2018: el año del retorno de las naves tripuladas de Estados Unidos

En 2011 despegó la última nave tripulada estadounidense. Desde entonces los astronautas de la NASA solo han podido acceder al espacio usando naves Soyuz rusas pagando una suma que ha aumentado paulatinamente (cada asiento a bordo de una Soyuz en 2018 le ha salido a la NASA por 82 millones de dólares). Pero este año todo debe cambiar. Si la NASA se sale con la suya en 2018 despegarán por primera vez las dos naves que deben devolver a Estados Unidos la autonomía para llevar sus astronautas a la Estación Espacial Internacional (ISS): la CST-100 Starliner de Boeing y la Dragon 2 de SpaceX. Por fin, después de varios años de retrasos sus primeras misiones están previstas para agosto de este año.

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Dragon 2 (izquierda) y CST-100 Starliner (NASA).

Boeing está construyendo un total de tres cápsulas Starliner —denominadas de forma muy original como Spacecraft 1, 2 y 3 (SC1, SC2 y SC3)— que serán reutilizadas después de cada misión, además de un vehículo de pruebas. La Starliner será la primera cápsula estadounidense que aterrice en tierra firme en vez de amerizar en el océano, una medida introducida para facilitar el rescate de la tripulación y facilitar la reutilización. Para ello la cápsula ha sido equipada con un sistema de airbags que amortiguarán el choque contra la superficie. Hasta finales de octubre de 2017 se habían llevado a cabo en el centro Langley de la NASA once ensayos de aterrizaje de un total de catorce previstos. El año pasado también se soltó la cápsula desde un helicóptero para comprobar el correcto funcionamiento de los airbags y los paracaídas. Por si acaso, el sistema de paracaídas fue sometido a otra prueba en la que se desplegaron a la altura correspondiente a una misión real, por lo que fue necesario elevar un modelo de la cápsula mediante un globo aerostático.

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Cápsula CST-100 Starliner de Boeing (Boeing).
La Starliner durante una de las pruebas de aterrizaje en Langley (NASA).
La Starliner durante una de las pruebas de aterrizaje en Langley (NASA).

Después de los problemas imprevistos que aparecieron el hace unos años relativos al mal comportamiento aerodinámico de la cápsula una vez integrada con el cohete Atlas V N22 (un Atlas V 412 sin cofia), Boeing decidió introducir un anillo estabilizador alrededor de la cápsula y un ‘faldón’ en la parte trasera del vehículo. Las pruebas en túneles de viento de esta configuración han sido satisfactorias. La Starliner usará un lanzador Atlas V con una segunda etapa Centaur dotada de dos motores, a diferencia de las versiones normales, que solo tienen un motor. A principios de enero de este año la Starliner pasó el DCR (Design Certification Review), un paso necesario que demuestra que la nave está lista para entrar en servicio. Las cápsulas Starliner se preparan en el edificio C3PF (Commercial Crew and Cargo Processing Facility) del Centro Espacial Kennedy. Este edificio se conocía antiguamente como OPF-3 y que antes estaba dedicado a preparar el transbordador espacial entre cada vuelo.

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Montaje de la primera Starliner que viajará al espacio con los airbags ya instalados (Boeing).
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El interior de la cápsula Starliner con los trajes de presión IVA (Boeing).

La rampa SLC-41 desde donde despegarán las naves Starliner ya ha sido equipada con la pasarela para la tripulación y la característica «habitación blanca» para preparar a los astronautas antes de entrar en el vehículo. También se han probado el sistema de escape de la rampa en caso de emergencia, consistente en una tirolina que permitirá evacuar a los astronautas hasta una distancia segura si surge un problema antes del despegue. No obstante, la Starliner tiene aún que superar su prueba más importante antes de la primera misión: comprobar el funcionamiento del sistema de escape, consistente en cuatro motores de 8,2 toneladas de empuje en total situados en el módulo de servicio. Estos motores funcionarán también como sistema de propulsión una vez en órbita. Esta prueba, denominada PAT (Pad Abort Test), tendrá lugar en las instalaciones de la NASA en White Sands (Nuevo México).

