La polémica por el riesgo de colisión entre un satélite Starlink y el satélite Aeolus europeo

Por Daniel Marín, el 7 septiembre, 2019. Categoría(s): Astronáutica • Comercial • ESA ✎ 112

¿Qué cosas pueden dar más juego que la combinación de las palabras ‘Elon Musk’, ‘SpaceX’ y ‘colisión en órbita’? Pocas, sobre todo si añadimos a la ecuación las siglas de la ESA, o sea, la Agencia Espacial Europea. Y es que el 2 de septiembre de 2019 el satélite Aeolus de la ESA tuvo que llevar a cabo una serie de maniobras para evitar una posible —es importante el adjetivo— colisión con un satélite de la nueva constelación de satélites de comunicaciones Starlink de SpaceX. En principio, la historia se podría haber quedado aquí. Los satélites en órbita baja cambian de vez en cuando su órbita para evitar la posibilidad de una colisión y este parecía ser un caso rutinario más. Pero el 3 de septiembre todo cambió cuando la ESA decidió publicar una nota de prensa sobre el incidente.

Satélite Aeolus de la ESA (ESA).

Las agencias espaciales suelen ser muy diplomáticas y normalmente evitan a toda costa entrar en polémicas, sobre todo si se trata de involucrar a empresas u organizaciones de otros países. El hecho de que autoridades de la ESA considerasen que la maniobra del satélite Aeolus merecía un comunicado es ciertamente significativo. Además, la nota de prensa empleaba un tono muy duro contra SpaceX. De acuerdo con la ESA, varias actualizaciones de las efemérides orbitales de los satélites por parte del USSTRATCOM de Estados Unidos provocaron el 28 de agosto una alarma en el sistema de monitorización de la ESA. La probabilidad de una colisión entre Aeolus y el satélite Starlink 44 para el 2 de septiembre a las 11:02 UTC a 320 kilómetros de altura aumentó súbitamente de 0,000022 a 0,00169, una cifra muy baja, sí, pero que, de acuerdo con los protocolos de la ESA, requería una acción evasiva.

Punto de encuentro del satélite Starlink 44 y el Aeolus (ESA).

En este punto vale la pena recordar que, por lo general, la posición de los satélites no se puede seguir en tiempo real. Los operadores de satélites, sean agencias espaciales o empresas, usan los datos proporcionados por los militares estadounidenses, obtenidos a través de varias estaciones terrestres ópticas y de radar (huelga decir que otros países como Rusia y China disponen de sistemas de seguimiento independientes). El software específico de cada organización se encarga luego de proyectar la posición de los satélites en las órbitas calculadas con estos datos para detectar alguna posible colisión. Cuando las efemérides se actualizan, el riesgo de colisión entre satélites puede aumentar o disminuir rápidamente. De acuerdo con la ESA, la agencia europea y SpaceX habían mantenido un intercambio de correos electrónicos antes del 28 de agosto sobre la posible colisión del Aeolus con el Starlink 44. Puesto que la probabilidad de colisión era muy baja, el asunto no era una prioridad. Pero, como hemos visto, esta probabilidad aumentó súbitamente ese mismo día.

Según la ESA, SpaceX les comunicó que no iban a hacer nada porque la situación no era peligrosa. Básicamente, SpaceX respondió con una versión espacial del ‘juego del gallina’. Ellos no pensaban moverse. Como resultado, la ESA optó por elevar unos 300 metros la órbita de su costoso satélite Aeolus para el estudio de los vientos en la atmósfera y que había sido lanzado el 22 de agosto de 2018. Eso sí, el asunto provocó un cabreo considerable en la ESA por lo que consideraban una actitud muy poco respetuosa —y ciertamente muy irresponsable— por parte de SpaceX. Tras el comunicado de la ESA, la empresa de Elon Musk publicó una nota de prensa donde daban su versión de los hechos. Según ellos, lo que ocurrió fue que un ‘error informático’ provocó que los controladores a cargo de la posición de los satélites Starlink no pudieron comunicarse con la ESA mediante correo electrónico, un silencio que la ESA interpretó como una confirmación de la negativa a mover su satélite. SpaceX ha declarado que ‘tomará medidas’ para que este asunto no se vuelva a repetir. La empresa estadounidense también recordó que el sistema que gestiona los satélites Starlink es capaz de efectuar maniobras automáticas si detecta un posible riesgo de colisión sin necesidad de intervención humana (hasta la fecha se han realizado 16 maniobras de este tipo), pero el grado de fiabilidad de dicho sistema es una incógnita.

Los primeros sesenta satélites Starlink Block 0.9 en órbita antes de separarse del la segunda etapa (SpaceX).

