El despropósito de la torre de servicio de mil millones de dólares para el cohete SLS

Por Daniel Marín, el 23 febrero, 2018. Categoría(s): Astronáutica • Cohetes • NASA • SLS ✎ 126

¿Cuánto puede costar construir una «simple» torre de servicio para un cohete? Pues si hablamos del futuro SLS de la NASA el precio puede alcanzar los mil millones de dólares. Como lo oyen. Y no, no es broma. ¿Cómo hemos llegado hasta aquí? Veamos. El SLS usará, al igual que el Saturno V, una torre de servicio para gestionar la transferencia de propergoles, gases, datos y electricidad que se desplaza con la plataforma móvil (crawler transporter) que lleva el cohete a la rampa 39B del Centro Espacial Kennedy (KSC). El transbordador espacial no empleaba una torre de servicio móvil, sino una fija situada en la rampa, de ahí que haya sido necesario construir desde cero esta torre, denominada ML (Mobile Launcher). En realidad, no exactamente desde cero, ya que la ML del SLS deriva de la torre construida para el cancelado cohete Ares I del Programa Constelación.

La torre ML del SLS (NASA).
La torre ML del SLS (NASA).

La ML del SLS es una estructura imponente, con una altura de unos 120 metros y una masa superior a las cuatro mil toneladas. Y, por si fuera poco, debe ser capaz de aguantar el traslado entre el edificio de ensamblaje VAB y la rampa 39B. No en vano el SLS será el cohete más grande y potente en servicio, con una capacidad para situar 70 toneladas en órbita baja en su versión Block 1. A pesar de todo, resulta un pelín complicado justificar que el coste de esta estructura alcance… ¡910 millones de dólares!

Torre ML del SLS (NASA).
Torre ML del SLS (NASA).

De ese dinero, cerca de 230 millones de dólares se remontan a la construcción de la ML para el Ares I durante el Programa Constelación. Tras la cancelación del mismo la NASA aseguró que las modificaciones de la torre para hacerla compatible con el SLS no superarían los 54 millones, pero la factura final alcanzó los 282 millones (!). Pero eso no es lo más sorprendente, porque la agencia espacial prevé que los gastos de la torre entre 2015 y 2020 asciendan a 396 millones adicionales (!!). Al parecer uno de los motivos de tanto sobrecoste es que la torre se tuerce y dobla más de lo previsto, aunque la NASA niega que haya que reconstruirla de cara al primer lanzamiento del SLS, previsto para 2020 (solo faltaría). En definitiva, estamos hablando de un sobrecoste de más de seiscientos millones para reformar una torre a lo largo de nada más y nada menos que ocho años. Una torre que, recordemos, fue construida en tan solo dos años.

Torre ML del SLS Block 1 (NASA).
Torre ML del SLS Block 1 (NASA).
Detalles de la ML (NASA).
Detalles de la ML (NASA).

Todo este asunto es ciertamente indignante, pero es que encima existen muchas probabilidades de que esta torre solo se use una vez para el primer lanzamiento del SLS, la misión no tripulada de la nave Orión EM-1. Efectivamente, el siguiente lanzamiento del SLS debería ser de la versión Block 1B, con capacidad para situar cerca de 100 toneladas en LEO. Esta versión incorpora una nueva etapa superior, la EUS (Exploration Upper Stage) en vez de la ICPS (Interim Cryogenic Propulsion Stage) de la versión Block 1, por lo que sería necesario modificar la torre para acomodar los umbilicales de esta etapa y, además, permitir el acceso de la tripulación a la nave Orión. Como resultado la NASA está barajando la opción de construir una segunda torre móvil para el Block 1B por trescientos millones de dólares, ya que las obras de reforma de la ML original dejarían al sistema SLS/Orión fuera de servicio durante casi tres años, aunque tampoco es que la demanda de vuelos sea muy elevada precisamente.

Modificaciones de la torre para la versión Block 1B (derecha) (NASA).
Modificaciones de la torre para la versión Block 1B (derecha) (NASA).
Torre ML para la versión Block 1B con la etapa EUS (NASA).
Torre ML para la versión Block 1B con la etapa EUS (NASA).

Recordemos que tras la misión EM-1 de 2020 está previsto que el primer vuelo tripulado de la Orión alrededor de la Luna, la misión EM-2, tenga lugar no antes de 2023. Entre ambas misiones es posible que el SLS se use en la versión Block 1B para lanzar la sonda Europa Clipper —lo que serviría para certificar la etapa EUS de cara a vuelos tripulados—, pero esta opción parece menos probable cada año que pasa. A partir de 2025 el SLS y la Orión se emplearían casi en exclusiva para el montaje de la estación lunar Gateway, con un lanzamiento cada uno o dos años aproximadamente.