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Pasarela de acceso a la cápsula para la rampa SLC-41 (Boeing).
Sistema de escape de emergencia de la rampa de la Starliner (Boeing).
Sistema de escape de emergencia de la rampa de la Starliner (Boeing).
Cohete y rampa de lanzamiento de la Starliner (Boeing).
Cohete y rampa de lanzamiento de la Starliner (Boeing).

La primera misión no tripulada de la Starliner, la Boe-OFT (Boeing Orbital Flight Test) está prevista para finales de agosto y tendrá una duración de dos semanas durante las cuales se probarán todos los sistemas de la nave (este vuelo será también la misión AV-080 del Atlas V). La cápsula se acoplará automáticamente al PMA-2 del módulo Harmony de la estación espacial y la tripulación de la ISS inspeccionará su interior. La primera misión tripulada, Boe-CFT (Boeing Crewed Flight Test), tendrá lugar oficialmente en noviembre de 2018 antes del primer vuelo con astronautas de la Dragon 2 de SpaceX y también será alargará durante dos semanas. No obstante, es vox populi que las primeras misiones tripuladas de los dos vehículos no van a tener lugar antes del 31 de diciembre de 2018. En cualquier caso estas fechas son —muy— provisionales y dependerán del comportamiento de las naves en los vuelos de certificación anteriores.

Structural Test Article (STA) de la Starliner (Boeing).
Vehículo de prueba Structural Test Article (STA) de la Starliner (Boeing).
Configuración de lanzamiento de la Starliner con el faldón aerodinámico (Boeing).
Configuración de lanzamiento de la Starliner con el faldón aerodinámico (Boeing).

La primera misión regular a la ISS será la CTS-1 y debe despegar en mayo de 2019. La nave permanecerá acoplada a la estación hasta noviembre y llevará dos o cuatro astronautas. Por si acaso la Starliner y la Dragon 2 no están listas para el año que viene la NASA ya ha encargado a Roscosmos asientos para sus astronautas en dos naves Soyuz adicionales. Si no lo hubiera hecho se arriesga a quedarse sin astronautas en la estación espacial, un escenario lógicamente inaceptable. Por el momento, y al igual que la Dragon 2, la Starliner llevará un máximo de cuatro tripulantes en sus misiones a la ISS, aunque ha sido diseñada para transportar hasta siete personas.

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Interior del edificio C3PF donde se están montando las tres Starliner (Boeing).
Starliner (Boeing).
CST-100 Starliner (Boeing).

En cuanto a SpaceX, el desarrollo de la Dragon 2 (Dragon V2) continúa a buen ritmo, aunque los detalles disponibles son mucho más escasos que en el caso de la Starliner. En 2015 SpaceX ya realizó la prueba PAT del sistema de escape, una prueba que presentó varios problemas y riesgos potenciales que no gustaron nada a la NASA. Se supone que desde entonces la empresa de Elon Musk ya ha corregido los posibles fallos del sistema, formado por cuatro propulsores Super Draco a base de combustibles hipergólicos. El hecho de que este sistema de emergencia use combustibles tóxicos y rodee la cápsula en vez de estar situado por encima (Soyuz) o por debajo (Starliner) del compartimento de la tripulación ha sido una de las principales fuentes de conflicto entre SpaceX y la NASA en materia de seguridad. A pesar de las presiones de SpaceX, la agencia espacial se negó en redondo a que la Dragon 2 usase este sistema para llevar a cabo aterrizajes propulsados, lo que ha forzado a SpaceX a abandonar la posibilidad de aterrizar mediante retropropulsión en un futuro cercano (y, de paso, ha provocado la cancelación del proyecto de nave marciana no tripulado Red Dragon). En abril de este año tendrá lugar una nueva prueba del sistema de escape en vuelo, IFA (In-Flight Abort).

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Nave Dragon 2 tripulada en construcción (NASA).
La Dragon 2 durante la prueba del sistema de escape en 2015 (SpaceX).
La Dragon 2 durante la prueba del sistema de escape en 2015 (SpaceX).

