La radiación y los viajes tripulados a Marte. ¿Barrera infranqueable o riesgo asumible?

Uno de los temas que siempre salen a colación cuando se habla de los viajes tripulados a Marte es la radiación y su efecto sobre el organismo humano. En la superficie terrestre estamos protegidos por la atmósfera y el campo magnético terrestre, pero eso no ocurre si salimos de nuestro planeta. Los astronautas que viven en la estación espacial internacional (ISS) no tienen la atmósfera para protegerse, pero sí gozan de la protección de la magnetosfera de la Tierra. ¿Están condenados los futuros astronautas que viajen a Marte?¿Impedirá la radiación que salgamos de nuestro planeta?¿Te puedes convertir en uno de los 4 Fantásticos solo por ir al planeta rojo?

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La dosis de radiación diaria en la superficie de Marte es similar a la de la estación espacial (NASA).

Vayamos por partes. Primero convendría aclarar qué entendemos por radiación en el espacio. Las fuentes de radiación fuera de nuestro planeta son el Sol y los rayos cósmicos. El Sol emite radiación ionizante en forma de luz ultravioleta, rayos X y rayos gamma, pero la contribución de esta parte del espectro electromagnético a la dosis de radiación de un astronauta es insignificante si este no sale de la nave o lo hace por poco tiempo (con traje espacial, claro). Lo que nos preocupa realmente es el flujo continuo de radiación en forma de partículas conocido como ‘viento solar’, un viento formado en realidad principalmente por protones y, en menor proporción, partículas alfa (núcleos de helio) e iones pesados. Las partículas del viento solar tienen una energía relativamente baja, de 1 a 10 kiloelectronvoltios (keV), y son relativamente fáciles de parar, pero de vez en cuando el Sol emite grandes cantidades de partículas mucho más energéticas (por encima de 10 MeV) y, por tanto, peligrosas. Estos sucesos se denominan SPE (Solar Particle Event), pero son más conocidos como ‘tormentas solares’.

Los SPE están asociados a las fulguraciones y a las eyecciones de masa coronal (CME), dos fenómenos muy violentos que sufre nuestra estrella esporádicamente. El segundo tipo de radiación son los rayos cósmicos o GCR (Galactic Cosmic Rays), que también están compuestos mayoritariamente por protones (en un 90%). Sin embargo, aparte de su origen, los rayos cósmicos presentan una diferencia fundamental con respecto al viento solar: la energía. Aunque su flujo es inferior al del viento solar, los rayos cósmicos pueden ser muchísimo más energéticos puesto que se mueven a velocidades cercanas a la de la luz. Los protones de alta energía son peligrosos, pero los núcleos pesados —aproximadamente el 1% de los rayos cósmicos— son el verdadero monstruo a enfrentar y el principal enigma a la hora de entender el problema de la radiación en el espacio. Estos núcleos, también conocidos como iones HZE (sobre todo son núcleos de oxígeno, magnesio, carbono, silicio y hierro), son una incógnita en cuanto a sus efectos. Conocemos bastante bien las consecuencias sobre el cuerpo humano de la radiación gamma o partículas como los protones y electrones, pero no así qué daños causan estos núcleos relativistas al atravesar nuestro cuerpo. Los diferentes efectos fisiológicos según el tipo de radiación para una misma dosis se tienen en cuenta con el llamado factor de calidad, Q. Los rayos X tienen un Q igual a 1, pero para los rayos cósmicos se suelen asociar factores del orden de 3,7.

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En la futura estación Gateway los astronautas recibirían menos radiación en un mes que los astronautas que están seis meses en la ISS (NASA).

Los dos tipos de radiación se complementan en el tiempo, ya que los sucesos SPE son más frecuentes durante el máximo de actividad solar, justo cuando la mayor intensidad del campo magnético del Sol reduce el flujo de rayos cósmicos. Y viceversa: durante el mínimo solar tenemos menos SPE, pero más rayos cósmicos. Los astronautas en órbita baja están protegidos por el campo magnético terrestre, aunque los protones más energéticos de las tormentas solares y, paradójicamente, los rayos cósmicos menos energéticos sí les afectan. Otra fuente de radiación para los habitantes de la ISS es la radiación atrapada en la propia magnetosfera, los famosos cinturones de radiación de Van Allen. La estación espacial y el resto de misiones tripuladas orbitan por debajo de los cinturones principales, pero aún así sufren el choque de partículas capturadas por la magnetosfera terrestre, sobre todo al pasar por la Anomalía del Atlántico Sur, una zona de la magnetosfera con mayor flujo de partículas a la altura de la órbita de la ISS.

