¿Por qué las sondas espaciales usan plutonio? Guía casera para fabricar tu propio generador de radioisótopos

Si queremos explorar el Sistema Solar sin depender de la luz del sol sólo nos queda usar generadores de radioisótopos (RTG) para generar la electricidad que necesitan las sondas espaciales. Pero, ¿por qué se usa plutonio-238 en estos aparatos y no otro elemento?¿Qué tiene este elemento de especial? De la respuesta a esta pregunta depende nuestra capacidad de viajar por el espacio exterior.

Esférula de dióxido de plutonio-238 para un RTG. A pesar de lo que Los Simpsons nos quieren hacer creer, no es de color verde. El calor que desprende esta pieza nos permite explorar el Sistema Solar (NASA).

No hay nada mágico en el uso del plutonio como combustible para sondas espaciales. Los RTGs generan electricidad a partir del calor creado por la desintegración radiactiva del plutonio-238 mediante el uso de termopares, así de simple. Y si algo sobra en la naturaleza son isótopos radiactivos, así que en principio resulta difícil entender cuál es la razón para elegir un isótopo tan caro de producir como el plutonio-238. Y es que el Pu-238 sólo se emplea como combustible para RTGs, ya que carece de cualquier otra aplicación práctica, tanto civil como militar. Sí, como lo oyes. Si quieres fabricar un arma nuclear necesitas Pu-239 o Pu-240, pero el Pu-238 es completamente inútil a la hora de producir un hongo atómico (por supuesto, se pueden usar -y de hecho se usan- RTGs en sistemas militares, pero el RTG en sí mismo no es un aparato de naturaleza militar). También vale la pena mencionar que, además de en RTGs, los isótopos radiactivos se pueden usar en RTGs de tipo Stirling (ASRGs, más eficientes y que usan menos plutonio, pero tienen partes móviles) o para calentar ciertas zonas de los vehículos espaciales usando pequeños dispositivos denominados RHUs.

RTG (MMRTG) de Curiosity (NASA).
RTGs lanzados al espacio.

La primera consideración a la hora de elegir un isótopo radiactivo para tu nave es ver su vida media. De nada te sirve tener un isótopo abundante y barato si luego se desintegra pasados unos meses dejándote colgado. Las sondas espaciales de la NASA se diseñan en la actualidad para funcionar no ya durante años, sino décadas (no hay más que ver a las Voyager, que siguen dando guerra 36 años después gracias a sus RTGs). La Unión Soviética decidió usar polonio-210 para las sondas lunares Lunojod 1 y Lunojod 2 de los años 70, así como para dos satélites experimentales. Además de servir para envenenar espías, el Po-210 es una opción a tener en cuenta si lo que quieres es generar mucho calor para mantener los sistemas de tu nave a una temperatura óptima durante unos meses, pero no es tan buena idea si deseas producir electricidad durante décadas. El Po-210 sólo tiene una vida media de 140 días, mientras que la del Pu-238 es de… ¡88 años! Obviamente no hay color. Además, el punto de fusión del Po-210 ronda los 255º C, una temperatura fácil de alcanzar en una misión espacial dándote algún disgusto que otro (el Pu-238 por el contrario cambia de estado a más de 2200º C).

Vida media de radioisótopos para RTGs.

El caso es que tampoco nos interesan isótopos con una vida media demasiado elevada, ya que la cantidad de energía liberada por unidad de masa sería demasiado pequeña. Los RTGs basados en isótopos con vidas medias muy largas serían mucho más pesados y grandes. Es por eso que debemos rechazar isótopos con vidas medias superiores a los cien años (como es el caso del polonio-209, el americio-242, el californio-249 o el americio-241). Por supuesto, no todo el mundo está de acuerdo. La Agencia Espacial Europea (ESA) ha propuesto usar americio-241 (con una vida media de 433 años) en las futuras misiones espaciales al espacio profundo, a pesar de que genera un 25% de la electricidad de un RTG de plutonio para la misma masa. Los motivos de esta decisión, más abajo.

RTG a base de americio-241 propuesto por la ESA (ESA).