Por este motivo durante 2017 SpaceX ha tenido que comprobar nuevamente el sistema de paracaídas de forma intensiva (a finales del año pasado ya llevaba ocho ensayos). Además se han realizado pruebas específicas del sistema de propulsión del Falcon 9 (los motores Merlin 1D y MVac Full Thrust) para comprobar que son aptos de cara a vuelos tripulados. También se ha estudiado la seguridad de la nueva versión del Falcon 9, la Block 5, que debe volar por primera vez este febrero. El año pasado SpaceX presentó el traje de presión que llevarán los astronautas de la Dragon 2, aunque prácticamente no dio ningún detalle técnico del mismo. No obstante, SpaceX realizó con éxito una prueba de la tripulación dentro de la cápsula con las escafandras puestas.

Nave tripulada Dragon V2 de SpaceX con su escafandra (SpaceX).
Nave tripulada Dragon V2 de SpaceX con su escafandra (SpaceX).
Prueba del sistema de paracaídas de la Dragon 2 en el lago seco Delamar (NASA).
Prueba del sistema de paracaídas de la Dragon 2 en el lago seco Delamar (NASA).

Al igual que Boeing, SpaceX está construyendo tres cápsulas Dragon 2 —y un vehículo de prueba (Qualification Module)— para las primeras tres misiones. Estas cápsulas serán reutilizadas posteriormente, aunque no está claro si planea construir alguna más. Ahora que ya sabemos que la Dragon 2 amerizará en el océano en todas sus misiones en vez de aterrizar sobre tierra firme, la NASA ha insistido en los entrenamientos de rescate de la tripulación en alta mar, para lo cual ya se ha fabricado un modelo de la nave destinado a este fin.

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Compartimento presurizado de la Dragon 2 y su escudo térmico (SpaceX).
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Maqueta de la Dragon para pruebas de rescate en el océano.

La Dragon 2 despegará desde la rampa 39A del Centro Espacial Kennedy mediante un Falcon 9 Block 5. La rampa está lista, aunque SpaceX debe instalar en las próximas semanas la pasarela de acceso para la tripulación. La primera misión de la Dragon 2, no tripulada, será la Demo 1 (SpX Demo-1) y está prevista para agosto. Al igual que el vuelo inaugural de la Starliner se probarán los sistemas de la nave durante dos semanas y se acoplará al puerto PMA-2 de la ISS. Oficialmente la primera misión tripulada, Demo 2, será en diciembre de este año después del primer vuelo tripulado de la Starliner, pero ya hemos comentado que lo más probable es que se retrase a 2019 y es muy posible que SpaceX adelante a Boeing en la carrera por poner una persona en el espacio. La misión Demo 2 durará dos semanas y llevará dos astronautas, mientras que la primera misión operativa, Crew-1, transportará entre dos y cuatro tripulantes, permaneciendo acoplada a la ISS entre abril y junio de 2019.

Pasarela de acceso de la tripulación en la rampa 39A (todavía no instalada).
Pasarela de acceso de la tripulación en la rampa 39A (todavía no instalada).

Sin embargo, el principal problema al que debe hacer frente la Dragon 2 de SpaceX es la seguridad. En un reciente informe del ASAP (Aerospace Safety Advisory Panel) encargado por el Congreso de los EEUU se señalan los riesgos que presenta la segunda etapa del Falcon 9 para los vuelos tripulados. En 2016 el Falcon 9 F9-29 explotó en la rampa por un defecto en uno de los tanques de helio, denominados COPV (Composite Overwrap Pressure Vessel), usados para presurizar los tanques de propelentes. Ni que decir tiene, el fallo hizo saltar todas las alarmas en la NASA. SpaceX ha trabajado en una nueva versión de los COPV para la segunda etapa, pero por lo que se ve la NASA no está del todo convencida. Otro punto preocupante que apunta el panel ASAP es el plan de SpaceX de cargar el cohete con oxígeno líquido a muy baja temperatura —para aumentar la densidad del mismo— con la tripulación dentro de la nave. El panel considera que se trata de una práctica de alto riesgo que, junto con las incógnitas de los tanques de helio, podrían justificar retrasar la certificación de la Dragon 2 para vuelos tripulados hasta más allá de 2019 si es necesario, siempre y cuando Boeing ponga en servicio la Starliner y permita el acceso al espacio de astronautas de EEUU.