¿Cómo hacer frente a la radiación? En el caso del viento solar y los sucesos SPE es posible reducir la dosis de forma dramática usando el casco del vehículo espacial como blindaje. El agua y el polietileno son escudos maravillosos contra los protones, así que en el caso de que tenga lugar una tormenta solar los astronautas pueden refugiarse en las partes de la nave que tengan más equipos o módulos a su alrededor y, a ser posible, plásticos y reservas de agua. Sin embargo, para los rayos cósmicos más energéticos no hay ningún blindaje lo suficientemente grueso que nos proteja.

Rover Curiosity en el cráter Gale (NASA).
Rover Curiosity en el cráter Gale (NASA).

Hasta hace unos años solo podíamos estimar las dosis de radiación que sufriría un astronauta en un viaje a Marte, pero eso ha cambiado gracias al instrumento RAD (Radiation Assessment Detector) a bordo del rover Curiosity. Durante el trayecto hacia Marte RAD detectó un fondo de radiación continua debido principalmente a los rayos cósmicos (0,45 miligray por día) con incrementos puntuales por culpa de los SPE (cinco en el caso de Curiosity, ninguno de ellos muy intenso). En este caso los SPE incrementan la radiación recibida hasta en dos órdenes de magnitud, pero son sucesos tan esporádicos y breves que su contribución a la dosis total del viaje es de solo el 5%. De acuerdo con los datos de RAD, la dosis de radiación en un vuelo hacia Marte es de 1,7 milisieverts por día.

Localización del instrumento RAD (NASA).
Localización del instrumento RAD en Curiosity (NASA).
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Dosis de radiación medida por el experimento RAD en el camino hacia Marte. Los picos son SPE (NASA).

Esta dosis se redujo dos veces y media una vez en la superficie debido principalmente a que el planeta actúa como un enorme escudo bloqueando la mayor parte de rayos cósmicos. Si Marte no tuviera atmósfera la reducción en el flujo de radiación debería ser solo dos veces, no dos veces y media. Ese factor extra se debe a la tenue atmósfera marciana, que también bloquea parte de la radiación incidente y reduce el factor de calidad de la radiación de 3,7 a 2,6 (lo que es una buena noticia). Desde el cráter Gale el instrumento RAD ha podido comprobar de primera mano que la influencia de los SPE en la superficie marciana es mínima, mientras que la contribución de los rayos cósmicos aumentó a medida que el Sol entra en el mínimo de su ciclo de actividad. También se ha visto de primera mano que el porcentaje de cielo visible es fundamental a la hora de medir la radiación. Cuando Curiosity estuvo estacionado cerca de un acantilado la radiación captada se redujo cerca de un 10%. RAD también ha medido el aporte de los neutrones de alta energía, que es de 24 microsieverts por día, o lo que es lo mismo, solo el 5% del total.

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Reducción en la dosis de radiación medidad por RAD al aterrizar en el cráter Gale (NASA).
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Variación de la radiación medida por RAD. Cuando CUriosity estuvo cerca de un pequeño muro la radiación se redujo (NASA).

Todo esto está muy bien, ¿pero qué significa?¿Es o no es la radiación en un viaje a Marte un problema insalvable? Pues curiosamente, la conclusión es que la dosis de radiación diaria que experimentaría un astronauta en la superficie de Marte es igual a la que recibiría en la ISS, mientras que en el trayecto la dosis sería unas tres veces superior. Por lo tanto, el factor clave es la duración de la misión. Precisamente las misiones Apolo lidiaron con el problema de la radiación usando a su favor la corta duración de los viajes lunares, de tal forma que, aunque la dosis de radiación diaria que experimentaban los astronautas era mayor que en la órbita baja, la dosis total acumulada seguía siendo muy inferior a la que actualmente sufren los tripulantes de la estación espacial.

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La dosis diaria de radiación en la superficie de Marte es similar a la de la ISS (NASA).

Los astronautas pasan en la ISS un máximo de entre seis meses y un año justamente con el objetivo de no recibir demasiada radiación. La dosis acumulada en una misión de medio año oscila entre 50 y 100 milisieverts dependiendo del estado del ciclo solar. En una misión a la futura estación lunar Gateway —si finalmente es aprobada— un astronauta acumularía solamente entre 35 y 70 milisievert a pesar de estar fuera del campo magnético terrestre gracias a que la duración de la misión sería solo de un mes aproximadamente. Sin embargo, un viaje a Marte tendría una duración de entre dos y tres años (incluyendo el viaje de ida, la estancia en el planeta rojo y el viaje de vuelta), así que la dosis total sería de entre 1000 y 1300 milisieverts durante el mínimo solar. O, dicho de otra forma, a lo largo de una misión normal a la ISS una persona recibe una décima parte de la radiación que en un viaje a Marte. Puesto que hay varios astronautas que han realizado varias misiones de larga duración a la ISS —y a la Mir—, eso quiere decir que ya existen personas, como es el caso de Guennadi Pádalka, que ya han acumulado entre el 30% y casi el 50% de la dosis de una misión a Marte sin efectos adversos apreciables.

