Challenger: The Final Flight (documental)

Por Daniel Marín, el 18 octubre, 2020. Categoría(s): Astronáutica • NASA • Shuttle ✎ 56

El 28 de enero de 1986 la vida de siete astronautas se apagó súbitamente. Siete hombres y mujeres ejemplares murieron durante el 25º despegue de un transbordador espacial y marcaron a toda una generación. Sobre la fatídica misión STS-51L del Challenger se han escrito muchos libros y se han hecho muchos documentales, pero el inexorable paso del tiempo ha provocado que el gran público haya olvidado la tragedia. Sin embargo, ahora, 34 años después, aparece un nuevo documental sobre el accidente producido por Netflix. Challenger: The Final Flight (El último vuelo del Challenger, 2020) es una miniserie altamente recomendable de cuatro episodios creada por Steven Leckart y Glen Zipper que cuenta con una duración total de casi tres horas. ¿Y qué se puede contar sobre la tragedia que no se haya contado ya? Pues, francamente, muy poco. En ese sentido, que nadie busque en Challenger: The Final Flight la referencia definitiva sobre el accidente. Para nada. De hecho, comparada con otras obras, tanto escritas como audiovisuales, resulta francamente pobre en detalles técnicos.

El punto fuerte de Challenger: The Final Flight son los testimonios de primera mano de ingenieros, astronautas y, especialmente, familiares y allegados de las víctimas. Durante muchos años la mayoría de familiares de los siete tripulantes se mantuvieron alejados de los medios de comunicación por motivos obvios. Ahora, más de tres décadas más tarde, el dolor no ha desaparecido, por supuesto, pero supongo que pesa más el deseo de mantener viva la memoria de los siete tripulantes. Otro punto fuerte del documental es que evita los juicios simplistas y maniqueos sobre el accidente. Muchas obras de referencia, incluso aquellas que aportan detalles técnicos de forma abundante, no pueden huir de la tentación de señalar con el dedo a los presuntos culpables. Sin duda, la distancia temporal del accidente ha permitido que ya no resulte necesario este ajuste de cuentas de cara a la galería y en el documental incluso participan algunos de los supuestos «malos de la película» que fueron sujetos a escarnio público en su momento.

El resultado es un testimonio tranquilo y reposado que, pese a ser muy emotivo, huye del sensacionalismo y de la lagrima fácil (de hecho, no cuenta detalles morbosos del accidente en sí mismo, como, por ejemplo, que los astronautas sobrevivieron a la desintegración del shuttle y murieron casi tres minutos después debido al impacto de la cabina contra la superficie del océano). Quizás se echa de menos algo de contexto histórico sobre el programa del transbordador espacial y sobre la política espacial tóxica que condujo al accidente. Recordemos que la NASA había decidido en los años 70 retirar TODOS los cohetes no tripulados estadounidenses con el objetivo de lanzar TODOS los satélites del país mediante el transbordador. De esta forma se quería dar un objetivo al programa shuttle y reducir el precio de cada lanzamiento al repartir los costes fijos entre más misiones anuales. Pero operar el shuttle resultó ser mucho más complejo y caro de lo esperado y nunca se consiguió el ritmo de lanzamientos deseado. La presión para cumplir una alta cuota de vuelos anuales se hizo más y más grande. Si el Challenger no se hubiese desintegrado esa soleada y gélida mañana de enero de 1986, otro transbordador en otra misión habría sufrido un accidente letal. La cultura de la seguridad del programa shuttle se había degradado más allá del punto de no retorno. Si no hubiesen fallado las juntas de goma del SRB derecho, habría fallado el escudo térmico, los motores principales o alguno de los múltiples sistemas críticos de la «máquina más compleja del mundo» que se presentaba al mismo tiempo, de forma paradójica y contradictoria, como un simple «camión espacial». El número de casos que estuvieron cerca del abismo antes de la misión STS-51L es aterradoramente alto.

