El zar de los cohetes

Por Daniel Marín, el 23 febrero, 2009. Categoría(s): Astronáutica • Historias de la Cosmonáutica • Luna • Rusia ✎ 15

Hace poco, el 21 de febrero, se cumplieron los cuarenta años del primero de los cuatro lanzamientos del cohete lunar soviético N1. En este blog ya hemos hablado de este cohete en varias ocasiones y volveremos a hablar de él en el futuro, pero no por eso vamos a desaprovechar la oportunidad de celebrar su onomástica con unas cuantas imágenes a modo de homenaje al cohete gigante más secreto jamás construido, correctamente apodado «el cisne blanco»:


































Y para rematar, nada mejor que ver el documental Tsar Raketa (26 min, en ruso) de los Estudios Roskosmos.



15 Comentarios

  1. Sí, ya había mirado antes el documental de Roskosmos TV, muy bueno. Pero cuanto al N1, no soy exactamente un fanático de él. Se gastó una cantidad enorme de recursos en un cohete que jamás sería realmente funcional. Me parece que Glushko hizo bien en cancelarlo. Aún si los soviéticos hubieran logrado algún lanzamiento exitoso con el N1, dudo que algún día hubiera llegado a ser un lanzador confiable. Los dos mejores cohetes pesados, que nunca debería haber sido abandonados, son el Saturn V y el Energiya.

  2. Yo tampoco soy un fan del N1,especialmente si lo comparamos con el Saturno V. El N! era, tecnológicamente hablando, claramente inferior a la bestia de von Braun, pero el interés que siento hacia este cohete es más bien de tipo histórico, pues fue la pieza clave del programa lunar soviético de finales de los 70.

    Pese a todo, hay que reconocer que los ingenieros soviéticos hicieron un trabajo impresionante al convertir un lanzador con capacidad de unas 70 t en LEO en uno que pudiese lanzar hasta 95 t, y todo esto en el plazo de apenas cuatro años y con un presupuesto ridículo comparado con el de la NASA.

    Un saludo.

  3. Octopus: yo tampoco creo, porque dudo que lograrían hacer del N1 un cohete funcional. A los soviéticos les costó muchísimo desarrollar un cohete capaz de mandar misiones tripuladas a la Luna, recién a fines de los 80 finalmente lo hicieron: el Energiya.
    Daniel: sé de las enormes dificultades económicas, organizacionales, administrativas, y hasta políticas, que los ingenieros soviéticos enfrentaron, y considerando todos esos problemas hicieron un trabajo notable. Admiro todo sus esfuerzos, pero no hay como negar que el N1 era un cohete extremadamente problemático y difícilmente podría algún día ser operacional. Y a mí también me interesa muchísimo todo lo que se relaciona con el esfuerzo soviético para llegar a la Luna con una misión tripulada, sólo me entristece ver que todos los esfuerzos y recursos fueron mal gastados en un cohete que no podría funcionar.

  4. Bonitas fotos, yo sí que soy un forofo del N1 y hay un par de ellas
    que no conocia, las que se ve la parte de la torre de escape dentro del taller….¿son de algún espia ruso?, ¿alguna foto extraña más?

  5. Octopus, Carlo: creo que la URSS podía haber puesto un hombre en la Luna con el esquema N1/L3 en 1974-1975 como muy pronto, que era lo que señalaban los estudios de NPO Energía en 1970, siempre que se hubiese mantenido un adecuado nivel de financiación en un programa que no recibía el apoyo suficiente ni de lejos. Hay que recordar de todas formas que ya antes de que Glushkó cancelase el N1, el propio Mishin ya había optado por eliminarlo y construir el N1M.

    Manuel: pues no sé, son fotos de mi colección «personal», que he ido recopilando de varias páginas a lo largo de años (por eso no he puesto las referencias). Muchas de las «fotos» más extrañas son en realidad fotogramas de documentales, así que a lo mejor si miras unos cuantos documentales del N1, te puedes llevar alguna que otra sorpresa.

    Saludos.

  6. Me une una cosa con Carlo, un océano, pero hay dos cosas que nos separan, una s al final de nuestro nombre y nuestra opinión respecto a la inversión soviética 😉
    No creo que fuera un dinero mal gastado, lo fué sin el resultado esperado, y probáblemente su fracaso fué no haber sido 20 veces mayor, de esa forma los rusos tendrían bonitas fotos, videos en la luna tocando la balalaika, paseos en lada y un montón de rocas (lo que queda hoy en USA del apollo).
    Lo que los rusos (y los americanos) consiguieron con esas inversiones fué crear una industria aeroespacial de la que ahora todos nos beneficiamos.

    Carlos Ruiz 🙂

  7. Sí, creo que tienes razón, Carlos. Al final, al diseñar el N1 la industria espacial soviética adquirió experiencia y tecnologías que permitieron el desarrollo de un cohete tan maravilloso como el Energiya (se nota que soy fanático del último diseño de Glushko, no?).

  8. Gracias Daniel ! gran dato el de la foto con dos cohetes N1 !

    Ahora bien, sospeché que las Zond usaron cohetes protón como las Soyuz. No se podría haber desarrollado el programa lunar tripulado con los cohetes protón ? Aunque sea en dos lanzamientos, antes de embarcarse en el N1 cuyo fracaso consistió en no poder controlar esa bestia ?

  9. Pues hubiese sido difícil. Con dos Protones sólo puedes poner en órbita 40 toneladas, mientras que el N1 tenía capacidad para unas 100 t. La diferencia es abismal. Lo mínimo para un programa de aterrizaje lunar hubiese sido usar cuatro cohetes Protón, lo cual supone una complejidad enorme.

    ¡Un abrazo!

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Por Daniel Marín, publicado el 23 febrero, 2009
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