Sea como sea, aquí es donde las cosas se ponen interesantes. De los casi tres mil isótopos radiactivos conocidos, solamente 22 tienen una vida media comprendida entre los 15 y los 100 años. Ni que decir tiene, esto reduce nuestra lista significativamente. Los candidatos son los siguientes:

Bien. Ahora viene otro problema, que es cómo se desintegran los dichosos isótopos. En el instituto aprendemos que existen tres tipos de mecanismos de desintegración radiactiva: alfa, beta y gamma, ordenados de menor a mayor capacidad de penetración en la materia. Aquellos isótopos que se desintegran emitiendo radiación gamma no nos interesan por dos motivos. Primero, porque no queremos someter a los técnicos que construyen la nave a dosis elevadas de radiación, no vaya a ser que se nos mueran y sus familias demanden a la NASA. No, definitivamente, eso daría muy mala imagen. Para evitar este inconveniente tendríamos que blindar el RTG de tal forma que los rayos gamma no pudiesen escapar, pero ya sabemos que en astronáutica, como en aviación, el peso es oro. Y no es un decir, porque un kilogramo de masa de una sonda espacial cuesta más que el oro puro (¡casi más caro que la tinta de impresora!). El otro problema es que la radiación gamma interferiría -mejor dicho, freiría– la electrónica asociada a los delicados instrumentos de la nave, algo que tampoco nos interesa especialmente.

Radiación emitida al desintegrarse los isótopos de RTGs.

Los isótopos que se desintegran emitiendo radiación beta (que no es otra cosa que electrones) no están mal. La radiación beta es relativamente sencilla de bloquear, aunque una vez más estamos hablando de masa extra que sería preferible evitar. Si el peso del blindaje no nos importa, son una opción a tener en cuenta. De hecho, los primeros RTGs comerciales fabricados en los años 50 para uso terrestre usaban estroncio-90, un isótopo que se desintegra emitiendo copiosa radiación de tipo beta. El primer RTG estadounidense vio la luz el 16 de enero de 1959 y era una bola de 2 kg capaz de generar 11600 vatios-hora de electricidad durante 280 días. En la antigua Unión Soviética también se fabricaron numerosos RTGs (conocidos allí como RITEG) a base de estroncio-90 para uso terrestre, muchos de los cuales aún siguen en servicio.

Diseño del primer RTG norteamericano de uso civil a base de estroncio-90.
RITEG/RTG soviético de uso civil.

Entonces, podemos usar estos isótopos, ¿no? No tan deprisa. La radiación beta tiene la mala costumbre de generar rayos X al chocar contra la materia mediante el proceso de bremsstrahlung. Y ahí volvemos a la casilla inicial con los problemas del blindaje, el cáncer y freír los instrumentos. Así que está claro que lo lógico es usar isótopos que se desintegren mediante partículas alfa, que son núcleos de helio muy fáciles de frenar usando un blindaje ligero. La lista se reduce entonces a cinco isótopos: curio-243, curio-244, uranio-232, gadolinio-148 y plutonio-238. Pocos, sí, pero bastante donde elegir. Genial, ¿verdad? Bueno, no tanto. Una vez más, no debemos cantar victoria tan rápido.

Porque otro criterio que nos queda por tener en cuenta a la hora de elegir nuestro isótopo mágico es la radiación secundaria que producen. Efectivamente, estos elementos se desintegran a su vez en otros isótopos que también emiten radiación. Desgraciadamente, el curio-243 y el uranio-232 generan cantidades significativas de isótopos que emiten radiación gamma, así que nos vemos obligados a dejarlos en el tintero.

Un astronauta del Apolo retira en la superficie de la Luna el núcleo de un RTG SNAP-27 (NASA).

Por último, debemos tener en cuenta cómo vamos a producir estos isótopos. Si queremos fabricar varios kilogramos al año, lo ideal es emplear un reactor nuclear. Esto nos obliga a desechar otro candidato, el gadolinio-148. Este isótopo es en principio un candidato ideal para ser usado en RTGs. Únicamente emite radiación alfa y además se desintegra en un isótopo estable (el samario-144) que no emite ningún tipo de radiación secundaria, reduciendo así la toxicidad del material. Lamentablemente, solamente sabemos fabricar gadolinio-148 usando un acelerador de protones, así que la cantidad de Gd-148 producida al año nunca sería superior a unos pocos gramos (a no ser, claro está, que decidamos construir como locos aceleradores de protones por todo el mundo para fabricar gadolinio-148, que todo puede pasar).