El desastre del Challenger no fue solo un accidente. Puso fin al objetivo fundamental del transbordador: convertirse en el único sistema de lanzamiento estadounidense y abaratar los costes de acceso al espacio. Tras el desastre, la NASA y el Pentágono mantuvieron los cohetes convencionales (EELV). Además, los militares renunciaron a usar el transbordador para misiones tripuladas lanzadas desde Vandenberg. El coste cada misión del shuttle no solo no se redujo, sino que se disparó. Tras el Challenger, el programa del shuttle continuó, pero ya nunca sería el mismo después de haber renunciado a su esencia. El accidente del Columbia en 2003 supondría el golpe de gracia. En cualquier caso, Challenger: The Final Flight es una serie muy bien realizada que hará las delicias de cualquier interesado en la exploración espacial y, espero, permitirá que nuevas generaciones se interesen por la historia del transbordador.

Distribución de la tripulación en la cubierta superior de vuelo durante un entrenamiento en el simulador: Smith, Onizuka, Resnik y Scobee (NASA).

Más información:

Los últimos momentos del Challenger

Los accidentes del transbordador que nunca fueron (30 años de la catástrofe del Challenger)

 



56 Comentarios

  1. Yo la vi de principio a fin y pudo Decir que es una buena obra documental no está dirigida aló espacio trastornados sino que al público de a pie y pudo asegurar que me comovio y me puso melancólico por como se a perdido interés en la exportación espacial en la sociedad estadounidense 😔

    1. Si señor, yo también ya la vi, una docu altamente recomendable, me gustó el no señalamiento de los culpables, es como Daniel dice «quizá la distancia temporal haga que esto no sea necesario»

      1. Que raro que en documental no nombrarán a Roger Boisjoly, el ingeniero de Thiokol que se opuso tajantemente del lanzamiento del Challenger ésos días.

    2. Sí, Fernando. Desde entonces se convirtieron en un país netamente importador. La balanza comercial USA-espacio es, desde entonces, un desastre.
      😛

      1. No seas malo, Pochi, que a cualquier escribano se le escapa un borrón… Ese comentario de Fernando es su mas elaborada contribución al español desde los tiempos de Garcilaso. 😁

    3. El parón de la NASA ya venia desde el momento en el que abandonaron la misión Apolo. El programa espacial se redujo ostensiblemente en sus objetivos más ambiciosos. Los shuttles fueron los restos de una epoca dorada de la exploración espacial. El concepto es hoy en dia futurista para los que han nacido después del ultimo vuelo de una de estas naves. Hemos vuelto a los viejos cohetes de los años 50 y tripulaciones de pocos astronautas hacia una Estacion Espacial que no ha servido después de 20 años para seguir adentrandonos en el espacio funcionando como punto de escala hacia lugares mas lejanos, como siempre ha pasado en las rutas de exploración . Se ha convertido en un camino hacia ninguna parte. Este documental nos recuerda la decadencia de la NASA desde el momento en el que el último astronauta que pisó la Luna inició su regreso.

      1. La ISS es un laboratorio de microgravedad en la órbita baja. Ni más, ni menos. Si en su momento se vendió como un puente o paso a exploraciones más lejanas, estaba claro que se estaba mintiendo descaradamente al personal. Si quieres una estación espacial que haga de puente para viajar fuera de la órbita baja (si es que realmente eso es una buena idea), lo lógico es construirla separadamente de tu laboratorio de microgravedad. A nadie se le ocurre en la Tierra montar un laboratorio de materiales que sirva a la vez de estación de autobuses, ¿verdad que no tiene sentido?

