LunarLeaper, un robot con patas para estudiar los tubos de lava de la Luna

Por Daniel Marín, el 3 junio, 2024. Categoría(s): Astronáutica • ESA • Luna ✎ 67

La luna está llena de tubos de lava en diversos estados de conservación. Desde túneles intactos, hasta tubos en los que el techo ha colapsado —formando rilles en la nomenclatura de la UAI— y, lo más interesante, zonas en las que solo un trozo del techo se ha caído, dejando una apertura más o menos circular. Las sondas LRO, Kaguya y Chandrayaan 1 han descubierto más de doscientos pozos en el suelo lunar que se cree son accesos a tubos de lava. En los últimos años se han propuesto numerosas misiones para explorar estas cuevas lunares. Una de las últimas es LunarLeaper, un pequeño robot de 10 kg propuesto para la iniciativa de pequeñas misiones lunares de la Agencia Espacial Europea (ESA). Entre septiembre y diciembre de 2023 la ESA recabó propuestas para esta iniciativa, que se integra en la estrategia Terrae Novae 2030+.

LunarLeaper estudiará las cuevas lunares (https://www.lunarleaper.space/).

Los tubos de lava son interesantes porque guardan registros de la magnitud y composición de los episodios de vulcanismo activo en la Luna y, además, permiten datar directamente estos eventos. También se han sugerido como lugares idóneos para establecer bases lunares tripuladas permanentes o temporales, al ofrecer protección contra la radiación y los extremos térmicos. El objetivo de LunarLeaper es uno de los pozos más famosos, el que se encuentra en la zona de las Colinas Marius, en el Oceanus Procellarum, una región volcánica relativamente joven que se llegó a barajar como una de las zonas de alunizaje candidatas para el programa Apolo. La principal pregunta que debe responder LunarLeaper es si este agujero es una entrada a un sistema de cuevas creado por los tubos de lava o, por el contrario, es un acceso a un simple pozo que no se extiende en ninguna dirección.

Algunos de los pozos lunares más famosos (NASA).
El agujero de las Colinas Marius y su localización (ESA).

Con solo 10 kg de masa y tres patas como sistema de locomoción, LunarLeaper se acercará al pozo de las Colinas Marius, aunque no se adentrará en el mismo. Usará un radar para verificar si, efectivamente, bajo el suelo cercano al agujero se halla un tubo de lava y luego examinará con cámaras el borde de la apertura, de unos 50 metros de diámetro y 40 metros de profundidad, para analizar sus condiciones y verificar si es posible instalar equipo más pesado como grúas con el objetivo de enviar otros robots más grandes o hábitats humanos dentro de la cueva. Desde el borde buscará evidencias de estratos en las paredes del tubo para estimar la composición y periodos de formación del mismo. Los basaltos que forman los mares de la Luna tienen una composición diferente —poseen más monóxido de hierro y dióxido de titanio y menos trióxido de dialuminio—, probablemente por ser el resultado de la refundición de materiales del manto tras la formación y diferenciación inicial de nuestro satélite. Para ello, además de una cámara estéreo, LunarLeaper podría llevar un espectrómetro infrarrojo.

Objetivos científicos e instrumentos de Lunar Leaper (https://www.lunarleaper.space/).
Evolución de conceptos de robots exploradores de cuevas lunares hasta llegar a LunarLeaper (https://www.lunarleaper.space/).

Gracias al empleo de patas en vez de ruedas, LunarLeaper podrá asomarse hasta el mismo borde del pozo. Las patas servirán además para efectuar experimentos de tracción y consistencia del regolito. El consorcio LunarLeaper está dirigido por investigadores suizos —no podía ser de otra forma teniendo en cuenta que saben un rato sobre construir túneles—, pero incluye investigadores de Bélgica, Noruega, Polonia y Países Bajos. Quizá el principal problema de LunarLeaper es precisamente su sencillez. Si te vas a tomar la molestia de ir hasta las Colinas Marius para estudiar un pozo en el suelo, ¿por qué no enviar una sonda más compleja que permita obtener más datos? No obstante, es un concepto interesante como complemento en alguna misión de bajo coste que alunice en las cercanías. Esperemos que LunarLeaper, o una misión similar, sea aprobada y por fin podamos saber qué se esconde en las profundidades de las cuevas lunares.

Zona a estudiar por LunarLeaper (https://www.lunarleaper.space/).

Referencias:

  • https://www.lunarleaper.space/

 



67 Comentarios

  1. Soy de la opinión de Pablo. Tres patas es una complicación innecesaria. Si querían menos peso haberlo hecho de solo dos. Si querían estabilidad, de cuatro. Pero….. ¿tres?.

    En Cita con Rama, los aracnoides se desplazaban mediante giros a derecha e izquierda, no creo que lo hayan programado así. En La Guerra de los Mundos, los trípodes de los marcianos también tenían tres (de ahí el nombre je je). Solo hay que ver la peli de Tom Cruise para ver como se mueven estos trípodes y descubrir que son pura fantasía. No son un buen sistema. Incluso con la bajísima gravedad de la Luna, tres patas son una full.
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    1. No hace falta que el cuerpo gire a cada paso yendo con tres, ni con dos, ni con cuatro patas. Con que se pise siguiendo una línea, como hacemos todos, el cuerpo no necesita balancearse.

      1. ¿Cómo que el cuerpo no necesita balancearse?
        Por supuesto que lo necesita y lo hace!

        ponte delante de un espejo y levanta una pierna, a ver si tu cuerpo no se inclina hacia el lado contrario para encontrar el equilibrio que te mantenga en píe! Es biomecánica básica! tu tobillo y cadera junto a la espalda se nivelarán para pasar de tener el centro de gravedad en el centro de las dos piernas a estar justo sobre el pie.

        1. Supongo que avanzaría apoyando la panza y adelantando las 3 patas. Luego se levanta la panza (o directamente la arrastra) y el cuerpo avanza un poco, tras lo cual vuelve a posar la panza para adelantar las patas… y así. No veo otra forma de estabilizar ese diseño (como una piragua de 3 remos).

        2. Otra manera de estabilizar el diseño de tres patas, suponiendo pies anchos, es echar un poco para atrás con las tres patas en el suelo, de forma que descanses momentáneamente sobre las dos traseras, avanzar la delantera y dar el paso. Avanzar el cuerpo, balancearse sobre la delantera y, aprovechando la baja velocidad de caída de la Luna, avanzar las otras dos hasta la posición de trípode estable. O avanzar en zigzags con el sistema de descansar en dos y avanzar con una…

          No obstante, estoy de acuerdo con Pablo y Robert… estando Spot y similares, «enmerdar» con tres patas es querer tocar las pelotillas y buscar complicaciones donde no se necesitan.

          Cuatro patas, pies anchos, avanzas dos en diagonal, apoyas, levantas las otras dos y las avanzas también en diagonal. Repetir. Fácil, leñe.

          1. Estáis suponiendo que por tener tres patas se va a mover con los pies separados del plano de su centro de gravedad, como si fuera zambo. Pero al andar no separamos las piernas.

  2. …Por cierto, me encanta que ya estén en el lío de explorar los túneles de la luna, porque servirá como entrenamiento para los tubos de Marte.
    (tengo entendido que en Marte hay galerías po un tubo (juas juas juas!) .Serán el inicio de un hábitat seguro para los nuevos colonos del planeta rojo.
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    1. Soñar es grátis, y se disfruta. Pero si se convierte en esperanza irrealizable lleva a la frustración. Prefiero la satisfacción de lo posible, que nos da resultados contínuamente con la exploración robótica.

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