Por lo tanto, una vez aplicados todos los criterios nos quedan únicamente dos isótopos que pueden ser usados en RTGs: el curio-244 y el plutonio-238.

Pero el curio-244 es un rival bastante triste para el plutonio-238. Para empezar, el Cm-244 emite 180 veces más radiación gamma residual que el Pu-238 (las muestras nunca son puras al 100% y siempre existen otros isótopos de cada elemento que se desintegran mediante radiación gamma). Aunque lo realmente grave es que la emisión de neutrones del curio-244 es 450 veces (!) superior a la del Pu-238. Una vez más, tenemos el molesto problema del blindaje adicional: el curio-244 es un verdadero isótopo malote. Y no sólo eso. La vida media del Cm-244 es de tan sólo 18 años. Suficiente para una misión como Curiosity, pero no para una sonda como la Cassini, que debe permanecer más de dos décadas en el espacio profundo. ¿Algo más? Sí, se me olvidaba. El curio-244 es mucho más difícil y caro de producir que el plutonio-238, que ya es decir.

RTG SNAP-27 de las misiones Apolo (NASA).Pequeño RITEG ruso para la sonda Mars 96 (NPO Lavochkin).

Si has llegado a este punto, querido lector, quizá te estés preguntando cómo podemos fabricar estos isótopos. El plutonio-238 se produce en un reactor nuclear irradiando con neutrones una muestra de neptunio-237. Por contra, para fabricar curio-244 tenemos que irradiar plutonio-239 (¡de uso militar!) o americio-241, un proceso más largo y costoso.

Ahora bien, puede que pienses que el neptunio-237 o el americio-241 no son isótopos muy comunes. Parafraseando a Doc Brown, evidentemente no están a la venta en ninguna farmacia. En el caso del americio-241 estamos ante un isótopo que se usa regularmente en detectores de humo de todo el mundo y la producción mundial puede alcanzar varios kilogramos al año. Sin embargo, el neptunio-237 es mucho más difícil de encontrar. Aunque se pueden hallar trazas en el mineral de uranio natural, lo cierto es que la mayoría del neptunio-237 se obtiene en reactores nucleares. Actualmente los EEUU ya no producen neptunio-237, pero poseen suficientes reservas para crear plutonio-238 durante décadas, a pesar de no ser un proceso sencillo.

El americio-241 se puede obtener a partir del combustible nuclear gastado en reactores comerciales (ESA).

La receta es la siguiente. Primero debemos purificar adecuadamente la muestra de neptunio-237. Luego tenemos que fabricar blancos de neptunio para ser bombardeados mediante neutrones dentro de un reactor nuclear. La irradiación de neutrones genera el esperado plutonio-238, pero antes de poder usarlo debemos extraerlo y purificarlo, separando el neptunio-237 sobrante para ser reutilizado. Para complicar las cosas, la tasa de creación de neptunio depende fuertemente del lugar en el reactor donde se encuentre la muestra.

Que sepamos, sólo existen tres instalaciones en el mundo capaces de llevar a cabo estos pasos de forma directa (y digo que sepamos porque parece que China ya está fabricando plutonio-238). Una estaba en la ciudad rusa de Zheleznogorsk, pero parece ser que ya no produce plutonio-238. Las otras dos están en los Estados Unidos y son los reactores ATR (Advanced test Reactor) del Laboratorio Nacional de Idaho (INL) y HFIR (High Flux Isotope Reactor) del Laboratorio Nacional de Oak Ridge. Ambas instalaciones disponen de reactores de agua ligera que usan uranio enriquecido como combustible y que poseen varios huecos cilíndricos en el núcleo del reactor para introducir muestras que puedan ser radiadas. Este año los EEUU han comenzado a producir plutonio-238 tras un parón de 25 años, pero el ritmo de fabricación sigue en fase experimental por el momento.

Trozo de Pu-238 en plan Homer Simpson (DoE).