        El shuttle era una máquina magnífica en cuanto a camión – taller para trabajos en órbita. Pero como sistema multiuso de lanzamientos de todo tipo, está claro que la idea era un error en sus principios básicos.
        Eso significa que las cápsulas son una forma mejor, más especializada y más segura de transporte de personas hasta la órbita baja. Y si alguna vez vemos una nave alada para retornos planeando, será más pequeño tipo Dream Chaser. No tiene el más mínimo sentido juntar en lanzamientos personas y carga, eso es ruinoso, excepto si la «carga» es maquinaria o herramental necesario para la misión (o sea, un camión – taller). Así que las cápsulas no son actualmente ningún retroceso sino un aprender de la experiencia y avanzar hacia adelante.

        1. Sí Sr. El Aleph, la NASA es un desastre! 👎👎👎 …una verdadera porquería inservible!
          Sus numerosos institutos de investigación no investigan nada, no innovan en nada, no proveen de puestos de trabajo a mujeres y hombres investigadores ya sean ellos yanquis o extranjeros, apenas si colaboraron en la construcción de la ISS que es otra porquería que no sirve para nada, donde no se hacen experimentos sobre materiales ni experimentos sobre medicamentos o el comportamiento de fluídos en el la microgravedad…
          La NASA sólo es otra parte de la decadencia de Occidente y el sistema capitalista y la corrupción partidocrática llamada democracia que solamente sirve para oprimir a las masas esclavizadas…
          Menos mal que las demás agencias espaciales del mundo progresista anticapitalista y antipatriarcal hacen avances revolucionarios en la investigación humana del espacio enviando incontables cosmonautas por el espacio! Vamos todavía! a no desesperar… De ellas todos podemos esperar confiados un futuro brillante con iluminación para toda la humanidad en paz, libertad y prosperidad!…👏👏👏
          Las opiniones sesgadas sin fundamentos que hay que leer por parte de antinorteamericanos antimperialistas dogmáticos (los imperialismos ejercidos por otras naciones donde por supuesto no vivirían nunca mejor disimularlos o directamente ignorarlos) nostálgicos de no se qué es muy impresionante!…
          Sr. El Aleph: Qué goce Ud. de buena salud y de una larga y próspera vida!
          Willy K.

    4. Recientemente en una entrevista a Musk. Señaló esa falta de volumen de espaciotrastornados y su importancia para que los proyectos espaciales se desarrollen en su máxima capacidad. Debería haber más gente apasionada por el espacio.

      1. Pero no la hay. La proporción de espaciotrastornados que hay es la que hay y no sé si ese porcentaje puede mejorar más allá de lo actual. Quizá un poquillo más.
        Quizá la naturaleza reparte sabiamente y sólo deja que haya un puñado de soñadores empeñados en empresas …. de ensoñación.
        Creo que para avanzar realmente en el espacio no hacen falta espaciotrastornados sino una economía basada en la industria y el consumo. En este sentido, estoy en desacuerdo con Musk.

        1. Pues no estoy de acuerdo con Musk.
          Creo que SpaceX ha creado una buena cantidad de espacio transtornados. ¿No ha sido acaso el directo más visto de la historia de YouTube? ¿No fue aún más visto los 2 intentos de lanzamiento de la crew dragon?
          Musk ha creado espacio transtornados y creo que creará aún más

    1. Muy interesante!👏👏👏 …mas allá de orgullos nacionales y nacionalistas tan frecuentes en el argentino medio (como soy yo uno de tantos por acá en la Patagonia)👍👍👍

  2. Recorde la pelicula para television «Challenger» con William Hurt y Bruce Greenwood. En la miniserie, hasta hicieron la dramatizacion del momento cuando el General Kutyna le hablaba de los O-ring (asi los conosco yo de toda la vida) de su automovil a Richard Feynman. Muy recomendable si no la han visto.

  3. Buena serie documental. Y coincido punto por punto con el análisis del Señor Daniel Marín.

    Y es que coincido en que la serie queda algo coja, en cuanto a historia previa, contexto y motivación, que llevaron a la venta, desarrollo, y puesta en marcha, del programa del Transbordador Espacial. Y es que todo eso, son aspectos muy importantes, para entender cómo y porqué, ocurrió el accidente.