Así que hagan sus apuestas. ¿Quién volará primero?¿Boeing o SpaceX? Y lo más importante, ¿cuál de las dos empresas llevará antes astronautas?

Referencias:

  • https://oiir.hq.nasa.gov/asap/documents/2017_ASAP_Annual_Report.pdf


141 Comentarios

  1. Parece que Boeing lleva la delantera o que al menos tiene menos problemas, pero tengo algunas dudas. Esa etapa Centaur con dos motores… ¿ya existe o es específica para vuelos tripulados? Si es lo segundo, puede ser fuente de retrasos. Y luego la cápsula, mucho más ancha que el Atlas V (personalmente me parece bastante feo el engendro resultante). Me parecen muchos cambios en el cohete, y muchos cambios suelen implicar retrasos. Veremos.

    Un saludo

    PD: Huelga decirlo, pero gran entrada como siempre Daniel 🙂

  2. Sobre la duda de cargar el combustible en un cohete antes o después de que la tripulación se encuentre a bordo, no se que es mejor o peor: Si el cohete explota durante la carga de combustible, pueden morir los astronautas. Si el cohete se carga antes ( como se ha hecho siempre), y explota ya cargado, pueden morir los astronautas y los operarios de la torre que les ayudan a embarcar. No se que es más probable.

    1. Supongo que ellos tendrán estudios realizados sobre eso y cuando afirman que es mejor cargarlos de combustible sin tripulación es por algo más que por capricho.
      El proceso de carga es peligroso en sí mismo, pues se bombea combustible y comburente y hay más cosas que pueden fallar. Mejor esperar a tener el cohete cargado, asegurada la estanqueidad y todo lo que tengan que probar sin tener a la gente ahí arriba esperando.
      A mí me parece más seguro y más razonable que la tripulación esté subida al cohete el mínimo tiempo necesario.

      Y por otro lado está lo de los combustibles hipergólicos de la Dragon 2. Personalmente, me parece normal que NO les dejen usarlos en el aterrizaje, porque eso implicaría que alrededor de la propia nave podría haber restos de combustible sin quemar dado que los motores se habrían usado hasta los últimos instantes de hacer tierra, y es terriblemente tóxico andar por allí fuera con esa situación.

      1. Te equivocas en ambas premisas, me temo. Cuando un cohete tradicional llena los tanques, el combustible u oxidante en los mismos, si está en estado criogénico, empieza a ebullir, como es lógico. Eso elevaría la presión en los tanques hasta hacerlos explotar, así que el exceso de LOX se ventila al exterior, y el tanque sigue rellenándose, en una situación dinámica, hasta el momento del despegue. Nunca se alcanza ‘estanqueidad’.

        Respecto a los posibles restos de combustible hipergólico después de un despegue, te equivocas de dos maneras distintas. Primero, el escape de una Dragon 2 no sería tóxico para los astronautas, puesto que estarían dentro de la cápsula, aislados del ambiente exterior, hasta que los equipos de rescate alcanzaran y aseguraran la escotilla. La ventilación en el exterior de la cápsula es, por decirlo suavemente, amplia. Y segundo, no sería la Dragon única en tener combustible hipergólico sin consumir ‘a bordo’ (en tanques dispuestos en el exterior del compartimento presurizado, por supuesto). Todas las cápsulas disponen de sistemas de control de actitud que usan motores cohete hipergólicos, para controlar la reentrada, así que todas ellas tienen depósitos de combustible, y comburente.

        Resumiendo, a mí lo que me parece es que hay que hacer más caso a los ingenieros que redactan los informes de seguridad. Todas estas cosas pueden, y son, cuantificadas. Con más o menos acierto, pero desde luego mucho mejor que lo de ‘personalmente, me parece’.

