo, RKK Energía continuó adelante con la versión pesada de la Progress, denominada ahora Progress M2 (11F61577 o 11F61575M). De acuerdo con los nuevos planes, el nuevo vehículo podría transportar hasta 5,7 toneladas de carga (frente a los 2,7 de la Progress M), incluyendo 800 kg de combustible.

Dimensiones de la Progress M2 (Novosti Kosmonavtiki).

Además de la versión de carga, existirían otras dos versiones de la Progress M2. Una serviría para acoplar módulos de hasta 8 toneladas a la Mir 2, mientras que otra podría mandar 5 toneladas de combustible a la estación. Los módulos de 8 toneladas serían mucho más baratos y flexibles que los vehículos DOS o 77K usados en la Mir.

La Mir 2 de 1993 con los módulos de 8 toneladas (Novosti Kosmonavtiki).

El módulo Rassvyet de la ISS es similar a los que se planeaba mandar con la Progress M2 (RKK Energía).

Pero el proyecto de la Progress M2 sería abandonado a mediados de los años 90 por culpa del cohete Zenit. El origen ucraniano de este lanzador desaconsejaban su uso en las misiones espaciales rusas. Pese a todo, RKK Energía no se rendiría y seguiría proponiendo esta nave hasta bien entrado el siglo XXI. Hoy en día, el HTV japonés y el ATV europeo -mucho más grande que la Progress M2- han eliminado la necesidad de la Progress M2 en la ISS. En el futuro, Rusia planea introducir una versión de carga de la PTK-NP (PPTS) para sustituir a las Progress M, una versión que curiosamente tiene un gran parecido con el ATV. Mientras, las Progress seguirán abasteciendo al sector ruso de la ISS.

Algunas de las naves de carga en la ISS. A la izquierda, las versiones de carga de la PTK-NP propuestas (Novosti Kosmonavtiki).

Características de la Progress M2:

  • Masa: 13,3 toneladas.
  • Longitud: 12,6 m.
  • Diámetro máximo: 3 m.
  • Carga útil: 5,6 toneladas (800 kg de combustible) o un módulo de 8 toneladas.
  • Volumen interior: 45 metros cúbicos.

3 Comentarios

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AnonymousAnonymous

Vaya que problema surgió de la nada con el vector Zenit+Energía.

Resulta difícil entender semejante postura, sabiendo que casi todo lo bueno que tenia la URSS tanto en tecnología como en recursos humanos e intelectuales(muy capaces y soñadores por cierto en sentido de la inspiración como el An-225: V. Glushko, S. Korolev, V. Chelomey por mencionar algunos) se lo deben a Ucrania.
Tal vez si la historia fuera diferente y muchos de ellos no tuvieran que lidiar con semejantes atrocidades como las causadas por lenin, stalin(muerte por hambruna, purgas, gulags y demás mudanzas a Siberia) y el efecto nazi de Segunda Guerra Mundial.
Hoy se vería otro panorama en el espacio desde el continente europeo, no me extraña que los ucranianos tienden a trabajar con UE y EE UU.

Que lastima lo de Zarya.

Miguel Rodríguez

Admiramos los logros técnicos y científicos conseguidos en lo que fue la URSS y ahora Rusia (y todos los nuevos países), pero no hay que perder de vista la historia de la Unión Soviética, y ante todo, su caracter de régimen totalitario, que ya con Lenin a la cabeza aplastaba a todos aquellos que no aceptasen el régimen comunista.
Y ya con Stalin la represión y las purgas fueron aún más feroces, con especial saña hacia Ucrania. Faltó poco para que la política estalinista (más los estragos de la II Guerra Mundial) se llevase por delante a los artífices del programa espacial, y de hecho, cuantos valiosos técnicos y científicos habrán perecido en esa época.
Ese precedente histórico marca las tensas relaciones entre Rusia y Ucrania, que por desgracia lastran lo que podría ser una fructífera cooperación.

En otro orden de cosas, qué cosas hubieramos visto de no haber concurrido la gran crisis económica en la URSS.

AnonymousAnonymous

Proyectos como la Progress 2, Buran, Zarya, Mir2 tuvieron como principal razón de su abandono la crisis económica de los 90 que afectó a Rusia, Ucrania y otros antiguos estados de la URSS, no tanto en sí la desintegración. Hay que recordar que antes de la desintegración, la economía de la URSS venía en franco declive, la desintegración solo fue el empujón final para desatar la crisis que ya se venía incubando muchos años atrás.

Si bien es cierto que la relaciones Ruso-Ucranianas no son las mejores, Rusia tiene una base tecnológica mayor así como una economía más grande que la Ucraniana para mantener y respaldar su programa espacial y su desarrollo futuro.

Esperemos que llegado el 2020 veamos a los sustitutos de las Zoyus y Progress ya volando.

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