    Y cierto también, que la serie se queda corta, al hablar de detalles técnicos, y de los riesgos inherentes en cualquier empresa espacial. A fin de cuentas los cohetes que ponen carga o personas ahí arriba, no dejan de ser enormes cartuchos explosivos (bombas), que hacen lo más difícil que existe: arrancar, controlar y mantener (y durante varios minutos sostenidos) una explosión de energía dirigida y gigantesca.

    Y mientras eso sea así (y por ahora tal y como entendemos la física, pues seguirá siendo de este modo durante mucho tiempo), aun cuando se pueden reducir los riesgos mucho, (muchísimo), al final sólo se puede reducir, hasta cierto punto. Y ese punto, es obviamente más alto, cuanto más grande y compleja es la máquina.

    Y por otro lado, es cierto que hace un buen trabajo, abordando el lado humano de la historia, -siendo emotivo, pero sin tremendismos-, y hace un muy buen trabajo a la hora de no señalar a nadie en concreto con el dedo, sino a un conjunto de errores, instalados bajo un error muy grave de planteamiento del programa.

    Un error, que se remonta a la necesidad de vender la apuesta del Transbordador al Congreso.

    Es decir, vender una idea, -un sueño-, de un vehículo espectacular y en gran medida reutilizable, -adelantado a su tiempo-, y que servía para todo, y que iba a ser barato; (la cuadratura del círculo, y un proyecto Navaja Suiza).

    Y es que el programa del Transbordador en unos cuantos sentidos, (y sé que esto chirriará a muchos, pero es cierto), fue tan o incluso más ambicioso que el Apollo.

    Los accidentes del Transbordador, (pero sobre todo este primero del Challenger), fueron uno de los ejemplos más duros dentro del panorama espacial, de lo que ocurre cuando los sueños, las ambiciones, cierta demagogia acompañada de cierto grado de soberbia/prepotencia, (y subsecuente negligencia), llevan a un choque terrible contra la realidad.

    Nada volvió a ser igual, después de aquello, para bien y para mal.

    Salu2

  4. Casualmente termine de verlo hace un par de días. Ojalá sacaran luego la secuela el documental Columbia Final Flight. Sería interesante demostrar como Nasa no aprendió nada del Challenger. A raíz del Columbia que se vino a dar punto y final al Programa de Transbordadores Espaciales. Ojalá Elon Musk y demás barones de la industria aeroespacial tengan mejor suerte.

    1. Cada vez que oigo crónicas del Space Shuttle (STS), me viene a la mente los futuros Super Heavy y Starship (https://i.ytimg.com/vi/nh0q_BNiZ7g/maxresdefault.jpg).

      También, por deseo de Elon Musk, siendo los sustitutos únicos e inmediatos de los F9 y FH para monopolizar el mercado de lanzamientos estadounidense y mundial a menor coste por reutilización.

      Esperemos que casos de falta de calidad como el STS, el Tesla Model 3, el Tesla Model Y o los explosivos finales de los Starhopper no sean los anticipos de como se forzaría otro sistema novedoso y reutilizable al máximo de su rendimiento económico. Por el bien de no sufrir los estragos personales ni medioambientales de una explosión de un vehículo tripulado de tal envergadura y tan cargado combustible. Para lo que es vital que SpaceX mantenga una cultura y una visión corporativa firme y adecuada.

      Le deseo mucha suerte y fuerza a SpaceX, así como descanso al fin a los que perecierón y se vierón implicados en la degradación del sistema STS hasta su funesto final.