        Los aterrizajes en tierra firme de la Dragon 2 fueron cancelados al exigir la NASA más garantías de que abrir agujeros en escudo térmico de la Dragon para el tren de aterrizaje era seguro, y los números de fiabilidad del sistema en su conjunto. SpaceX decidió entonces limitarse a los aterrizajes en el mar, pero nadie le prohibió nada, se le exigió demostrar una cierta fiabilidad, y eso tiene su precio.

        Pesaron más los retrasos y/o costes en tomar la decisión de no perseguir la idea más allá, y así lo declaró Musk en su momento, aunque si he de ser sincero ahí mi memoria me la puede estar jugando perfectamente, así que igual usó otras palabras o dio a entender otros motivos. Sigo lo que hace, porque es de lo más interesante en aeronaútica del siglo veintiuno en mi opinión, pero no me memorizo sus palabras. 😉

      2. ¿precisamente no estalló un falcon 9 mientras se lo cargaba de combustible porque falló una válvula de un depósito de He a presión que hizo reventar el tanque de O2 de la segunda etapa con lo que explotó todo el falcon 9 en la rampa?

        1. No, lo que falló (presuntamente, pues es la causa más probable aunque nunca se determinó del todo) fue un depósito de helio tipo COPV, al formarse hielo de oxígeno entre el liner (el cuerpo de aluminio del depósito) y la envuelta de composite. Para continuar los vuelos se modificó el proceso de carga de LOX para evitar este fenómeno y para la versión tripulada se ha rediseñado el COPV.

  3. Obvia mente el ganador sera boeing debido no solo a los problemas de seguridad sino tan bien al loby de los gigantes aeroespaciales de EEUU

  4. Yo creo que la NASA será ecuánime y lanzará primero la cápsula/sistema que esté a punto en primer lugar.

    Lo importante es que ambas estén a punto para las misiones Crew-1/CTS-1 en abril/mayo 2019.

    Será una bonita rivalidad, que se sumará a las declaraciones del presidente de Boeing diciendo que estaba convencido de que los primeros humanos en llegar a Marte lo harían en un cohete Boeing.

    Bienvenida sea la competencia, que producirá dos cápsulas modernas y (presuntamente) excelentes.

    1. Rusia no tiene futuro en el mercado comercial espacial.
      Los satélites cada vez serán más y más gordos. La media es ya de 5 Ton y media en GEO, y actualmente no tiene lanzadores que puedan poner más de 5 en tal órbita. Estaba el Protón, pero su futuro es negro, negro. El Feniks que ojalá funcione pero le cálculo su primer vuelo por ahí entre 2027 y 2030. El Angara murió muy pronto lo cual es prueba de la banda que es actualmente la industria astronáutica rusa.
      Su caballo de batalla es el Soyuz. Tendrán que conformarse con aquel pequeño pedazo de pastel. Porque son incapaces de más.
      Saludos.

      1. Pues yo opino que justo lo contrario. Está explotando el mercado de los nanosatelites. Los avances en microelectrónica van a permitir crear satélites cada vez más pequeños.

        1. Que bien. Dos puntos de vista totalmente contrarios.
          Yo también creo que los avances en electrónica derivarán en satélites más pequeños.
          No conozco de ese rubro y no sé hasta que punto es posible que un actual Satelite GEO de 7 toneladas pueda ser sustituido por uno igual de 3 ton o 2; quizá menos.
          Yo no creo que en la masa de satélites se reduzca. Porque como tu dices serán más eficientes y podrán reducir su tamaño… o o que es lo mismo. Cabrá más electrónica en un espacio. Entonces imagina; en el futuro satélites de 2 toneladas (en el mejor de los casos) igualarán a uno de 7, pero uno de 7 a uno de 14. ¿Entiendes mi punto?
          SI el presupuesto lo permite, los satélites crecerán en tamaño, y por ende en capacidad de gran manera.
          En el futuro esperemos que el FH pueda llevar más de 14/18 toneladas en GEO en versión completamente reutilizable y será, te lo aseguro, mucho más barato. Los fabricantes aprovecharán ese campo. ¿Te imaginas lo que podrá ofrecer un satelite GEO de 14 toneladas con la electrónica de la próxima década o de los años 30´s?
          Es mi punto de vista. Por supuesto, el mercado de pequeños satélites crecerá. Y ahí con el Soyuz Rusia tendrá un papel. Pero no será en el jugoso mercado de satélites geoestacionarios. Al menos hasta que el Feniks esté listo… y para ese entonces no sabemos como pueda estar de avanzado el F9, el FH, o incluso el BFR. Además de otros cohetes como el mismo Blue Origin, el Vulcan, etc.
          Saludos.

