Libro: Echo of the Big Bang

Por Daniel Marín, el 4 julio, 2007. Categoría(s): Astronáutica • Astronomía • Cosmología • Libros ✎ 3

Echo of the Big Bang (Michael Lemonick, 2003) es un relato sobre una de las misiones espaciales más importantes de la historia: la sonda WMAP (Wilkinson Microwave Anisotropy Probe). Tras la introducción cosmológica de rigor, el autor se lanza a contarnos la apasionante historia del descubrimiento de la radiación de fondo de microondas, la evidencia más importante del Big Bang. Aunque esta radiación se detectó por primera vez de forma indirecta en 1940, hubo que esperar a 1964 para que Penzias y Wilson confirmaran su existencia, aunque sólo gracias a la aportación de figuras de la talla de Dicke, Peebles, Rolle o Wilkinson (en honor al cual se puso su nombre a la sonda MAP) se pudo vincular esta radiación con la teoría cosmológica del Big Bang. Como es sabido, sólo Penzias y Wilson recibieron el Premio Nobel por este descubrimiento, quizás el galardón más injusto que haya otorgado la academia sueca en toda su historia.

La misión predecesora de MAP, el satélite COBE, ocupa obviamente un lugar especial en el libro. Resulta muy entretenida la parte en la que Lemonick carga contra uno de los Investigadores Principales del COBE, George Smoot, al que presenta como un tipo increíblemente ambicioso y carente de cualquier escrúpulo que se atribuyó todo el mérito de una misión en la que participaron miles de personas. Como el libro apareció en 2003, no se hace mención al Premio Nobel de física que recibió el bueno de George en 2006 (que algunos califican como el segundo Premio Nobel más injusto de la historia). Me pregunto si de saber que le iban a dar este galardón las críticas a Smoot habrían sido más fuertes o no.

El resto del libro está dedicado a las etapas de diseño y construcción de la sonda. Por último, el autor esboza un resumen de los cruciales descubrimientos del WMAP.

Se trata de un libro de divulgación muy bien escrito con un nivel apto para todos los públicos, aunque quizás se eche de menos un poquito más de rigurosidad en ciertos puntos teóricos. Sin duda, de lo mejorcito sobre cosmología que ha aparecido últimamente.



3 Comentarios

  1. Corrígeme si me equivoco (esto lo digo de memoria y la memoria es traicionera cuando pasan los años), pero parece que John Mather hizo la mayor parte del trabajo y Smoot apenas le mencionó en “Arrugas en el tiempo”.

  2. Yo creo que el trabajo “de verdad” lo hicieron los miles de ingenieros y científicos que participaron en el COBE, por lo que creo que otorgar el Premio Nobel a los investigadores principales del proyecto me parece un poco injusto, cuando menos.

    Mather era el investigador principal (IP) del instrumento del COBE que comprobó que la radiación cósmica de fondo se correspondía perfectamente con la de un cuerpo negro. Smoot era el IP del instrumento destinado a descubrir las anisotropías de dicho fondo.

    Es cierto que a Smoot le ganó la soberbia y no hizo mención de prácticamente ningún colaborador del COBE. De hecho, si leemos “arrugas en el tiempo”, parece que el COBE lo construyó él mismo con sus manos. Pero no es menos cierto que se trata de un gran científico, aunque un tanto prepotente, el pobre.

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Por Daniel Marín, publicado el 4 julio, 2007
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