Isar Aerospace ha resultado ganadora de la carrera por ser la primera empresa privada de Europa occidental en alcanzar la órbita mediante un lanzador de fabricación propia. A las 20:12 UTC del 5 de septiembre de 2026 despegaba el segundo cohete Spectrum desde la rampa LP-A del Centro Espacial de Andøya (Noruega) en la misión Onward and Upward. A diferencia del primer vuelo, cuando la primera etapa falló medio minuto tras el despegue, en esta ocasión todo salió según lo previsto y el lanzador alcanzó la órbita baja unos siete minutos después, desplegando cinco pequeños satélites de tipo cubesat: Platform 6 (Bulgaria), TriSat-S (Eslovenia), CyBEESat (Alemania), SpaceTeamSat 1 (Austria) y FramSat 1 (Noruega). La órbita inicial fue de 520 x 600 kilómetros y 97,4º de inclinación.

Isar se adelanta así a sus principales competidoras en alcanzar la órbita, la empresa RFA, también alemana, y la española PLD Space (la francesa MaiaSpace, al ser subsidiaria de ArianeGroup, juega en otra liga). Recordemos que estas empresas participan en el programa European Launcher Challenge de la Agencia Espacial Europea (ESA) destinado a promover el desarrollo de pequeños lanzadores privados que complementen a los vectores gubernamentales europeos, el Vega-C y el Ariane 6 (gracias a esta iniciativa, Isar recibió el pasado mes un contrato de 198 millones de euros). Asimismo, la ESA ha apoyado el desarrollo del Spectrum en el marco del programa Boost! de la ESA.




De paso, el Centro Espacial de Andøya (también denominado Andøya Space y Andøya Spaceport) se convierte en el primero de Europa continental occidental desde el que se lanza una misión orbital. Hasta la fecha, las dos misiones espaciales orbitales lanzadas desde el territorio de Europa occidental habían sido lanzamientos aéreos: el primero, en 1997, fue la puesta en órbita del satélite español Minisat-01 mediante un Pegasus-XL transportado por un avión nodriza Lockheed L-1011 que despegó desde la base aérea de Gando (islas Canarias). La segunda misión, que resultó fallida, fue el último vuelo del LauncherOne de Virgin Orbit, que fue transportado por un Boeing 747-400 que había despegado desde el Espaciopuerto de Cornwall, situado en el aeropuerto Newquay de Cornwall (Reino Unido). Evidentemente, en esta discusión sobre qué constituye «Europa occidental» debemos dejar fuera al cosmódromo ruso de Plesetsk y al antiguo cosmódromo soviético de Kapustin Yar, situados ambos geográficamente en Europa, desde los que han despegado más de 1700 misiones orbitales.


La rampa LP-A para el Spectrum está situada en la zona costera de Børvågen, en la isla de Andøya, a unos 50 kilómetros al sur del resto de las instalaciones del centro de Andøya y de sus rampas para cohetes suborbitales. Al estar localizado en las coordenadas 69º norte, 16º este, Andøya Space se ha convertido en el centro espacial más septentrional desde el que se haya lanzado una misión orbital, superando a Plesetsk, que está a 62º de latitud norte (el Espaciopuerto del Pacífico de Alaska, en Kodiak, está en una latitud de 57º norte). Isar firmó en 2021 un contrato con Andøya Space para arrendar esta rampa por veinte años. Además de Andøya, Isar Aerospace quiere lanzar el Spectrum desde un nuevo centro espacial que estará situado en la región de Canso, en la provincia de Nueva Escocia de Canadá, lo que le permitirá alcanzar nuevas órbitas al despegar hacia el este desde una latitud menor. Isar tampoco descarta lanzar sus cohetes desde la Guayana Francesa.



El Spectrum es un microlanzador de dos etapas de 28 metros de longitud y 2 metros de diámetro capaz de situar 1 tonelada en órbita baja (LEO) y 700 kg en una órbita polar heliosíncrona (SSO). Las dos etapas usan propano y oxígeno líquido como propelentes. La primera etapa está propulsada por 9 motores Aquila de 75 kilonewton de empuje cada uno y la segunda etapa un motor Aquila optimizado al vacío de 95 kilonewton de empuje. El fuselaje está fabricado en fibra de carbono. El Spectrum es el primer lanzador orbital que usa propano como combustible, aunque es una sustancia que tiene unas prestaciones y características obviamente muy similares a las del metano.




El segundo lanzamiento del Spectrum se retrasó en repetidas ocasiones. Primero de enero de 2026 hasta marzo. El 25 de marzo el lanzamiento se canceló a tan solo dos segundos de la ignición de los motores de la primera etapa por culpa de un barco que se había introducido en la zona de seguridad frente a la costa noruega. Luego se aplazó al 9 abril, intento que también se canceló, en este caso a horas del despegue, por una fuga en un tanque presurizado (COPV). El intento del 15 de junio también se anuló. Finalmente, se fijó la fecha del 4 de septiembre, aunque el mal tiempo obligó a retrasarlo un día. Isar Aerospace fue fundada en 2018 por Daniel Metzler, Markus Brandl y Josef Peter Fleischmann y tiene su sede en Ottobrunn, al sur de Múnich (Baviera, Alemania). Emplea a más de 400 personas y fue bautizada por el río Isar, afluente del Danubio que pasa por Múnich. Isar planea abrir próximamente una nueva fábrica en Parsdorf, también en las afueras de Múnich, en la que se construirán hasta 40 cohetes al año (Isar está fabricando actualmente otros cinco ejemplares del Spectrum). La empresa espera poder vender cada lanzamiento del Spectrum por un precio de unos 10 millones de euros aproximadamente.




Como otras empresas new space de microlanzadores, Isar tiene planes para desarrollar un cohete más grande que el Spectrum, aunque no se han hecho públicos muchos detalles de este proyecto. La siguiente empresa de microlanzadores europea que debe alcanzar la órbita es RFA, que espera poder lanzar su RFA One desde el centro espacial de SaxaVord (Reino Unido) después de la explosión que sufrió su primera etapa durante una prueba en 2024. Salvo que RFA no lo consiga, PLD Space será seguramente la siguiente cuando lance su Miura 5 desde la Guayana Francesa. Como siempre hemos dicho, en todo caso lo importante no es tanto qué empresa es la primera como cuál consigue una cadencia y fiabilidad de misiones que le permitan mantenerse operativa en el mercado.






Los espaciotrastornados alemanes deben contemplar con cierta tristeza que, pareciendo estar destinados a alcanzar el espacio antes que todos, tardaron 81 años en lograrlo a partir del ultimo lanzamiento de una V2. En la imaginacion popular los alemanes fueron los creadores de la astronautica moderna.