Nombres alternativos para los planetas

Por Daniel Marín, el 22 julio, 2006. Categoría(s): Astronomía • Historia

¿Estás cansado de usar siempre los mismos nombres para los planetas del Sistema Solar? Si la respuesta es sí, siempre puedes recurrir a los clásicos. En la Antigüedad, los planetas tenían varios nombres que hacían referencia a su brillo y/o color, además de la identificación con los dioses del Olimpo que todos conocemos. Veamos esos otros nombres:

  • Mercurio (Hermes, Ερμής): se le denominaba Estilbón o Estilbonte (Στίλβων), «fúlgido», «reluciente».
  • Venus (Afrodita, Αφροδίτη): recibía distintos nombres en calidad tanto de lucero de la mañana como de la tarde, sin duda un recuerdo de cuando los griegos consideraban ambos luceros como objetos celestes diferentes. Como lucero de la tarde era llamado Hésperos (Eσπερος), es decir, la «estrella del occidente», pues en griego, espera (Έσπέρα) significa «oeste». Como lucero del alba se le denominaba Fósforo (Φωσφóρος), el «portador de la luz». Igualmente usada era la denominación de Eósforo (Eωσφóρος), es decir, el «portador de la aurora o el amanecer». Los romanos usaban los nombres latinizados de Hesperus, Fósforus o Lucifer y Aurora en vez de Hésperos, Fósforo y Eósforo respectivamente. Vale la pena recalcar cómo el nombre de Lucifer se convirtió en sinónimo del diablo. Por lo visto, en un pasaje de la Biblia Vulgata del siglo V d.C. se denomina a un rey de Babilonia como «Lucifer». Posteriormente, ese pasaje se hizo muy popular, especialmente gracias a la Divina Comedia de Dante, y con el tiempo se produjo la identificación de Lucifer con el diablo cristiano.
  • Marte (Ares, Άρης): Pirente o Piroente (Πυρόεις), «rutilante», debido a su característico color rojizo (en griego «fuego» es pirós, πυρός).
  • Júpiter (Zeus, Ζεύς o Días, Δίας): denominado Fenón o Fenonte (Φαίνων), «brillante».
  • Saturno (Cronos, Κρόνος): se le llamaba también Faetón o Faetonte (Φαέθων), «espléndido».

En cuanto a los nombres de Júpiter y Saturno, Fenón y Faetón, tienen una raíz muy parecida, hecho que quizás explica por qué ciertos autores usan estos apelativos para designar estos astros de manera inversa, es decir, Júpiter es llamado a veces Faetón y Saturno, Fenón. Pero dejemos que sea el mismísimo Eratóstenes de Alejandría, el cual compiló las constelaciones y sus mitos en su famosa obra Catasterismos, el que nos explique los nombres alternativos de los planetas:

Las cinco estrellas que llamamos Planetas poseen movimiento propio. Se dice que pertenecen a cinco dioses: el primero, Fenonte, es de gran tamaño y pertenece a Zeus. El segundo, de menor tamaño, se llama Faetonte, y se denomina así por ser hijo de Helio. El tercero pertenece a Ares y se denomina Piroente; no es de gran tamaño y su color es similar al del Águila. El cuarto se llama Fósforo y pertenece a Afrodita, es de color blanco y la mayor de todas estas estrellas; lo llaman tanto Fósforo como Héspero. El quinto pertenece a Hermes, se denomina Estilbonte y es muy brillante y de gran tamaño. Se le otorgó a Hermes por haber sido éste el primero en delimitar el cielo, disponer el orden y las estaciones en que son visibles las estrellas e indicar los signos favorables. Se le llama Estilbonte porque fue Hermes quien tuvo este acto de imaginación.

Eratóstenes, Catasterismos – Mitología del Firmamento, traducción de Antonio Guzmán Guerra, Ed. Alianza (1999).

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Por Daniel Marín, publicado el 22 julio, 2006
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