      2. A ver, se está hablando del (más bien inexistente) “mercado” comercial espacial de asientos en naves espaciales tripuladas. Aquí los satélites no pintan nada.
        La cuestión es qué le va a salir más barato a un astronauta europeo, japonés o canadiense: un asiento en una soyuz o un asiento en una nave de estas.

        1. Tranquilo Hater.
          Pero igual en misiones tripuladas Rusia no tiene futuro. La Federatsia con suerte volará antes de 2027. ¿Pero en qué cohete? Que yo sepa Angara lo cancelaron.
          Con esta perdida de dinero que Rusia tendrá perderá una importante fuente de ingresos.
          Tendrán que seguir usando la soyuz hasta 2025 siendo optimistas. Que “pena”

        1. Déjame recopilar sobre Elon:

          -Lanza un satélite de 1.000 millones de dólares y se lo carga.

          -Ya va con 5 años de retraso para construir una cápsula tripulada.

          -Tesla está en bancarrota, con pérdidas anuales de 1.200 millones de dólares.

          Y aun así todavía decís que este chico es un genio.

          1. Sin todavía haber mencionado al innombrable en esta cadena de comentarios… ¿cuántos años de retraso dices que lleva Boeing? Por comparar con el único otro participante en el programa.

          2. Los retrasos en este tipo de cosas, aunque si son algo que reclamar, suelen ser normales. El problema con Musk es que anda por ahí vendiendo una imagen de super héroe salvador del mundo que tiene la solución a todo y al que todo le sale bien, de una forma que parece que el hiciera todo el trabajo de ingeniería y que a nadie jamás se le había ocurrido antes o había intentado antes lo que el, que hasta ahora han sido ideas recicladas todas. El punto, si bien los retrasos de Space X son normales en la industria, la propaganda, soberbia y el ego de Musk, dificilmente lo muestran los demás veteranos del ramo, por eso cuando falla es normal que la gente lo eche en cara, por presumir lo que no puede.

    1. Tócate los pies. A ver, me lo creo, sobre todo viniendo de la fuente que viene. Pero, ¿un año y pico extra, horas después de declarar que están firmemente convencidos de las fechas actualmente oficiales? Me he visto el webcast del hearing de hoy, y ambas compañías han jurado y perjurado que para noviembre (Boeing) y diciembre (SpaceX) del año que viene esperaban lanzar astronautas. Esto de la política definitivamente no es para mí, y me tomaba por un mentiroso decente.

      1. Me estoy leyendo el report del GAO, por aquello de ir a las fuentes. Cito textualmente:
        (…)Finally, one of the program’s top programmatic and safety concerns is that it may not have enough information from Boeing’s launch vehicle provider, United Launch Alliance, to assess if the launch vehicle prevents or controls cracking that could lead to catastrophic failures. The program and Boeing are in the process of negotiating next steps.(…)
        Viene en la sección de ‘Boeing Risks’, justo después de poner esto al final de la de SpaceX:
        (…)SpaceX officials stated the new design aims to eliminate risks identified in the older design, which was involved in an anomaly that caused a mishap in September 2016. Separately, SpaceX officials told us that the Block 5 design also includes design changes to address cracks in the turbine of its engine identified during development testing(…)

        Traduzco libremente todo el tinglado, para los no duchos en idiomas:

        ‘SpaceX tiene que dejarnos contentos de que sus motores son lo suficientemente seguros por aquello de las grietas en la turbobomba… pero bueno, Boeing tiene que conseguir que ULA consiga de los rusos algún dato, porque como son rusos no tenemos ni guarra idea de nada de ellos, incluyendo lo seguros o inseguros que son’.

