Ya vi la (esperemos) última película de la multitrilogía más famosa de todos los tiempos. No me esperaba gran cosa después de las dos primeras, así que quizás eso explique que saliese moderadamente contento del cine. La peli está bien y logra elevar ligeramente el bajo nivel medio de esta trilogía, muy inferior a la original, pero aún así, está lejos de ser un clásico del género, y es una pena, porque Lucas contaba con todos los elementos para bordarlo. Hay muchos puntos oscuros, pero lo peor es que en raras ocasiones la película te transmite emociones intensas: los personajes presentan menos registros que un presentador de telediario y cuando lo hacen, parecen que están actuando en una obra del colegio. Esto se nota especialmente en el personaje de Anakin, ya que el actor no está a la altura del mito de Vader, aunque ha mejorado respecto a su deplorable papel en el Ataque de los Clones. Otra nota negativa es una vez más el sacrificio de la trama frente a la espectacularidad: Lucas dirige con la mente puesta en la pasta que va a sacar con los miles videojuegos para la Play y eso se nota, introduciendo batallas anodinas que no vienen a cuento por la jeta, sin ninguna emoción…empieza la peli, y ¡hala!, una batalla espacial en la capital de la República porque sí, sin explicaciones ni nada. Mucho láser, mucha nave, pero ninguna emoción, porque uno no sabe a qué viene tanto jaleo. Luego nos enteramos de que la batalla se produce porque la Federación de Comercio ha secuestrado a Palpatine…¿pero cómo?, ¿por la cara?¿a alguien le importa?…luego, el maliiiiísimo Conde Dooku del episodio II es aquí un machango que se cepillan en un minuto: otra vez la manía de Lucas de meter personajes y cargárselos sin más, como Darth Maul o Qui Gonn, manía que incomprensiblemente no afecta a ese ser inmundo y deplorable llamado Jar-Jar. Pero Lucas, no contento con ello, introduce otro personaje-machango llamado Grievous, que, como no, se ventila en seguida sin que a nadie le importe un bledo.

Y es que lo peor de la peli es Lucas…sí, sí, el mismísimo George y su manía de controlar todos los detalles de la trama. En vez de dejar que dirija un profesional mientras él se dedica a hacer lo mejor sabe, esto es, videojuegos, efectos especiales y merchandising, las zarpas de Lucas, que sin duda se ha pasado irremisiblemente al lado oscuro, se notan a cada segundo con su jodía manía de dejar atada y bien atada esta peli con la Guerra de las Galaxias original, cuando eso es imposible y no hay necesidad alguna en realidad. Es una pena, porque la única vez que Lucas dejó a alguien dirigir su obra en serio, el resultado fue la mejor película de Star Wars…me refiero naturalmente al Imperio Contraataca. Sin embargo, el resto de ocasiones, con la excepción de la primera película, no ha perdido oportunidad de cagarla con engendros abominables como los Ewoks o los Gungan, o machacando la trama hasta extremos irrisorios, como con la introducción de los midiclorianossss, jaarrrlll!!.

Pero no todo son sombras, y hay unas cuantas escenas que brillan: a mí me gustó mucho la parte en la que Anakin piensa en pasarse al lado oscuro contemplando la ciudad, o el asalto a la Escuela Jedi. Pero, naturalmente, por encima de todo, destaca cuando le ponen la máscara a Darth Vader, aunque luego Lucas vuelva a cagarla y el mejor malvado de la historia del cine se ponga a andar como Frankenstein gritando, “noooo, yo la queríaaa”, o algo así, lo cual resulta un tanto patético.

Pese a todo, una buena peli entretenida que hay que ver, algo que seguro que Darth Lucas ya sabía, así que pensó: “¿pa’ qué voy a romperme la cabeza, si toda la peña va a ir igualmente al cine?”. Pos eso.

