El planeta enano Duende (2015 TG387) y la búsqueda del Planeta 9

Mientras el común de los mortales seguimos pensando en las afueras del sistema solar como una vasta pero anodina región repleta de bolas de nieve sucias, los astrónomos no paran de descubrir objetos de gran tamaño situados en extrañas órbitas. El último descubrimiento por parte de un grupo de investigadores liderado por Chad Trujillo y Scott Sheppard es el objeto transneptuniano 2015 TG387, apodado como «planeta enano Duende» (Goblin). Antes de entrar en el asunto, conviene aclarar un par de puntos. Primero, el nombre de Duende es un simple apodo interno del equipo de descubridores y no es, ni será, el nombre oficial. Esta es una práctica muy común entre los astrónomos que buscan nuevos objetos en el sistema solar exterior (por ejemplo, recordemos como el equipo de Mike Brown bautizó originalmente a Eris con el sobrenombre de Xena). Es la Unión Astronómica Internacional (UAI) la que se encarga de bautizar oficialmente a los objetos transneptunianos siguiendo unas pautas relativamente rígidas. El equipo descubridor tiene prioridad a la hora de proponer un nombre oficial, pero siempre y cuando sea «adecuado» para la UAI.

Recreación con muchas licencias de Duende (Roberto Molar Candanosa y Scott Sheppard, Carnegie Institution for Science).

Segundo, aunque Duende ha sido clasificado como planeta enano, lo cierto es que nadie sabe si lo es o no. La categoría de «planeta enano» es un cajón de sastre introducido por la UAI en 2006 para designar objetos que no son planetas propiamente dichos, pero tienen una forma esferoidal. No existe un límite en el grado de desviación de la forma esférica para que un planeta enano deje de ser considerado como tal y pase a ser un simple cuerpo menor, pero por el momento la UAI solo reconoce cinco planetas enanos: Ceres, Plutón, Eris, Haumea y Makemake. Según las estimaciones de sus descubridores, Duende podría tener unos 300 kilómetros de diámetro, muy lejos de los 950 kilómetros de Ceres, el planeta enano oficial más pequeño, y por debajo de otros candidatos a planeta enano como Orcus, Sedna o Quaoar (todos con un diámetro de unos mil kilómetros).

Órbita de 2015 TG387 (Carnegie Institution for Science).

En realidad, determinar el tamaño de los objetos transneptunianos es una tarea extremadamente compleja con un elevadísimo grado de incertidumbre. Huelga decir que la cifra de 300 kilómetros presenta un error considerable. Esto es así porque las estimaciones del tamaño dependen del brillo (albedo) del objeto, pero precisamente los objetos transneptunianos presentan una dramática variedad de albedos.

Aclarados estos puntos, ¿qué tiene entonces de especial 2015 TG387? Pues su órbita, que es brutalmente excéntrica. 2015 TG387 se acerca el Sol hasta «solo» 9.800 millones de kilómetros (65 UA), pero se aleja hasta unos sorprendente 345.000 millones de kilómetros (2.300 UA), con un periodo 40.000 años. Está tan lejos que nuestros telescopios solo pueden verlo durante el 1% de su periodo orbital. Eso significa que Duende no es un simple objeto transneptuniano (TNO); ni siquiera es un simple objeto transneptuniano extremo (ETNO), sino que se trata de un miembro de la nube de Oort interior (IOC). El tercero, para más señas, después de Sedna y 2012 VP113. Si me permiten la sopa de letras, es preciso aclarar que los IOC son un subgrupo de ETNO que no tienen ningún tipo de interacción gravitatoria con los planetas gigantes. En 2014, a raíz del descubrimiento de 2012 VP113, Chad Trujillo y Scott Sheppard se dieron cuenta de que este objeto y Sedna tenían su punto más cercano al Sol muy cerca en el espacio (el término técnico es «argumento del perihelio»). Ambos astrónomos propusieron que esta agrupación espacial no era casualidad, sino el resultado de la influencia gravitatoria de un noveno planeta aún no descubierto, apodado Planeta X o Planeta 9.