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Infraestructura del programa SLS en el KSC (NASA).

El SLS fue concebido como un intento de la mayoría republicana en el Congreso para resucitar el cohete Ares V, cancelado por la administración Obama. En principio su desarrollo debía ser relativamente barato, al emplear componentes derivados directamente del transbordador (SRBs de cinco segmentos, etapa criogénica central y motores RS-25). Y, en honor a la verdad, el desarrollo del cohete propiamente dicho, aunque caro, no ha sufrido retrasos espectaculares. La mayor parte de problemas y sobrecostes han surgido alrededor de la nave Orión y las infraestructuras de tierra. En el fondo, estas dificultades hunden sus raíces en el hecho de que el SLS es un cohete sin un objetivo determinado. Mientras que todos los superlanzadores creados hasta la fecha debían servir para un programa concreto, el SLS nació como respuesta refleja ante la cancelación del Ares V. La filosofía que justifica su existencia es algo así como «primero lo aprobamos y luego ya pensamos qué hacer con él».

Cohete SLS Block 1 (NASA).
Cohete SLS Block 1 (NASA).

Se mire como se mire la gestión del programa SLS/Orión se lo está poniendo muy fácil a los numerosos detractores que piden una cancelación inmediata del mismo para dirigir los recursos económicos a propuestas de la iniciativa privada como el BFR o el Falcon Super Heavy de SpaceX. Y es que, además del retraso de la torre móvil, no debemos olvidar otros escándalos como el carísimo desarrollo del software para la nave Orión o los problemas en la integración del módulo de servicio (construido por la ESA). En definitiva, en estos momentos la única posibilidad de salvación del programa SLS/Orión es que la estación Gateway siga adelante. Si Gateway no es aprobada, ya no existirá prácticamente ninguna razón para mantener con vida el proyecto. Hasta ahora el SLS era un programa demasiado grande para que pudiera fracasar —too big to fail, como dicen por allí—, pero quizás se les ha ido de las manos completamente.

Este es el aspecto de casi mil millones de dólares (NASA).
Este es el aspecto de casi mil millones de dólares (NASA).

Referencias:

  • https://www.nasaspaceflight.com/2018/02/sls-ml-leaning-not-corrective-work/


126 Comentarios

  1. A pesar de este escandaloso sobrecoste, espero que el programa SLS/ORIÓN se salve y salga adelante…. Es un lanzador ideal para los vuelos tripulados en el sistema solar.

  2. Pues nadie lo ha mencionado..pero si la nasa cancela el sls y sacan a concurso otro nuevo cohete, spaceX se podría presentar con el BFR…pues ya tendrá Elon que decidir si hacen negocio ellos por separado como hasta ahora o le venden el cohete a la NAsA.

    1. El SLS-Orion tiene una componte política importante ademas de los esfuerzos INTERNACIONALES por lo que es menos probable que lo cancelen, mas bien tiene que justificar al SLS y eso solo pueden hacer con un programa como el Lunar Space Gateway,

  3. ¿que pensará el contribuyente americano cuando ve lo que gasta la NASA y lo que gasta en comparación la Espacex?

    ¿No ven los congresistas que se les ve el plumero desde la mismísima Luna?
    ¿No estarán pensado, entre cabreados y asustados, que Musk les esta dejando en evidencia?

  4. Lo curioso es que se escandalizan y quieren cerrar proyectos como el SLS e incluso toda la NASA (que es muchísimo más que cohetes) por sobre costes de unos cientos de millones (que no digo que esté bien) para una tecnología que puede llevar a la humanidad a viajar por el Sistema Solar, pero nadie reclama que cierren o reduzcan el ejército de EEUU que literalmente se gasta más en aire acondicionado que el presupuesto de la NASA entera. Yo pensaría, que reduzcan el ejército a la mitad (y aun menos) y con ese dinero da para solucionar una gran parte de sus problemas sociales y financiar decenas de programas como el SLS y más ambiciosos. No, el problema no es la NASA, ni que el proyecto tenga sobrecostes (que si es un grave problema), el problema principal es otra cosa. Las prioridade que tienen en ese pais (y en muchos otros) en su proyecto de nación.

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Por Daniel Marín, publicado el 23 febrero, 2018
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