      1. Parece que la gente no se da cuenta de que la seguridad es una de las máximas obsesiones de Elon.

        Los Tesla están entre los coches más seguros del mundo, con diferencia. Desde el primer día fueron diseñados para ofrecer la máxima seguridad activa y pasiva.
        Están desarrollando el primer autopiloto real, que salvará miles de vidas cada año.
        (Perdón por el spot publicitario)

        Pocos estragos medioambientales puede causar un cohete methalox, que sólo lleva oxígeno y metano, elementos naturales. Para eso ya están los hipergólicos.

        Los hoppers y prototipos son eso: prototipos, para hacer pruebas y fallar, si se da el caso. Los fallos en los prototipos sirven precisamente para que el cohete resultante sea más seguro.

        En mi opinión, el «fallo» del programa Shuttle fue que, al detectarse durante la construcción problemas que encarecían el sistema y reducían las capacidades operativas, se asumieron esos sobrecostes y problemas y se siguió adelante sin rediseñar la nave. Porque realizar cambios implicaba dos años de rediseño y cambios en el proceso de construcción, lo que era caro. Y nadie asegura que luego no sea necesario un segundo rediseño…
        Es un ejemplo claro de «parálisis por análisis».

        Exactamente lo contrario del desarrollo del SSH: el diseño se va cambiando y perfeccionando una y otra vez después de resolver los problemas que van apareciendo.
        En el Shuttle se asumían esos problemas como inevitables, en la Starship se resuelven.
        Gracias a esta estrategia, Starship tendrá un diseño sin errores, sólido como el acero. Uno de los objetivos de Starship es aumentar la seguridad en varios órdenes de magnitud.

        SpX construye la Starship para llevar a cabo sus objetivos fundacionales, viajar a Marte. Si consigue dominar (hasta cierto punto, claro) el mercado de lanzamientos, será por incomparecencia de los rivales.

        En cuanto a forzar sistema al máximo para obtener el «máximo rendimiento económico», cualquiera que haya seguido la trayectoria de SpX y Elon sabe que SpX no antepone el rendimiento económico a la seguridad. Junto al Atlas V y al Ariane 5, el F9 es el cohete más seguro del mundo y por un precio menor. SpX podría usar su posición para aumentar sus precios si quisiera; en vez de ello, se dedica a reducir costes y precios. Esa es la realidad.

          1. «Este vídeo incluye contenido de Fox, que lo ha bloqueado en tu país por motivos de derechos de autor»

            Así que algunos nos quedamos con las ganas de saber a que te recuerda…

          2. Erick, suelo ser «fan» de tus intervenciones pero ésta de aquí me defraudó un poquito…
            Me parece que tus expectativas puestas en Blue Origin (que son justificadas por cierto) te ganaron al momento de «pegarle» al sistema SS-SH…
            Qué estés muy bien de salud!
            Willy K.

          3. Tiberius B, era el momento del arquitecto del Titanic, avisa que el este se hunde por ser de hierro…más o menos…

            Guillermo, intento ser objetivo, pero todos fallamos a veces, creeme soy un gran fan del sistema SH-SS pero no me creo sus plazos..ni creo que valga para P2P comercial en la Tierra…tampoco creo que Blue ni nadie lo logre con cohetes químicos…

            Si creo que la SS será revolucionarío para transportar personas a LEO…a futuro…y para la Luna…

            s2

        1. Escepticismo en SpaceX y en Elon Musk poco fundamentado el de GM (por General Motors?)
          Mas suena a prejuicio antiyanqui y antiempresario privado…
          «…los explosivos finales de los Starhopper…» Cuáles? La Starhopper está ahí tomando fresco y el SN5 SN6 fueron prototipos exitosos que están ahí esperando su futura suerte en algún taller de Boca Chica. Sería bueno que «dato mate relato» pero el dogmatismo de algunos es mas fuerte me temo…
          No se entiende esa animosidad anti Elon Musk! lo digo sin ser su adorador o fan acrítico…
          Willy K.

