Primera prueba de aterrizaje y despegue del módulo lunar tripulado chino Lanyue

Por Daniel Marín, el 8 agosto, 2025. Categoría(s): Astronáutica • China • Luna ✎ 126

Antes del fin de 2030 dos astronautas chinos descenderán sobre la superficie lunar usando el módulo lunar Lanyue mientras un tercer compañero espera en órbita lunar a bordo de la nave Mengzhou. Pero, para que esto sea posible, primero hay que poner a prueba todos los elementos del programa lunar tripulado chino. Si el pasado 17 de junio le tocó al sistema de escape de la nave Mengzhou, ahora ha sido el propio módulo lunar: el 6 de agosto de 2025 la corporación estatal CASC y la Agencia Espacial Tripulada China (CMS) completó las pruebas de encendido de los motores del módulo lunar Lanyue (揽月) simulando el aterrizaje y despegue en la Luna en varios escenarios. Los ensayos permitieron comprobar el buen funcionamiento del sistema de propulsión del Lanyue y su tren de aterrizaje simulando la gravedad lunar.

Prototipo del módulo lunar Lanyue con los 4 motores principales simulando un alunizaje (CMS).

Para simular el aterrizaje del Lanyue se han utilizado las instalaciones de la Zona Integral de Aterrizaje Extraterrestre (地外天体着陆综合试验场) situada en la ciudad de Zhangjiakou (condado de Huailai, provincia de Hebei). Estas instalaciones incluyen una gran plataforma suspendida por seis patas desde la que se puede descolgar una nave espacial simulando un aterrizaje —o despegue— con la gravedad de otro cuerpo planetario. Estas instalaciones se usaron en noviembre de 2019 para simular el aterrizaje de la sonda marciana Tianwen 1 con el rover Zhurong. En aquella ocasión se configuró la instalación para simular la gravedad marciana, que es un tercio de la terrestre, aproximadamente, mientras que para esta ocasión se usó una simulación a un sexto de la gravedad terrestre, como en la Luna. Estas instalaciones no son las mismas usadas para las sondas Chang’e 3, 4, 5 y 6, pues los ensayos propulsivos de estas naves se llevaron a cabo en la Zona de Pruebas de Aterrizaje y Recuperación de Naves Espaciales (航天器回收着陆地面综合试验场) de Daxing, en Pekín.

El prototipo antes de la prueba (CCTV).
La prueba en las instalaciones de «de aterrizaje extraterrestre» de la ciudad de Zhangjiakou (CMS).
Mengzhou y Lanyue (CASC).
Partes del módulo lunar Lanyue.

Las pruebas se han desarrollado a lo largo de varios días, finalizando el 6 de agosto. Se probaron los cuatro motores principales de empuje variable, capaces de generar un empuje máximo de 7,5 kilonewton cada uno y 30 kN en total. También funcionaron los cuatro conjuntos de motores de control de posición RCS situados alrededor de los motores principales y que se encargarán de orientar y estabilizar el módulo lunar durante el descenso y despegue. Los motores principales derivan de los usados en las sondas de alunizaje Chang’e 3, 4, 5 y 6, así como del empleado en la etapa de aterrizaje de la sonda marciana Tianwen 1. En su versión lunar es capaz de regular su empuje entre los 1,5 y los 7,5 kN. Conocido a veces como YF-36 —aunque es una denominación que rara vez se usa en las fuentes chinas—, para esta prueba se usó sin las grandes toberas de vacío, debido, lógicamente, a la presencia de la atmósfera terrestre. El empleo de este motor hipergólico, testado con éxito en cinco sondas hasta la fecha, es uno de los motivos de su elección para el programa lunar tripulado, donde la seguridad es un requisito fundamental.

Detalle de uno de los 4 motores principales de la prueba, sin la tobera (CMS).
Encendido de los 4 motores principales y de varios de los propulsores RCS auxiliares. Se aprecia la escalerilla plegable (CMS).
Motor YF-36 usado en las sondas Chang’e 3, 4, 5 y 6 (derecha) y en la etapa de descenso de la Tianwen 1 (CASC).
Detalle de la parte inferior del prototipo y los motores en acción (CCTV).