En 2016 Mike Brown y Konstantin Batygin publicaron un modelo teórico basado en las órbitas de Sedna, 2012 VP113 y otros cuatro objetos transneptunianos en el que la hipótesis del noveno planeta salía reforzada. Los dos investigadores pronto ampliaron el modelo para dar cabida a una segunda población de objetos (entre ellos 2013 FT28 Y 2015 KG163) con un argumento de perihelio opuesto a los ya conocidos y que, en principio, parecían contradecir la hipótesis del noveno planeta. Desde un principio se criticó la propuesta de Brown y Trujillo como poco significativa desde el punto de vista estadístico al estar basada en una muestra muy pequeña de objetos, pero desde su publicación se han descubierto más TNOs y la órbita de la mayoría de ellos concuerda con la presencia de un planeta en el exterior del sistema solar (la palabra clave aquí es «mayoría»). Brown y muchos otros astrónomos llevan meses intentando hallar el esquivo planeta desde varios observatorios, pero hasta la fecha la búsqueda ha sido infructuosa. El área de observación es demasiado grande debido a que el modelo tiene demasiados parámetros libres a la hora de precisar la órbita del noveno planeta.

Órbita de Duende y otros objetos transneptunianos (Sheppard et al.).
Órbitas de los distintos objetos transneptunianos descubiertos (Sheppard et al.).

¿Y cómo encaja 2015 TG387 en el modelo del noveno planeta? Pues las buenas noticias son que Duende coincide exquisitamente con el modelo (su argumento de perihelio, 59º, es casi idéntico al de 2012 VP113). Si un objeto tan grande como Duende no hubiese tenido una órbita adecuada, la hipótesis del noveno planeta habría recibido un golpe considerable. De hecho, la órbita de Duende es más estable con un Planeta 9 como el predicho por Brown y Batygin que sin él. Ahora bien, si usamos una muestra con los objetos IOC y ETNO conocidos, la significancia estadística del agrupamiento del perihelio de estos cuerpos sigue sin ser muy alta (4σ como máximo). También es cierto que esta desconfianza sobre la hipótesis de Brown y Batygin podría interpretarse como un dardo envenenado de Sheppard y Trujillo, los rivales de Brown y Batygin en su búsqueda por el Planeta 9. No en vano, si se descubre el planeta 9 con una órbita parecida a la predicha por Brown y Batygin, ambos serán recordados como los primeros que propusieron su existencia, mientras que si existe un Planeta 9 del tamaño de una supertierra, pero en otra órbita distinta, serían Trujillo y Sheppard los que pasarían a la historia (llama la atención que la nota de prensa hable de «Planeta X» en vez de «Planeta 9», esta última la denominación favorita de Brown y Batygin). Sea como sea, la existencia de un Planeta 9 —o Planeta X— es hoy más probable que ayer.

Por otro lado, la presencia de Duende sugiere que la masa conjunta de los objetos en esta zona del sistema solar es comparable a la del cinturón de Kuiper. Es decir, tenemos ante nosotros una enorme y nueva región del sistema solar por explorar.

Referencias:



82 Comentarios

  1. No sabia que hubiera un margen de error tan grande en las estimaciones de su tamaño, Si el mayor es correcto podriamos estar ante el mayor cuerpo (conocido) del cinturon de Kuiper, a menos que el noveno (y decimo, undecimo… quizas) planeta existieran. Pena que no haya ninguna mision planeada para estudiar esa zona.

    Pole al canto.

      1. Si es entonces de 300 kilómetros de diámetro, considerarlo “planeta enano” es posiblemente exagerado por su pequeñez comparado con Sedna, Plutón mismo, etc. Vamos a acabar a este paso cómo en el siglo XIX, cuando cada asteroide era considerado un planeta de pleno derecho.

  2. Hace tiempo leí algo sobre la posible existencia de otro planeta trasneptuniano diferente al planeta 9 y que no era incompatible con este, vamos, que ambos podrían existir sin problemas. No he vuelto a leer nada sobre el, alguien sabe algo sobre esto? se descartó por completo, fue una fumada de alguien que ahí quedo? o ha avanzado en algo?
    Por cierto, si el planeta 9 llega a existir y es una supertierra maldita sea que esté tan lejos, ya podría estar en el sistema solar interior. Podría haber sido un destino perfecto para la colonización humana (si su gravedad no es demasiado alta).