El poder de resolución de la sonda Mars Global Surveyor sigue sorprendiendo. Ahora anuncian que han encontrado a la Viking 2 y posiblemente a la Mars Polar Lander. La Viking 2 se posó en la superficie marciana en septiembre de 1976, pero como la zona de aterrizaje tenía poco relieve, no se pudo precisar con precisión el punto exacto, a diferencia de su gemela, la Viking 1. Ahora, con una nueva técnica que permite imágenes con una resolución de 0.5 m, han logrado avistarla sobre la superficie. Más curioso es el caso de la Polar Lander, que desapareció sin dejar rastro antes de aterrizar en diciembre de 1999. Por fin parece ser que se ha detectado en las imágenes de la MGS. De ser así, apoyaría la tesis de que la sonda se estrelló al apagarse los motores de frenado demsiado pronto, debido a un fallo de diseño. Anteriormente la Surveyor había visto desde la órbita a la Viking 1, la Mars Pathfinder y, como no, los rovers Spirit y Opportunity (se ven hasta las huellas que dejaron los bichos). ¿Para cuando se animan a encontrar la Mars 3? Por cierto, he encontrado esta bonita vista oblicua del cráter Gusev que no tiene desperdicio.

Un libro muy interesante de Adrian Goldsworthy editado en español por Akal. A pesar de su excesivo precio (unos 40 €) es una obra que cualquier aficionado a la Antigüedad debe tener. El libro cubre todos los aspectos de la máquina de guerra que hizo de Roma un imperio, pero destaca especialmente por su material gráfico, lo que nos permite hacernos una idea muy precisa de cómo era el día a día de un legionario. Pese a todo, se echan de menos más reconstrucciones artísticas como las que aparecen en los libros de Osprey, en vez de tantas fotos de ruinas y estelas funerarias (curiosamente, una de las mejores fuentes de información sobre el equipamiento del ejército romano). Lo que más me gustó es que también cubre el periodo del imperio tardío, cuando las legiones romanas tenían un aspecto más similar a los soldados medievales que a los ejércitos de legionarios con la famosa lorica segmentata de los primeros siglos d.C.

Los astrónomos europeos del VLT en Chile han realizado la primera foto de un exoplaneta. Hasta ahora, los más de 150 planetas descubiertos lo habían sido mediante métodos indirectos. Hace poco el telescopio espacial Spitzer detectó por primera vez la luz de un exoplaneta, pero en este caso no se “vio” al planeta en sí.

Se trata de un planeta muuuuuy joven con aproximadamente la misma masa que Júpiter y que todavía está en proceso de formación, por lo que está a una temperatura de 2000 K. Eso y el hecho de que orbita a su estrella a la enorme distancia de 100 UA (Neptuno lo hace a 30 UA) han favorecido su detección.

050401_FIRST_PLANET_01.jpgLa foto en cuestión: A, la estrella principal, llamada GQ Lupi. B: el posible exoplaneta.

Una vez más lamentar el escaso tratamiento informativo que ha tenido la noticia, especialmente tras la avalancha de noticias sobre el descubrimiento del Spitzer hace unas pocas semanas. Está claro que a los científicos europeos no les hacen ni caso, ni siquiera en su tierra. La que hubieran armado los americanos si hubieran sido ellos los descubridores…

Más información:http://fr.arxiv.org/abs/astro-ph/0503691

Maravilloso libro de Brian Greene sobre las supercuerdas. Es raro que un físico prestigioso se digne a escribir un libro de divulgación sobre el tema en el que trabaja, especialmente si ese tema es tan complejo y tan difícil de entender sin usar un lenguaje matemático avanzado como es el caso de las supercuerdas, el constituyente último de la materia y la energía del cosmos. Greene hace un magnífico trabajo en la primera parte del libro acercando al lector los conceptos de la relatividad especial, la relatividad general (RG) y la mecánica cuántica (MC), para poner el énfasis a continuación en sus contradicciones internas, contradicciones que obligan a buscar una teoría que contemple tanto a la RG como a la MC. Esa teoría parece que puede ser la Teoría M, basada a su vez en las teorías de supercuerdas.