Como no podía ser de otra forma, la polémica estaba servida. Los fanboys de SpaceX acusaron a la ESA de alarmismo y sensacionalismo. Los —muy, muy pocos— partidarios de la ESA comenzaron a criticar a SpaceX por su falta de profesionalismo e irresponsabilidad. Evidentemente, el debate no es una simple cuestión de buenos y malos. Aquí el problema de fondo es la falta de legislación internacional sobre los satélites en órbita baja. Hasta ahora se ha lidiado con el asunto de forma chapucera porque tampoco era un tema muy acuciante —dejando a un lado algún susto como la colisión entre el Iridium 33 y el satélite Kosmos 2251 en 2008—, pero en el futuro vamos a ver varias megaconstelaciones de satélites con miles de ejemplares cada una. Starlink, sin ir más lejos, estará formada por cerca de doce mil unidades una vez completada. Este incidente ha ocurrido cuando solo hay sesenta unidades de Starlink en órbita y, para más inri, el satélite en cuestión está completamente operativo (los satélites Starlink usan propulsión eléctrica y, por tanto, en principio es más fácil mover un satélite como el Aeolus, a base de propulsión química, más potente, pero estas consideraciones técnicas no se tuvieron en cuenta en ningún momento).

El comunicado de la ESA es una forma de llamar la atención sobre el problema que supone el desarrollo de las megaconstelaciones de satélites —no solo la de SpaceX— cuando la legislación y los acuerdos internacionales no están claramente a la altura del desafío, por no hablar de que los protocolos de comunicaciones entre organismos son claramente mejorables (¿intercambio de correos? ¿En 2019? ¿de verdad?). Nadie cree que SpaceX haya actuado de mala fe, pero dentro de unos años un error así puede salir muy caro. En cualquier caso, lo que no es de recibo es que una empresa privada esté al mismo nivel de decisión y responsabilidad que una agencia espacial que representa a cientos de millones de ciudadanos. Y, para aquellos a los que esto les parezca algo normal, como siempre digo, ¿qué pensarían si en vez de SpaceX hubiese sido China?

Satélites Starlink (SpaceX).

Referencias:

  • https://www.esa.int/Our_Activities/Space_Safety/ESA_spacecraft_dodges_large_constellation


112 Comentarios

  1. ¿ Podría Bilbo ilustrarnos porque las unicas entidades con acometer el envio (y devolución con éxito) de personas y equipo a la Luna, por ejemplo, son públicas y no privadas a dia de hoy ? A tenor de su comentario …

    “La Historia demuestra que en general, la empresa privada, guiada únicamente por el deseo de mejorar beneficios y contentar a su clientela es mucho más eficaz y responsable que la pública.”

    … las mas eficaces empresas privadas deberian de haber llegado ya a Marte con éxito, no? Las posturas maximalistas a favor inexcusable de la iniciativa privada, me temo, tienden al monopolio privado y la depredacion mas que al logro colectivo que precisan ciertos temas.

  2. Que ganas de llamar la atención y pelear, con lo fácil que era mandar un WhatsApp.

    – Hola, buenos días, me parece que chocamos, mueves tu o muevo yo?

    – Hola! Uy si? No lo vi, que lío!!, jajaja. Bueno, te importa mucho mover tú? Es que me quedó tan bonito el trencito…, da pena

    – Es verdad, jajaja todos en filita, tan monos. Bueno, esta vez muevo yo, pero la próxima vas tú, vale?

    – Vaaaale, gracias!! Abrazo, cuídate!!

    – Tu también, hasta otra!!

    PAZ

  3. La probabilidad de que hayan chocado llegó a 0,00169, o sea aprox. 1/600. No sé si me equivoco en los cálculos, pero eso sería como si el círculo de la máxima aproximación tuviera una superficie de 600 veces la sección del satélite mayor. O sea que la distancia a que pasaría, el radio de ese círculo, estaría entre 0 y
    sqr(600/pi) = aprox 14 (superficie = pi r^2).
    Alarmarse porque pasase a 14 veces el tamaño del satélite me parece muy justificado.

    Poner constelaciones de muchos miles de satélites presenta tantos inconvenientes que merece la pena calcular las posibilidades de soluciones alternativas. Por ejemplo: teniendo en cuenta que la fabricación de drones aéreos avanza muy rápido y que sus precios bajan mucho ¿no sería posible hacer redes inalámbricas con drones y energía solar, adaptables en todo momento a las necesidades y normas de cada lugar?