  3. Un artículo muy necesario para no dejarse llevar por el entusiasmo de la novedad. Gracias.

    A las distancias a las que viaja ese duende será extremadamente difícil que se detecte cualquier objeto, así que supongo que surgirán muchos más, poco a poco, que den más pistas sobre posibles compañeros de los planetas conocidos.

    Creo que falta una cifra en el 950 de:
    “se acerca el Sol hasta «solo» 950 millones de kilómetros (65 UA)”

  4. Buen descubrimiento… es hora de enviar una zonda que llegaría cuando todos nosotros estemos muertos y que seguramente cancelarian antes de despegar por problemas de presupuesto juju..

  5. “Por otro lado, la presencia de Duende sugiere que la masa conjunta de los objetos en esta zona del sistema solar es comparable a la del cinturón de Kuiper.”

    Para hacerse una idea de la masa aproximada de la que hablamos, la masa total del cinturón de Kuiper se encuentra entre la de Mercurio (estimación mínima) o la de Marte (estimación máxima).

  6. Por cierto, esto confirma una vez más que aquellos especialistas que hablan de los límites del sistema solar considerando como tales a la heliopausa se equivocan (aquí incluyo a nuestro reverenciado Daniel Marín). Nuestro sistema solar es muuuuuucho mayor en extensión y en la mayor parte de su extensión (que no de su masa) sigue siendo terra incógnita para el ser humano.

    1. El límite depende de qué uses como referencia: el viento solar o la fuerza gravitatoria del Sol. La heliopausa está a unas 90 UA pero la fuerza gravitatoria solar se nota hasta la hipotética Nube de Oort, situada a 0,8 – 3,2 años luz del Sol, y que podemos considerar el verdadero borde exterior del Sistema Solar.

      1. Si está bajo la influencia gravitatoria del sol y se formó a partir de la protonebulosa solar entonces forma parte del sistema solar.
        ¿Os acordáis de cuando la Voyager superó la heliopausa y nos repetían machaconamente que había abandonado el sistema solar? En realidad aún está a medio año luz (o más) de abandonarlo.

        1. ¿A lo mejor es que el encuentro cercano con un planeta gigante expulsó a duende del sistema solar y ahora podemos considerar que está fuera? Quiero decir, ¿suponemos que duende se formó a esa distancia? No lo veo, no creo que hubiese suficiente densidad en el disco protoplanetario. Podría incluso ser capturado de otro sistema en un encuentro cercano.

          1. Es más fácil que un planeta se forme en una órbita de baja excentricidad por lo que es muy probable que acabara en la posición actual con alguna interacción gravitatoria.

        2. Sucede que al abandonar la heliopausa ya entró en una zona donde hay influencia del espacio interestelar. El sistema Solár no tiene un límite fijo. Se va diluyendo y se mezcla con el de otras estrellas.

    2. Va… es otro debate que no lleva a nada, como la definición de Planeta y la categorización de Plutón o la frontera del “espacio” a los 100 km. Se llenan páginas y páginas sobre esos temas. Mejor dejarlos de lado.

  7. increíble yo estoy seguro que muy pronto será descubierto el noveno planeta y será un bombazo esperemos de aumente mucho el interés por la exploración espacial y tengamos la primera sonda interestelar 🙂

    1. No veo por qué no se puede lanzar una sonda espacial en como la propuesta europea de Pop o la nuevos horizontes sólo es una cuestión de dinero y voluntad política ?

      1. Creo que ni con una ni con 100 podríamos abarcar tantas zonas de cuerpos poco brillantes. El área del sistema solar es muy basto. Has visto la órbita del planeta enano duende? El 90% (por poner un número) del espacio dentro del sistema solar es una completa incógnita en cuanto a masas pequeñas. Y es necesario conocerlo para determinar un posible planeta 9. Imagina un planeta 9 inmensamente más grande que la tierra y que no podemos localizar con el Hubble, porque hay que apuntar bien o porque la óptica no es suficientemente buena, o porque no existe u otra razón que no se me ha ocurrido mientras escribo esto. Como siempre puedo (y suelo) estar equivocado.