Otro pequeño detalle a tener en cuenta es que los RTGs no suelen usar isótopos en estado puro (el polonio-210 es una excepción), sino formando algún compuesto estable. El plutonio-238, el curio-244 y el americio-241 se usan todos ellos en forma de óxidos. Por último, no vale con introducir el combustible en un RTG y ya está. Las esferas de dióxido de plutonio, de unos 150 gramos (cada una de ellas emite una potencia calorífica de 60-62 vatios), se rodean de una cápsula de iridio con el fin de evitar que el isótopo pueda verterse al medio ambiente por culpa de un accidente. Estas esférulas se agrupan dentro de un módulo llamado GPHS (General Purpose Heat Source). A partir de varios GPHS se construye un RTG. Por ejemplo, el MMRTG de Curiosity dispone de 8 módulos GPHS. El objetivo es garantizar la supervivencia del RTG aún en el caso de que el cohete lanzador explote durante el lanzamiento o la nave reentre en la atmósfera terrestre. Este último es un requisito fundamental, especialmente si tenemos en cuenta que ya son unos cuantos los RTG que han acabado donde no debían, o sea, en la Tierra (los RTGs del módulo lunar del Apolo 13, el del Nimbus B1, el del Transit 5BN3 o los de la Mars 96).

Compuestos estables formados por los isótopos de RTG.
Partes que forman un GPHS, uno de los elementos de un RTG (NASA).

Con tantas dificultades para obtener plutonio-238, se entiende que la ESA haya optado por el americio-241. Puede que no sea tan eficiente como el plutonio y sea más peligroso que éste, pero al menos es más sencillo de producir. Y cuenta con la ventaja de que se pueden sacar varios kilogramos al año a partir del procesado del combustible nuclear gastado en reactores comerciales.

Aún es pronto para saber si el americio-241 será el combustible nuclear de las naves espaciales del futuro, pero no deja de ser una broma pesada de la naturaleza que, de entre los miles de isótopos radiactivos que existen, solamente el plutonio-238 reúna las características óptimas para la exploración del Sistema Solar. ¿Existen alternativas a los RTGs? Por supuesto. Se llaman reactores nucleares, pero su fama no es muy buena que digamos.

Cuidadín con la radiación del MMRTG de Curiosity (NASA).

Referencias:


41 Comentarios

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Srengel

Me gustan las aclaraciones, porque muchos de tus lectores, Daniel, asumen que todo plutonio se usa en bombas y que si se reanuda la producción de plutonio X cantidad se usara en los RTG y 999X sera usado en bombas nucleares.

AnonymousAnonymous

Serán lectores poco asiduos del blog, porque Daniel está cansado de decir que el Pu-238 no es de uso militar. Pero yo puntualizaría: no sirve para armas nucleares, pero sí por ejemplo para testear la vida útil de las armas nucleares.

Srengel

Cierto, pero hay quienes que por razones “políticas” por decirles así quedan ciegos ante esa clara y repetida aclaración, como ha pasado en los comentarios relativos al tema.

Mr. SeaborgMr. Seaborg

Todo el mundo sabe que la tinta de impresoras es sangre de unicornio xD.

Me lo he pasado muy bien leyendo el artículo, cada vez que iba a poner una objeción el autor se me adelantaba en el mismo texto xD.

¿Existen otras alternativas? Pues faltó aludir a eso, están desarrollando RTGs que en vez de funcionar por termopar usan motores Stirling, teóricamente son más eficientes, pero habrá que esperar y ver… y un reactor nuclear siempre será más pesado y caro.

A mí se me ocurrió una… con varias pegas. Por ejemplo, una nave que esté en el entorno de Júpiter podría utilizar una especie de antenas enormes para extraer energía de su magnetosfera (utilizando su desplazamiento orbital). El problema es diseñar ese dispositivo (que iba a tener unas corrientes inducidas del carajo) y que me temo que esto frenaría la nave, aunque no sé cuánto. Aparte otra fuente de energía diferente durante el viaje, naturalmente.

A más largo plazo, si se consigue la comunicación vía láser, se puede usar ese mismo sistema para enviar energía a una sonda. Con el problema que tendríamos que fabricar muchos dispositivos que no existen aún xD. Todo esto es ciencia ficción de momento.