          1. El Mk1, el SN1 (el SN2 se descarto), el SN3 y el SN4 han explotado de forma más o menos controlada (creando algunas situaciones de riesgo para la población colindante de Boca Chica, para los cuales no sé si es mejor que SpaceX consiga expulsarles o que resistan a los intentos de la firma estadounidense de adquirir todas las parcelas) entre finales de 2019 y lo que llevamos de 2020, indicando que el Starship aún es una tecnología experimental, como mucho (aunque los SN5, SN6 y SN8 acusan los progresivos avances).

            Muy lejos de los deseos que tiene tanto Musk como los los fanáticos muskianos de verla volar en dos años (el STS tardo alrededor de 10 años en desarrollarse, con el resultado conocido), habiendo comenzado su concepción en 2012 (hace 8 años).

            Como decía Marx, la historia se repite; esperemos que como «farsa», en el sentido que lo más que explote sea el prototipo en Boca Chicha. Y no un vehículo aeronáutico a terminar de afinar con víctimas mortales, como el STS o el 737 MAX. Pero eso no quita que me siga rondando la duda qué tipo de producto ofrecerá a su público.

            Porque Musk, en esa visión mesiánica de la mente de sus súcubos, tampoco es omnipresente en todas las facetas de sus actividades. Tal como los problemas de calidad Tesla reflejan, que en un coche no tienen más relevancia. Aunque, esto haga que Tesla no esté entre las empresas automovilísticas premium más fiables de Estados Unidos en 2020 (https://www.jdpower.com/business/press-releases/2020-us-vehicle-dependability-study), en 2019 (https://www.jdpower.com/business/press-releases/2019-us-vehicle-dependability-study-vds), en 2018 (https://www.jdpower.com/business/press-releases/2018-us-vehicle-dependability-study) o en 2017 (https://www.jdpower.com/business/press-releases/2017-vehicle-dependability-study). Según los análisis de datos de consumo de esos años, publicados desde 1968 por la reputada consultora estadounidense J.D. Power.

            Sin duda, considero que es relevante evitar accidentes en un sector y público aeroespacial a la vanguardia de la ciencia y tecnología humana, y por tanto, poco tolerante con tragedias como la del Challenger, Columbia, Lion Air 610 o Ethiopian Airlines 302*. Por ello, me reitero en mis mejores deseos a SpaceX.

            * Boeing, una empresa muy grande y consolidada, ha perdido mucho por estos casos. Llevándoles a la situación de crisis actual, complicada, a su vez, por la pandemia. Dudo que SpaceX, o cualquier otra empresa menor que Boeing o Airbus, se pueda permitir las pérdidas de Boeing por su nave insegura.

      2. GM. Las explosiones no son un problema de seguridad. Space-X cuando deja que algo explote, no es porque no tenga en cuenta la seguridad, sino porque existen más variables a tener en cuenta : qué hay en juego (la imagen? Entoces mejor no publicarlo en tiempo real) y el coste de asegurar cada cosa. Siendo prototipos, no creo que existiera una necesidad obsesiva de evitar cualquier fallo a cualquier precio. Además, de que la filosofía de fail fast, de fallar rápido, nos lleva inequívocamente a estas situaciones. El esfuerzo en la seguridad es más importante en estadios de desarrollo posteriores, más cercanos a validar la seguridad del cohete para transportar personas. Gestionar bien el dinero/los recursos es fundamental para que la empresa tenga futuro. Hay que dedicar los recursos adecuados en los momentos adecuados.

        Creo que todos hemos notado una evolución en las pruebas de los prototipos. No siguen fallando por los mismos motivos el SN1 que el SN8. De cada fallo se aprenden lecciones, que sirven para evitar que sucedan de nuevo en el futuro. Aunque no sea una regla necesariamente inquebrantable, de manera general lo veo así.

      3. Aparte de lo ya dicho, hay que tener pelotas para comparar la falta de calidad en los acabados de dos coches que son de los más seguros del planeta con los graves problemas del transbordador. Acabas de retratarte, y el retrato no es bonito.