  8. Ya estamos tardando en enviar una mision con una cámara a ese lugar. Una sonda que cuando vea la luz emitida por el “duende” se re-oriente de forma automática.

    1. A ver, acomplejado de los cojones, es la segunda vez que pones este comentario, como verás nadie te responde, obviamente porque no es el lugar y es una gilipollez. Pero te voy a responder a ver si tomas tu ración de atención y te largas a esparragar a la rivera… ¿Ves peligrar tu puesto de trabajo porque no te ves capaz de no soltar estupideces? Pues te aguantas.

    2. Menciona la realidad del dimorfismo sexual cerebral en la especie humana y serás perseguido. El feminismo se ha impuesto como doctrina religiosa en Europa. Incluso se legisla sobre el uso del lenguaje para perseguir “herejes” (machirulos). Y en este blog todavía hay tontos lobotomizados por la izquierda posmoderna que lo aplauden.

      1. Rito, exforocohero: Se equivocaron de blog. Hay miles de sitios en Internet, donde están de acuerdo con ustedes y pueden compartir sus inquietudes. Por favor, permítannos a los espaciotrastornados seguir disfrutando de éste, que no tenemos tantas opciones como ustedes.

  9. Impresionante, me parece que lo que desconocemos sobre nuestro sistema solar, es enorme…

    Una pregunta, según los modelos del noveno planeta, ¿hasta que punto es posible que existiera además un planeta 10 o 11?¿ son incompatibles con los estudios actuales?

  10. ¿Se calcula el tamaño por el albedo? (aquí cara de flipao)
    Un objeto puede ser negro como el carbón o brillante como el hielo, independientemente de su tamaño. No lo entiendo.
    ¿Cómo se fijan en algo tan ajeno al tamaño como el albedo, para saber su tamaño?

  11. Hola Daniel, otra excelente entrada… en el afelio este objeto se encontrará a 13 días luz del sol (!!!). Enviar algo ahí no sería una misión interestelar pero se llevaría unas cuantas décadas de viaje…

    Una errata para ver: 65 UA son unos 9800 millones de kilómetros, no 98000… igualmente, una u otra distancia serán inalcanzables para ninguna sonda en el puñado de décadas que me quedan… olvidémonos de ver primeros planos de este lugar en nuestras vidas.

    1. Exáctamente, 13 días luz del sol es una misión diferente. Buscar de ese planeta sería un entrenamiento para el envío de sondas a otros sistemas solares.

      Habría que enviar un enjambre de pequeñas sondas en busca de ese planeta tan alejado. Seguro que aprenderíamos mucho del planeta y también mejoraríamos la tecnología necesaria para crear grupos de mini sondas (miles de cubesats) con la única misión de encontrar algo que está muy lejano y en una posición aproximada.

      1. No estará a 13 días luz hasta dentro de miles de años. Ahora mismo ( y durante los próximos siglos) estará más o menos a unas cuantas horas luz de nosotros. Imagino que está tan cerca por el comentario de que sólo podemos verlo el 1% del periodo orbital, y dado que la velocidad orbital es mucho más lenta en el afelio, entiendo que ese 1% del periodo debe estar cerquísima del perihelio.

          1. Me refiero a que no aparezca en el gráfico, que hubiera estado bien para ver su órbita respecto a la de “Duende”. Y no aparece porque solo aparecen los planetas. Que hay que explicarlo todo.

          2. Eh… no se a qué gráfico te refieres, en el primero aparecen los planetas “gigantes” y Sedna y en el segundo son objetos transeptunianos donde entiendo que Plutón está en el cluster principal.

          3. En el enlace que ha puesto Antonio (al que contesto), si haces Zoom verás que están todos los planetas y “Duende”

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Por Daniel Marín
Publicado el ⌚ 3 octubre, 2018
Categoría(s): ✓ Astronomía • Sistema Solar