De todos modos, y ya que estamos, se puede utilizar el argumento ecológico en favor del asunto: diseñar una estación espacial que se dedique exclusivamente a fabricar los pellets radiactivos.

Por cierto, parece claro que China sí fabrica Pu-238:
http://www.china.org.cn/china/2012-0...6214399.htm
dado que no hay constancia de que nadie se lo vaya a vender (y menos USA, que no le sobra).

La idea europea del Americio me parece tan peregrina como tantas otras que están pariendo. Pero ya se sabe la nucudependencia francesa…

Helio Catalán Mogorrón

Gracias por artículos tan buenos. Soy seguir asiduo de tu blog y no puedo entender como sacas tiempo para tantas y buenas entradas. No sé si alguna vez lo has tratado pero si no es así me encantaría que dedicaras una entrada a “como se mueven las sondas espaciales. Vale lo del plutonio 238, vale lo del generador RTG pero como ¿se transforma eso en movimiento? ¿como se transforma en fuerza de impulsión?, todo el mundo entiende un motor de un cohete con combustible líquido, sólido o gaseoso y entiende el principio de acción-reacción y el aprovechamiento de fuerzas gravitacionales pero sigo sin entender el movimiento de las sondas ¿como se sigue moviendo la voyager despues de tantos años?, entiendo que se mueva el curiosity pues tiene ruedas pero ¿en el espacio?. Perdona mi incultura, podrías hacer un post sobre ello?. Gracias

AnonymousAnonymous

Es bastante simple realmente. En el espacio no hay rozamiento, así que una vez que la sonda esta moviendose… su movimiento es eterno, a no ser que choque contra algo o la sonda lleve motores para corregir la trayectoria. Casi toda la velocidad de una sonda se obtiene con las primeras etapas cuando se lanza desde la tierra. Evidentemente no entro en temas de motores ionicos o similares, eso es un tema distinto.

Pere Vilás

Hola
Como dice el anonimo, busca la primera Ley de Newton en google. Es realmente curiosa.
El RTG solo genera electricidad para los sistemas, no tiene nada que ver con el impulso.

AnonymousAnonymous

Aparte de que el plutonio genera calor, ese calor se transforma en electricidad … y ya de ahi la usas como quieras.

Miguel Rodríguez

El generador RTG está destinado a suministrar energía eléctrica a los sistemas de la nave: computadoras, instrumentos, cámaras. La sonda se mueve porque el cohete lanzador, con sus sucesivas etapas le suministraron movimiento.

Andrónico L

Total, hemos podido mandar las Voyager de pura chiripa. Sólo una posibilidad. Toda la exploración del espacio profundo, ha pendido de un hilo que encima ha resultado ser bien delgado.
De todas formas, dado que durante décadas no pasáremos de Júpiter, ya da igual

J.A.J.A.

Gran artículo, solo una pequeña puntualización. El plutonio-240 no sirve para hacer una bomba nuclear, por un lado no es fisible y por otro es altamente radiactivo (del orden de 4 veces más que el Pu-239) y tiene un alto indice de fisión espontanea lo que, sin entrar en detalles, acarrea tremendos problemas en una bomba. Nunca se ha construido una bomba basada en plutonio-240, de hecho para una bomba lo que se busca es plutonio cuya concentración de Pu-240 sea la más baja posible (siempre va a haber cierta cantidad) y precisamente a la hora de catalogar si una muestra de plutonio es apta para una bomba se hace en base a la cantidad que tenga de este isótopo (se considera de grado militar con concetraciones inferiores al 7%)

En otro orden de cosas, una pequeña cuestión, según tengo entendido la vida final que acaba teniendo un RTG no la marca tanto la perdida de energía térmica del combustible en si como la degradación que se acaba produciendo en los termopares o el desgaste en las baterías (en caso de no utilizarse directamente para alimentar el rover/sonda sino para cargar éstas primero) ¿no?

Daniel Marín

Bueno, a lo que me refería es que el plutonio de un arma nuclear contiene Pu-240. Aunque no sea el isótopo ideal, el Pu military grade no es Pu-239 puro y siempre contendrá un porcentaje importante de Pu-240.