        El humor es tan fino, que corta, creo que he despertado a alguien con las carcajadas. XD

      2. Los retrasos en el CCP son políticamente inaceptables (hay que comprar más asientos a Rusia) y de ahí que la NASA no tenga empacho en mentir cuando sabe que no se van a cumplir esas fechas ni en sueños.

  5. Y sobre la falta de experiencia de una empresa en determinado rubro se subsana contratando ingenieros con experiencia en ese rubro. Por cierto, Musk tiene mucha experiencia en “robarle” ingenieros notables a otras compañias.

  6. Me pregunto si SpaceX hubiera utilizado otro tipo de propelentes no tan tóxicos en la Dragon 2 (como los “pseudohipergólicos” peróxido de hidrógeno y propano o queroseno por ejemplo), le habrían permitido el aterrizaje propulsivo.

    Por otra parte si bien entiendo que a la NASA le parezca bien que los combustibles hipergólicos estén debajo, no termino de entender que les parezca bien que estén encima de los astronautas. ¿No es peor encima que rodeando?¿Se refiere a riesgos en órbita?

    Saludos.

    1. Lo en “encima” es una forma de hablar. La diferencia con la Soyuz, aparte de que emplea combustible sólido en la torre de escape, es que la torre se separa una vez llegado a cierta altura, pero en la Dragon 2 el sistema de emergencia permanece junto con la cápsula toda la misión porque también se usa como motores de reentrada.

      1. Tengo otra pregunta dani.
        La cst-100 en caso de abortar y ejeccion ¿a donde tomaria rumbo? Al mar? (estan en el cabo) ¿esta preparada para acuatisar?. O descendera en tierra ?(paracaidas +airbags) . ¿ hay algun sitio “preparado” para su aterrisaje despues de su ejeccion?

        Saludos

  7. Yo creo que ganará SpaceX la carrera, principalmente porque ellos si tienen control total y directo sobre cápsula y vector de lanzamiento. Si el Block 5 es tan fiable como esperan, estarán listos antes que Boeing y ULA. A nivel de cápsula parecen parejos en nivel de desarrollo. Boeing tiene mucho callo con estas cosas pero SpaceX lo compensa con menos red tape y más ganas. Respecto a la Dragon, espero verla aterrizar con los Superdraco cuando solo traiga carga.

    1. Desde luego. Me sorprende que el problema no fuera detectado en la fase de diseño.

      Estamos hablando de Boeing, con 50 años de experiencia en cohetes y cápsulas!

    2. En realidad no tiene por qué detectarse hasta que no se hacen las pruebas en túnel de viento con modelos ya avanzados. Esas cosas pasan y no sería el primer caso. La aerodinámica es muy no lineal y estos problemas a veces no se detectan hasta muy tarde.

      1. El problema es que se les ha tenido que pasar en los modelos computacionales y en los ensayos en túnel hasta muy, muy tarde cuando ya solo les ha quedado añadir el horror de faldón ese.

        Ed alucinante lo que permiten hoy los modelos computacionales. Te recomiendo este vídeo. Los CFD de de entrada de la Dragón son espectaculares.

        https://m.youtube.com/watch?v=txk-VO1hzBY

        1. Aun los mejores modelos pueden fallar, de forma impredecible. La (aero)hidrodinámica es una de las tareas pendientes de la física clásica. Es muy difícil. En estas cosas incluso en las primeras pruebas de tunel de viento, componentes que no están representados en las primeras maquetas y si en las últimas más detalladas pueden incluir efectos imprevistos.

  8. Mi predicción:

    ULA gana, solo por el hecho de que va a tener menos trabas administrativas que Space X. Pero esta compañía será la ganadora a largo plazo, sus costes seguramente sean bastante inferiores.

    Mi otra predicción, ninguna lanzará sus naves este año, seguirán con los retrasos.

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Por Daniel Marín
Publicado el ⌚ 17 enero, 2018
Categoría(s): ✓ Astronáutica • Comercial • ISS • NASA • SpaceX