    1. Muchas menos que probabilidades de que una sonda de la ESA choque con marte, y ya ves, nadie les monta tanto escándalo por no recoger sus basuras

      Yo que Elon pondría en cada satélite una placa en la que se pudiera leer; “we don’t stop at anyone”

      Ahora hablando más en serio fisivi, si vamos a montarnos la película del apocalipsis orbital en cascada cada vez que dos satélites pasen cerca el uno del otro, apaga y vámonos porque vais a acabar como todos esos que ven un asteroide chocando con la tierra cada vez que se acerca un NEO

      PD: a mi lo mas sensato me parece lo que comenta Erick, al fin y al cabo, nadie, ninguna de las partes quiere perder sus satélites, lo que si que no me gustaría es ver otro organismo internacional pero este llenando de burocracia la órbita terrestre… ya tenemos bastante burocracia aquí abajo.

      Me apunto lo de los drones, una más en la escala fisivi de ideas adelantadas a su tiempo

      1. Si a los pocos meses de lanzar 60 satélites ya hay una probabilidad entre 600 de chocar, cuando hayan lanzado 12000 no será una probabilidad, sino una certeza.

  4. Hasta ahora eran los gigantes en comunicaciones de la órbita quienes se gestionaban entre ellas en un pacto de caballeros…o como en la edad media, en pacto del “Gremio”…

    Esta organización se llama SDA…y están todos los actores clásicos…el problema es que ninguna de las nuevas compañías…ha entrado…

    http://www.space-data.org/sda/participants/

    Hay un problema clave de regulación, de legislación, de seguridad, de todo…y no solo por las mega constelaciones, si no por los cientos de miles de cubesats que se lanzarán en los próximos años, incluso algunos de clubes amateurs…

  5. Creo (no estoy seguro), que la regulación de la asignación del espectro radioeléctrico está a cargo de la Unión Internacional de Telecomunicaciones (UIT), integrada por 164 países. Escribo de memoria, así que quizás un forista rectifique estos datos. Me parece que sería importante crear un nuevo organismo internacional que regule la totalidad de posiciones en órbita baja (o que se le incorporen éstas atribuciones a la UIT). Pero eso no se hace de un día para el otro, aunque ya mismo habría que empezar con la negociación para crearlo. Hasta que se concrete, me parecen muy interesantes los aportes de César Herbón y Meu sobre las posibles analogías con los convenios marítimos internacionales.

  6. A mí me sobran todas estas constelaciones la verdad. Que pongan fibra óptica por todo el planeta y que nos dejen el cielo libre.
    Mi voto es por la moratoria y luego prohibición total.

  7. He vuelto a leer el artículo y una cosa que se ha de solventar sí o sí es la necesidad de poder poner en contacto a los 2 responsables de manera ágil, o sea : telefónica. Si no existiera esa posibilidad, me parece un problema grave. Los mails son útiles para algunas cosas, pero cuando ves que hay peligro de colisión, no puedes depender de esperar de si están leyendo el mail o no. Quizás sea algo ingenuo por mi parte. Ya que lo de que les falló el servicio de mail suena a tomadura de pelo. Pero bueno … tiene que haber un responsable y tiene que estar contactable vía teléfono para tomar decisiones ágiles.

  8. Este tipo Musk es un Cabrón, en vez de una molesta red de satélites ¿no seria mejor construir y desplegar sólo unas cuantas de una suerte de “estaciones espaciales no tipuladas” geostacionarias, o sea satelites geostacionarios de gran tamaño que cumplan con el propósito de repartir Internet de alcance global? Me estoy imaginando así una cosa que le caiga en sus futuros cohetes starship de carga o algo que puedan transportar sus cohetes big falcon rocket.

  9. Daniel, perdón por el off topic, pero la inclusión del widget ese para compartir las entradas en el pie de página me está volviendo loco. Parece que tiene alguna clase de interacción extraña con las imágenes de cada entrada y hace que scrollear hacia abajo sea más cuestión de fuerza bruta que de voluntad. El texto “rebota” hacia abajo y no se desliza hacia arriba como uno lo desea. Repito, sólo ocurre cuando se acerca una imagen al parecer.

    Navego con Chrome en Android 9 Pie, con el parche de seguridad de Agosto aplicado.

  10. Totalmente de acuerdo Dani. Lo que yo veo es que si esto ha pasado al “poco tiempo” de haber lanzado 60 satélites, que va a pasar cuando sean 12000? Las probabilidades van a ser de ese orden todos los días. Creo que es bastante inviable todo esto sin una leyes claras en cuanto a probabilidades de colisión y acuerdos sobre quien debe mover el satélite (quizás lo tienen que hacer los 2 un poco) o quizás hay que crear una jerarquía de importancia, en la que los satélites de ciencia (únicos y carísimos) estén por delante de las constelaciones, comunicaciones, nanosatelites…

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