En cuanto a la limitación de los RTGs, pues depende de la misión. En el caso de las Voyager el factor limitante ha sido la pérdida de poder calorífico, no los termopares. Por otro lado, ninguna sonda usa los RTG directamente. Todos cargan baterías.

Un saludo.

KikoKiko

Gabriel no todas llevan baterias, las baterias sufren ciclos de carga y descarga que acaban inutilizandolas(por ejemplo reacciones quimicas secundarias que no regeneran totalmente los reactivos iniciales que producen la reacción electroquímica). Las Voyager no llevaban baterias(mira en NSSDC/Voyager2/Spacecraft and Subsystems); la potencia inicial de salida de los RTGs, que usan termopares , es de 470 W(inicialmente, habia bajado a 335w en 20 años-1997-) suficiente para el consumo de los instrumentos y subsistemas.
el voltaje de salida, 30 volts se mantiene estable, lo que baja es la intensidad.Si la potencia disminuye por debajo de las necesidades de la nave lo que se hace es apargar equipos, por ejemplo las cámaras de TV(vidicon en las Voyager) innecesarias tras los encuentros planetarios.
Saludos.

LattisNetLattisNet

Daniel, me hiciste recordar mi pregunta de hace días sobre si un RTG pudiera ser considerado como una amenaza para una civilización extraterrestre que hayase las Voyagers. Parece que estabas escribiendo este artículo. Me aclaraste muchas dudas. Gracias!

Es evidente que el Americio-241 es más peligroso que el Plutonio-238, pero más fáciles de obtener. Pero ya que todos estos se desintegran en isótopos inestables (a excepción del Gadolinio-148), al final terminan siendo una amenaza a cualquier biología parecida a la nuestra, especialmente si hay manipulación irresponsable.

Me imagino que si tuviéramos acceso a algún artefacto extraterrestre, los científicos tendrían que tener en cuenta dispositivo generador de energía. Quizás estos visitantes encontraron una mejor manera de crear RTGs muy eficientes aunque peligrosos. ¿Sería esta la única y verdadera razón para una invasión extraterrestre: nuestro suelo rico en compuestos radioactivos?

Saludos!

AnonymousAnonymous

Pero esos isotopos inestables a su vez a su vez se desintegran, hasta llegar a un isotopo estable. ¿Cuanto tarda? Pues depende de la vida media de estos isotopos intermedios claro está

AnonymousAnonymous

en el remoto caso de que visitante hayan encontrado una manera de crear RTGs muy eficientes… como sabes que serian peligrosos?
Que tal si fueron mucho mas alla, que lograron hacerlos muy eficientes, y no peligrosos.

Srengel

Dudo mucho que una civilización avanzada capaz de viajar entre estrellas aun aplique la ineficiente energía de la fisión nuclear, incluso de la fusión. ya estarían mas hacia la parte del uso de la antimateria y la energía de punto cero.

jmbamonje

Felicidades, es un artículo completo, es didáctico y detallado, llevo mucho tiempo siguiendo este blog y ya va siendo hora que manifieste mi admiración al conocimiento demostrado, a la facilidad para explicar y al altruismo para divulgarlo, Gracias. Como dicen los ingleses: muchas gracias de verdad!

Enrique Moreno

Lo que está claro es que si queremos colonizar el sistema solar, hacen falta reactores nucleares.

Muchas gracias por tan educativo artículo, Daniel.

AnonymousAnonymous

Gracias por tratar temas que no se encuentran fácilmente por ahí. Y por hacerlo de una manera tan didáctica, amena y, al mismo tiempo, rigurosa.

Tengo una pregunta.

Al final del artículo dices que la alternativa a los RTGs son los reactores nucleares, pero yo pregunto: ¿cumplirían con las exigencias de peso/rendimiento de una sonda o nave espacial?