      4. Comparto, ojala y esa impresion de velocidad y positivismo en el desarrollo de la Starship no se este llevando algunas cosas por delante, pero bueno al final esto es «ciencia de cohetes» y uno nunca puede decir que todo vaya a salir a pedir de boca y a la primera, saludos.

      5. Yo no sé si veremos alguna vez despegar una StarShip con gente a órbita.

        Certificar eso es muy complicado y el aterrizaje es como todos sabemos qué es.

        Teniendo un F9 y una Dragon ya rodada, segura, con sistema de aborto, etc… y baratísima de lanzar para ellos, quizás no tenga sentido certificar el SS para llevar pasajeros.

        Sencillamente se lanza la SS sin gente y luego a los astronautas en un F9, se acoplan en óribta y listo.

        Y para bajar, pues bajan con la Dragon.

  5. Muchas gracias Daniel por el apunte. Seguro que disfrutaré mucho viendo la serie.

    PD; sin ánimo de critica hay una errata (solo una y yo hago una por palabra casi) . Pero es una lata en un texto tan bien escrito. Por si quieres corregir “una lata cuota”

      1. Ah, ya… me autorespondo… las cajas de referencias que hay en el apartado “Más información”. Pensaba que los de Naukas habían innovado algo en el sistema de comentarios… Inocente de mi. 🙁

  6. En «Tierra» de David Brin (1990), el autor escribió sobre el Shuttle algo así (tengo que buscar la frase literal, mas el sentido era el mismo):

    «¿A qué imbéciles se les ocurrió tomar un vehículo con tecnología experimental como algo seguro para uso comercial?»

    Es la mejor síntesis de lo que el Shuttle fue, un elefante blanco errado desde su concepción.
    Peor que el diseño, la mentalidad detrás. NASA estaba en decadencia mucho antes. El programa Apolo funcionó demasiado bien, y se la creyeron. 14 muertos por un enfoque adolescente.

    Saludos

      1. Sí Sr. Jorge , la NASA es un desastre! 👎👎👎 …una verdadera porquería inservible!
        Sus numerosos institutos de investigación no investigan nada, no innovan en nada, no proveen de puestos de trabajo a mujeres y hombres investigadores ya sean ellos yanquis o extranjeros, apenas si colaboraron en la construcción de la ISS que es otra porquería que no sirve para nada, donde no se hacen experimentos sobre materiales ni experimentos sobre medicamentos o el comportamiento de fluídos en el la microgravedad…
        La NASA sólo es otra parte de la decadencia de Occidente y el sistema capitalista y la corrupción partidocrática llamada democracia que solamente sirve para oprimir a las masas esclavizadas…
        Menos mal que las demás agencias espaciales del mundo progresista anticapitalista y antipatriarcal hacen avances revolucionarios en la investigación humana del espacio enviando incontables cosmonautas por el espacio! Vamos todavía! a no desesperar… De ellas todos podemos esperar confiados un futuro brillante con iluminación para toda la humanidad en paz, libertad y prosperidad!…👏👏👏
        Las opiniones sesgadas sin fundamentos que hay que leer por parte de antinorteamericanos antimperialistas dogmáticos (los imperialismos ejercidos por otras naciones donde por supuesto no vivirían nunca mejor disimularlos o directamente ignorarlos) nostálgicos de no se qué es muy impresionante!…
        Sr. Jorge : Qué goce Ud. de buena salud y de una larga y próspera vida!
        Willy K.

    1. En cada lanzamiento del Apolo hubo problemas. Ciertamente algunos fueron irrelevantes y otros fueron solventados por control de tierra y/o los astronautas a bordo.

      Pero no fue el camino de rosas qué se parece desprender de tu comentario, o al menos que yo he entendido así.