La segunda parte del libro es en mi opinión un poco más floja (dentro del excelente nivel de calidad de toda la obra), lo cual es lógico, ya que explicar los pormenores teóricos de las supercuerdas es una tarea ardua y desagradecida. Quizás las partes más difíciles de seguir para el neófito sean los capítulos donde Greene se dedica a explicar sus propias contribuciones a la teoría (le podemos permitir esa licencia, al fin y al cabo, es el autor), pues son bastante complicadas para alguien que no tenga ni pajolera idea de matemáticas avanzadas. Pese a todo una obra recomendable para cualquier persona ávida de saber un poco más sobre nuestro universo. Ahora a ver si tengo tiempo y me leo el último libro que ha sacado: The fabric of the Cosmos.

La única objeción que puedo señalar no es culpa del autor, pues me refiero a la mala traducción. Una vez más nos encontamos con una traducción buena que resulta deficiente en lo relativo a los términos científicos. Por ejemplo, a los agujeros de gusano (wormholes) se les llama “túneles de lombriz”, a la distorsión del espacio-tiempo (spacetime warping) se le denomina “alabeo”, etc., etc. Todas ellas son traducciones formalmente correctas, pero distintas a las usadas normalmente por la comunidad científica en España (ignoro si estos términos son más populares en Sudamérica, pero de ser así, entonces que hagan ediciones separadas, que no les cuesta nada). Lástima que decidí comprarlo aquí en vez de encargarlo a Amazon.

Aprovechando mi ociosa vida (es broma, ¿eh?) he leído estas últimas semanas un par de libros que recomiendo:

  • China, la venganza del Dragón, de Georgina Higueras. La autora ha estudiado y vivido en China muchos años y eso se nota. Frente a otros libros que retratan la actualidad china, éste nos da una visión de conjunto muy agradable y contiene muchas claves para entender los problemas de este gran país que ha sufrido una transformación brutal desde el maoísmo de la Revolución Cultural al hipercapitalismo galopante de la actualidad. Muy interesante en especial los comentarios sobre el Partido Comunista Chino y su adaptación al neoliberalismo actual. Frente a muchos autores anglosajones que hablan del PCC como si fuera un clon del difunto PC de la URSS, Higueras nos pinta una imagen más compleja y llena de matices.
  • Samuráis, de Carol Gaskin y Vince Hawkins. Un librito de la colección Breve Historia un tanto insulso y cortito pero que sirve como una buena introducción al tema. Aquellos que ya hayan leído algo se sentirán un poco defraudados, pero gustará a los novatos. Su bajo precio lo hará aún más atractivo. Me gustó especialmente el capítulo sobre la batalla naval de Dan-no-ura, que tuvo lugar en 1185, entre los clanes Minamoto (o Genji) y Taira (o Heike). Los jefes del clan Heike, que tenía en sus manos al emperador, un niño de ocho años, al ver que la derrota estaba cerca, decidieron suicidarse. Durante años, los pescadores de la zona siguieron encontrando cangrejos que tenían en sus caparazones la cara de un guerrero samurái, símbolo de que los espíritus de los Heike seguían entre nosotros. Para aquellos que hayan visto la serie sagrada Cosmos este episodio les sonará especialmente, ya que aparece en el Capítulo 2, Una Voz en la Fuga Cósmica.
  • Gladiadores, de Daniel P. Mannix. Otro librito económico de la colección Breve Historia que me ha impresionado profundamente. No me refiero a las historias de gladiadores y cuádrigas, de las que ya había leido y sabía como eran, sino a los actos de salvajismo sádico de todo tipo que se cometían en el Circo y en el Coliseo. Porque una cosa es soltar fieras para que se coman a los cristianos, que no es precisamente un acto muy humanitario, pero bueno, al fin y al cabo eran delincuentes según la ley romana y además todos conocemos este episodio histórico, y otra cosa es enseñar a burros y toros a violar doncellas para que éstas mueran destrozadas en el acto o tirar a inocentes a un lago repleto de hipopótamos salvajes…una “bestialidad” vamos, sin ofender a las pobres bestias, que eran masacradas como si estuvieran en un videojuego de la Play Station. No me extraña que zonas enteras a las orillas del Mare Nostrum quedaran esquilmadas de animales salvajes, porque los romanos se los llevaron todos. Recomiendo la lectura de este libro, sobre todo para que muchos vean que la telebasura no se inventó ayer.