El coste del espacio para la NASA

The Space Review dedica un interesante artículo sobre el coste de las actividades espaciales de los EEUU, un tema del que es muy difícil encontrar información precisa debido al problema del ajuste de la inflación y otras correcciones. Según el artículo de Lafleur, podemos usar las siguientes cifras -en dólares de 2010- como referencia:

  • Coste del Programa Apolo: 110 mil millones de dólares.
  • Mercury: 1600 millones.
  • Gemini: 7300 millones.
  • Skylab: 10 mil millones.
  • Apolo-Soyuz (parte norteamericana): mil millones.
  • Transbordador espacial: 198,6 mil millones.
  • ISS total: 150 mil millones hasta 2015.
  • ISS (EEUU): 72,4 mil millones.
  • ISS (Rusia): 12 mil millones.
  • ISS (ESA): 5 mil millones.
  • ISS (Japón): 5 mil millones.
  • ISS (Canadá): 2 mil millones.

Por supuesto, para interpretar estos datos debemos tener en cuenta la distinta extensión en el tiempo de cada programa. Como una imagen vale más que mil palabras, este bonito gráfico nos permitirá entender mejor estas cifras:

Vale la pena comparar estas cifras con los gráficos sobre el programa espacial tripulado estadounidense que aparecieron en el informe de la Comisión Augustine. Por ejemplo, aquí tenemos la evolución del presupuesto de la NASA en proporción PIB estadounidense (sin corregir la inflación):

O esta otra, muy similar, del presupuesto de la NASA con respecto al presupuesto federal:

En el informe también aparecía esta gráfica del presupuesto tras corregir la inflación:

En esta otra gráfica podemos ver el porcentaje de gasto del presupuesto de la NASA en el programa espacial tripulado (línea roja):

Actualmente, la NASA dedica un 50% aproximadamente a estas actividades, una cifra bastante inferior a lo que mucha gente piensa.

Presupuesto de la NASA para 2007 comparado con el de otras agencias espaciales.

Estas cifras ponen de manifiesto que, aunque la era Apolo implicó un elevadísimo nivel de gasto, no fue nada sobrenatural comparado con el presupuesto actual. Desgraciadamente, también se pone en evidencia el dinero tirado a la basura en proyectos que no terminaron en nada, como la SEI de Bush padre o el Constellation Program de Bush hijo.

8 comentarios

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Nikolay Nikolay

Muy interesante la primera gráfica, donde entiendo que el coste total de los programas viene a estar representado por el area encerrada bajo la curva de gasto. Pese a que el programa del shuttle fue más costoso su forma aplanada lo distribuye más a lo largo del tiempo, curiosamente el pico del gasto parece estar en un momento donde la flota se quedó en tierra luego del accidente del Challenger.
Por otro lado el programa Apollo es un enorme pico y el record de gasto parece estar bastante antes del primer alunizaje, quizá coincidiendo con la fase inicial de pruebas de los componentes principales de la nave y el lanzador Saturn V.
Aunque ya se ha hablado mucho del tema sigue siendo llamativo el bajo aporte de ESA a actividades tripuladas comparado con agencias más pequeñas a nivel presupuestario. La aportación de Canadá parece ser altísimo siendo un país tan “pequeño” en realción con todos los demás de la lista. Lo de Rusia sigue siendo sobresaliente: con “sólo” 12 mil millones tiene prácticamente una estacíon espacial nueva.
Saludos!

JorgeC JorgeC

Me sorprende el enorme gasto que supuso el Skylab, casi tanto como toda la parte rusa de la ISS, aunque al ser su primera estación espacial llevaría muchos gastos de investigación asociados.

También se ve claramente en el primer gráfico que la tendencia es a programas de cada vez mayor duración en el tiempo con un gasto más contenido. Lo que lleva a preguntarse cuál será el eje del programa tripulado de la NASA los próximos 30 o 40 años… ni ellos lo saben.

Ango Ango

Según la tarta, ¿tiene sentido hoy en día separar a las agencias francesa, italiana, alemana y belga de la parte correspondiente a la ESA? Sé que cada agencia espacial hace sus ‘proyectos’ en mayor o menor escala, pero en la práctica ¿no comanda toda la actividad la ESA? Porque si no, Europa en su conjunto tendría aproximadamente la mitad del presupuesto de la NASA.

Saludos.

Daniel Marín Daniel Marín

Totalmente de acuerdo, pero son cosas de la Comisión Augustine 😉

De todas formas, no toda las actividades espaciales están dentro (del presupuesto, se entiende) de la ESA, aunque ésta pueda coordinarlas.

Un saludo.

Anonymous Anonymous

Hola, una aclaracion, y disculpas si soy metido, pero no es que en las tablas 2 y 3 no se haya corregido la inflacion; simplemente, como se trata de porcentajes, la inflacion no cuenta (cada porcentaje se construye con una relación donde los 2 terminos son del mismo año). En la tabla amarilla, al haber valores, si influye la inflacion. La linea verde está ajustada; la azul es lo mismo pero sin ajustar. Ahi vemos que el gasto espacial no solo disminuyo en terminos relativos al tamaño de la economia, sino tambien en terminos absolutos.

Javier Casado Pérez Javier Casado Pérez

A mi también me llamó la atención la “gráfica amarilla” cuando la vi en el informe Augustine, porque se ve que, efectivamente, el presupuesto en la era Apollo una vez corregido con la inflación tampoco fue tan descomunal, refiriéndonos al global de la NASA. Lo que sí es significativo es que por entonces el 90% del presupuesto (aprox.) se iba justamente en eso, en el programa Apollo, mientras que en la actualidad la actividad tripulada representa aprox. un 50-60% del total.
Por supuesto, para algunos esto será positivo y para otros negativo, pero lo cierto es que indica una clara diferenciación en la actividad de la agencia. Lo que parece verse claramente aquí es que ahora la NASA dedica mucho más dinero a otras áreas, que en general son áreas “científicas”: sondas de exploración interplanetaria, satélites científicos, observación de la Tierra, investigación básica (bueno, de esto último poquito), etc. Para mi, esto es positivo, aunque es cierto que no es vistoso, no “vende”.
Bien es cierto, como comentas, que se “tiran” muchos millones en programas que no llegan a nada, pero también es cierto que casi siempre se ha tratado de asuntos relacionados con el programa tripulado, por lo que no afectan a la conclusión anterior, de que ahora se dedica mucha más parte del presupuesto a otras tareas importantes que en la época del Apollo.
¡Saludos!

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