  7. Me pilló en una época mucho más joven en la que no tenía tanta curiosidad por el aspecto técnico del acceso al espacio. Con blogs así, es fácil crear un interés sobre los aspectos técnicos de acceso al espacio. Ahora aprecio infinitamente más el concepto del Shuttle y lo que perdimos en los accidentes, además de las invaluables vidas humanas.

  8. 98.5% de seguridad. Not bad.
    ¿Se puede alcanzar el 100%?. No.
    ¿Que porcentual debajo del ideal factible estaria el SpaceShuttle? Un 1%?
    Pronto volveremos al Shuttle, con otro nombre y algunas mejores, claro.

    1. Recuerdo cuando un cacharrito de estos (Transbordadores) se acopló a la estación orbital rusa MIR, con el sistema desarrollado y fabricado en Rusia por el ingeniero Soviético Vladimir syromyatnikov, mismo ingeniero que diseño el sistema de acoplamiento para la nave apollo en 1975.
      Y que soy utilizados en las naves de SpaceX.
      https://youtu.be/MHV65w_92T4

      1. Si, claro, todo lo de la NASA lo desarrollaron los soviets.
        Pero si incluso Asimov fue fabricado alli! ¿O no? ¿Quien hizo la «ecuacion del cohete» ¿eh? En el fondo la NASA es una mascara que esconde a Roscosmos.

        1. Sí Sr. Motores Coheticos , la NASA es un desastre! 👎👎👎 …una verdadera porquería inservible!
          Sus numerosos institutos de investigación no investigan nada, no innovan en nada, no proveen de puestos de trabajo a mujeres y hombres investigadores ya sean ellos yanquis o extranjeros, apenas si colaboraron en la construcción de la ISS que es otra porquería que no sirve para nada, donde no se hacen experimentos sobre materiales ni experimentos sobre medicamentos o el comportamiento de fluídos en el la microgravedad…
          La NASA sólo es otra parte de la decadencia de Occidente y el sistema capitalista y la corrupción partidocrática llamada democracia que solamente sirve para oprimir a las masas esclavizadas…
          Menos mal que las demás agencias espaciales del mundo progresista anticapitalista y antipatriarcal hacen avances revolucionarios en la investigación humana del espacio enviando incontables cosmonautas por el espacio! Vamos todavía! a no desesperar… De ellas todos podemos esperar confiados un futuro brillante con iluminación para toda la humanidad en paz, libertad y prosperidad!…👏👏👏
          Las opiniones sesgadas sin fundamentos que hay que leer por parte de antinorteamericanos antimperialistas dogmáticos (los imperialismos ejercidos por otras naciones donde por supuesto no vivirían nunca mejor disimularlos o directamente ignorarlos) nostálgicos de no se qué es muy impresionante!…
          Sr. Motores Coheticos: Qué goce Ud. de buena salud y de una larga y próspera vida!
          Willy K.
          PD.: un día de estos escriba algo que sólo se parezca a algo pensado y serio… Con sólo eso creo que a todos nos daría una satisfacción… Muchas Gracias por su atención!…

  9. Muy buen análisis.
    Estoy de acuerdo en que no es el documental definitivo, ni siquiera un resumen, ya que tiene lagunas importantes.
    A mí me gusta mucho cómo contextualiza la perdida de interés de la sociedad por el shuttle y cómo la NASA intenta relanzar el interés del público incluyendo a la profesora.
    Supongo que eso aún fue mucho más grave para el apoyo al programa

  10. Buen resumen de la docu-serie.
    Recuerdo que de chico me impactó mucho el accidente.
    Siempre me he preguntado cómo hubiera evolucionado la astronáutica si no hubiera habido esos problemas de las juntas de los aceleradored y no hubiera habido accidentes. Qué hubiera pasado si los transbordadores hubieran funcionado siempre sin problemas técnicos.

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Por Daniel Marín, publicado el 18 octubre, 2020
Categoría(s): Astronáutica • NASA • Shuttle