AnonymousAnonymous

Excelente articulo. Daniel.
Pero me preocupa una cosa: ¿qué fue de los 4 RTGs que acabaron “donde no debían”? ¿Hay alguna constancia de que los hayan rescatado?
No es tan descabellado pensar en un escenario tipo La amenaza de Andrómeda, o sea “qué cacharro tan raro, voy a abrirlo a ver qué hay dentro”…

Fran TexidóFran Texidó

No se preocupe, anónimo, la amenaza de Andrómeda se debe, según los guionistas, a un virus extraterrestre. La radiactividad de los RTGs afecta solo al lugar en que cayeron (el mar) y si se desintegraron parcialmente , el vapor inicial se repartió por la atmósfera y ya tocamos a poco . Teniendo en cuenta la radiactividad natural (radón, rayos cósmicos secundarios,etc,..) y la que llevamos todos ( carbono-14) dentro, no hay que preocuparse por eso.

HemmHemm

Soy el mismo anónimo algo mas identificado…

No sabía que cayeron en el mar (aunque es más probable, ha habido reentradas como la del Skylab que no han sido en el mar)
Según Daniel los RTG estan diseñados para sobrevivir a la reentrada de la atmósfera terrestre. Como médico que soy, creo aunque sea radiación alfa la que emite, creo que el contacto directo si te lo encuentras te producirá “algo más” que un sarpullido (salvo que seas Homer Simpson…)

Txema Martínez Tubía

Es que no vas a poder “encontrártelos” así tal cual… despues de una colisión del cohete incluso se han recuperado rtgs y VUELTO A MONTAR, destaco un fragmente otra entrada de Daniel:

http://danielmarin.blogspot.com.es/2...siones.html

“Pero no todo ha sido un camino de rosas. En 1964, el satélite Transit 5BN-3 reentró en la atmósfera terrestre con su RTG de plutonio 238, aunque no se detectó ninguna contaminación radiactiva a resultas del incidente. Cuatro años después, el cohete que transportaba al satélite meteorológico Nimbus B1 falló y el satélite cayó a tierra. Por suerte, el RTG fue recuperado y procesado para su uso en una misión posterior. No obstante, el accidente más llamativo relacionado con los RTGs fue el del Apolo 13. Como es sabido, los astronautas de esta misión tuvieron que usar su módulo lunar (LM) Aquarius como bote salvavidas para dar la vuelta a la Luna y regresar a la Tierra sanos y salvos. Pero lo que no es tan conocido es que el LM Aquarius se desintegró con su RTG SNAP-27 de plutonio 238 sobre el Pacífico sur. Eso sí, al igual que en el caso del Transit 5BN-3, no se detectó ninguna fuga radiactiva en la zona. Y no es casualidad, ya que los RTGs están diseñados para evitar la fuga de material radiactivo en caso de una explosión durante el lanzamiento o de una reentrada atmosférica del vehículo.”

HemmHemm

Tienes razón, no recordaba ese artículo.
De todas maneras atendiendo a ese mismo artículo, todavía puede que aparcezca algún nativo de la selva sudamericana aquejado de un misterioso mal consistente con unax extrañas quemaduras en las manos (Mars 96).

Mr. SeaborgMr. Seaborg

Bueno, hay que estar un poco mal de la cabeza para abrir cosas raras. Se supone que para eso están los teléfonos y avisar a nuestros congéneres que se ocupen de esas cosas. Para empezar, los bomberos suelen estar bien.

El daño que haga un RTG es limitado a la carga nuclear que porte. En el peor escenario, puede producir una grave contaminación local, y naturalmente provocar enfermedades a corto y medio plazo en los afectados. Dado que hablamos de cantidades pequeñas en teoría es posible la descontaminación, pero sería carísima.

Realmente, el tema de la contaminación nuclear es motivo de mucha ignorancia. A la gente afortunadamente ya no se la encandila con los disparates de la industria, y lo de Fukushima ha sido mil veces peor que lo de Chornobyl, pero claro, lo segundo fueron los rusos que como siempre han comido niños crudos y además son perversos (y pervertidos), es normal que les pasen esas cosas. Pues esta vez les ha pasado a los japoneses, con toda su aura y su mito de semidioses tecnológicos, y lo de Fukushima va a ir in crescendo, se hablará más del tema dentro de 10 años que ahora, y si no al tema. En este sentido, la energía nuclear está más que acabada, y hubiera sido mejor que nunca se hubiera puesto en los circuitos de mercado (me refiero a la explotación comercial de reactores de bajo rendimiento termodinámico como son los que hay).