No solo se comprobó el sistema de propulsión del Lanyue, sino que durante el descenso y ascenso simulados se probaron los sistemas de guiado y navegación en diferentes condiciones. Por ejemplo, el apagado de los motores cuando solo dos patas del tren de aterrizaje entren en contacto con el suelo (en otras naves lunares, como el LM del Apolo o las sondas Chang’e, el motor principal se apaga a poca altura sobre el suelo para evitar daños por rocas impulsadas por el escape o por las ondas de choque del motor). El hecho de que, aparentemente, los cuatro motores del Lanyue funcionen hasta el contacto con el suelo es llamativo y no está claro si se trata solamente de un evento anómalo incorporado en la simulación como caso extremo. Asimismo, el suelo simulaba la reflectividad del regolito lunar y se colocaron rocas y algunos modelos de cráteres. A diferencia del módulo lunar LM, que usaba un único motor en la etapa de descenso (DPS, de 5 a 30 kN de empuje) y otro en la etapa de ascenso (APS, 16 kN), el Lanyue emplea cuatro que se usarán tanto en el aterrizaje como en el despegue. Eso sí, en esta prueba no se ha ensayado el funcionamiento de la etapa de descenso (crash stage) que usará el Lanyue para colocarse en órbita lunar y durante la primera fase del descenso. Esta etapa usa un único motor hipergólico YF-58 de 8 toneladas de empuje y ciclo cerrado.

Simulación del suelo lunar para poner a prueba el sistema de guiado y navegación (CCTV).
Detalle de una de las patas del Lanyue (CCTV).
Parte inferior del prototipo (CCTV).

Es la segunda vez que vemos un prototipo real del Lanyue tras una breve aparición en un vídeo promocional de CASC de noviembre del año pasado. En aquella ocasión se mostró un prototipo muy completo durante un ensayo de separación del módulo con la crash stage. Este prototipo es bastante diferente y, debido a la naturaleza de las pruebas, no incluye muchos elementos (como las toberas, que ya comentamos anteriormente). Sí incluía un simulador de masa y volumen del rover Tansuo y una curiosa escalerilla plegable para el acceso de la tripulación a la superficie que ahora sabemos que cubre la escotilla de salida durante el descenso. El tren de aterrizaje también estaba protegido por una cubierta térmica (MLI) de color blanca muy diferente al MLI metálico del LM del Apolo, pero que recuerda al usado por el LK soviético.

Hasta ahora estas eran las únicas imágenes reales del Lanyue durante una prueba de separación de la etapa de descenso en 2024 (CMS).
Vista del prototipo usado en la prueba de propulsión (CMS).

Seguimos sin saber cuánto tiempo transcurrirá entre la separación de la crash stage y el alunizaje del Lanyue, pues solo se ha anunciado que la fase de descenso final será ‘corta’. Por otro lado, las instalaciones de simulación lunar de China son comparables a las construidas por la NASA en los años 60 para el LM del Apolo. Denominada LLRF (Lunar Landing Research Facility), fue construida en 1965 en el centro Langley de la NASA (Virginia) con el fin de simular el alunizaje del LM usando un simulador denominado LEMS (Lunar Excursion Module Simulator). Actualmente, ni Blue Origin ni SpaceX tienen instalaciones similares para sus módulos lunares del programa Artemisa y, por el momento, confían en simulaciones numéricas. La ventaja de este tipo de infraestructuras es que simulan realmente el comportamiento del sistema de propulsión durante el descenso con la gravedad de la Luna (o Marte), así como las maniobras de estabilización y guiado. También tienen sus limitaciones, pues no modelan perfectamente el movimiento de los propelentes en los tanques (sloshing) ni, obviamente, el vacío de la Luna. Sea como sea, el programa lunar tripulado chino sigue superando hitos, uno a uno.

El prototipo durante las pruebas de ignición (CMS).
Instalaciones LLRF de Virginia construidas en 1065 para simular el alunizaje del LM del Apolo (NASA).
Recreación del módulo lunar Lanyue con el rover Tansuo (CMS).



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