Lo cual lleva un problema grueso, primero porque necesitamos isótopos para muchas cosas imprescindibles, no sólo para RTGs de naves espaciales, sino infinidad de instrumental (médico incluso) y dispositivos de seguridad. Fabricar estos isótopos requiere una industria nuclear que es carísima, y lo de andar jugando a la centralcita eléctrica disminuía la factura (en realidad lo que hacía era transferirla a los ciudadanos, como lo de comerse la deuda de los bancos, pero si no nos centramos…).

Imagino que en una gestión racional del mundo bastarían y sobrarían una docena de centros de procesamiento nuclear para obtener todo lo que necesitamos.

De todos modos, es muy difícil calibrar la cantidad de radiación que se ha liberado. No es una tontería, por ejemplo, todas esas naves que vuelan por el espacio lo hacen con acero de buques alemanes de la I GM xDDD, sí, sí, es acero de los buques de la flota alemana hundida en Scapa Flow (Escocia), acero militar de primera, donde submarinistas bajan a cortar pedazos de los cascos de los pecios. Este acero está libre de radiación, porque se fabricó antes de las pruebas nucleares (y de Chornobyl y Fukushima) que liberaron montañas de partículas radiactivas que incrementaron considerablemente la radiactividad de la atmósfera, y si bien ese incremento no es (o eso esperamos) de consecuencias críticas para la biosfera, dado que para fabricar acero se necesitan literalmente montañas de aire, todo ese aire en la siderúrgica acaba “enriqueciendo” el acero moderno de demasiada radiactividad para determinados instrumentales científicos que deben estar lo más libre posible de ella. Así que o se arruina la siderúrgica con unos filtros del copón, o vamos tirando de barcos hundidos donde quiera que vayan estando.

Charliem

Aunque sólo venga marginalmente a cuento, recomendar los que les preocupa los peligros de la radiación el libro “Radiation Exposure and its Treatment”, del Dr. Brian Hanley (disponible en Amazon en inglés).

La información que maneja este hombre está bastante encontrada con lo que dice la cultura popular sobre los peligros de la radiación (que para algunas cosas quizás deberíamos llamar “ignorancia popular”).

Según sus datos, apoyados en estudios realizados sobre individuos sometidos a radiación de forma voluntaria o involuntaria, tales como víctimas de Hiroshima, Nagasaki o Chernobyl, pacientes de radioterapia, trabajadores de centrales nucleares, etc., los seres humanos somos organismos menos frágiles de lo que pensamos.

Y como detalle añadido interesante, intervino el mes pasado en la convención de la Mars Society, justamente para hablar del problema de la radiación en la exploración de marte: http://www.youtube.com/watch?v=mG54Do-2ew8

AnonymousAnonymous

No deberíamos preocuparnos tantos por los rtg que han acabado donde no debían porque en el fondo de varios océanos ahí submarinos accidentados con reactores nuclear ares y hasta misiles nucleares y no a pasado nada. ASTA AHORA/!!!

AnonymousAnonymous

Hola! Muy buen post y muy buen foro de discucion. Vengo haciendo un Master en ingenieria energetica y queria hacer mi tesis en RTG pero no me dejaron (no me aprobaron el tema seria mas exacto) creo que el futuro esta en el desarrollo de mejores Termopares mucho mas eficientes porque con el post queda claro q el Plutonio-238 sigue siendo el rey. Aparte una pregunta, se puede ver online tu presentacion por la semana del espacio. Lastimosamente no estoy muy cerca a Canarias, pero ya visitare algun dia. Gracias

Franklin JuarezFranklin Juarez

Bello documento informativo.
En esta lectura aprendi mucho mas de elementos
radioactivos que en cualquier otro libro.

gabriela

Daniel, tengo que agradecerte este post porque he aprendido una barbaridad, mira que la ignorancia en estas cuestiones hace que confundamos términos y todo lo que tenga que ver con uranio nos de pavor.

Y gracias por lo didáctico de este blog, que todo lo explicas muy bien y es fácil de entender.

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