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Dosis de radiación para varias misiones tripuladas (NASA).

Los criterios médicos de la NASA consideran que el valor máximo de dosis acumulada debe ser tal que la probabilidad de que un astronauta desarrolle un cáncer a lo largo de su vida no sea superior al 3%. Recordemos que los efectos de radiación son probabilísticos y dependen de cada individuo, la edad y el sexo (las mujeres parecen ser más sensibles a la radiación por culpa de la probabilidad de desarrollar cáncer de mama). Los 1,3 sieverts de un viaje a Marte entran dentro de las máximas dosis acumuladas de radiación en diez años de servicio que la NASA permite según sus recomendaciones del año 2000. Eso sí, solo para astronautas masculinos de más de 45 años y para mujeres de más de 55 años. Y siempre que no vuelvan al espacio después de finalizar la misión, claro está. Obviamente también cabe la posibilidad de asumir un riesgo mayor de desarrollar cáncer.

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Dosis máximas de radiación permitidas por la NASA en diez años de servicio (NASA).
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A medida que se aumenta el grosor de un escudo para parar los rayos cósmicos primero se reduce, pero luego vuelve a aumentar la radiación incidente (NASA).

Por si alguien se pregunta si no se podría reforzar el blindaje antirradiación, recordemos que la principal contribución viene de los rayos cósmicos. Y los más energéticos, los más peligrosos, no se pueden parar con tecnologías ya desarrolladas. De hecho, para los rayos cósmicos se da el caso paradójico de que al aumentar el grosor del blindaje se reduce la dosis, pero si lo seguimos aumentando la dosis vuelve a aumentar por efecto de la cascada de partículas secundarias generadas al chocar los rayos más energéticos. De ahí que para los rayos cósmicos solo sea posible contentarse con un mínimo de radiación, pero no se puede anular. Por contra, sí sería posible diseñar los vehículos marcianos para reducir al máximo la radiación debida al viento solar y los SPE. Contestando a la pregunta inicial, queda claro que, aunque es un factor de riesgo muy importante, la radiación no es ni mucho menos un obstáculo insalvable para ir a Marte. Eso sí, si eres joven mejor quédate en casa.

Referencias:



118 Comentarios

  1. Feliz Año Daniel! Por aquí se siguen apreciando tus entradas en profundidad 🙂 . En esta vida, no todo es brevedad y 2.0. No te agobies, si hace falta, deja de lado las entradas menos interesantes: por ejemplo, se pueden agrupar los lanzamientos rutinarios en una entrada a final de mes.

    Qué opinas sobre los proyectos para crear mini magnetosferas alrededor de las naves para detener las partículas más energéticas? Ejemplo: http://www.sr2s.eu

        1. Debería haber una subvención del ministerio de educación y cultura destinada a mantener este blog que permita a Daniel no tener que trabajar. Con la de dinero que se malgasta…
          Apoyo la idea de Murdok, es casi imposible encontrar una mejor labor didactica de cualquier tema, con tanta constancia, rigurosidad y frescura, este blog no tiene precio. Soy un adicto desde hace casi 6 años. Gracias Daniel!

    1. Yo creo que si quetemos ir a marte ya deberiamos de estar mandando material de istalacion y viveres a marte segundo ,gasolina a mitad de camino(gasolinera)y a marte placas VB solares y todo material medico posible,y tercero y último el personal.
      Posdata:ase años deberiamos de estar mandando basura y residuos toxicos a marte para infectarla y empezar a crear bacterias

  2. Yo veo que la mejor manera de evitar estas cosas es realizar viajes cortos a Marte, que tarden lo menos posible, vaya, y que estando allí se esté en lugares donde haya mucha montaña o algo así. Para una futura base marciana está claro que meterse en una cueva hecha en alguna pared de algún cráter no muy profundo va a ser lo ideal para poder explorar Marte si no queremos matar a la gente de cáncer. El problema es que para acortar los tiempos de vuelo a Marte o bien diseñas motores “unicornio” o construyes un monstruoso cohete que te de la potencia y el margen suficiente de combustible para llevar cosas a Marte, cosa que está dificil puesto que “gran cohete” = “gran inversión de $$” 🙁

    1. El repostaje orbital puede ser la solución. Para acortar el tiempo de viaje basta con quemar un montón de combustible, y si puedes poner combustible en LEO con facilidad, pues…

      1. Lo malo de eso es que actualmente los dos únicos sistemas propuestos que podrían usarse para hacer eso son la ACES de ULA y el BFR de SpaceX (La verdad es que Blue Origin no sé si tendrá un sistema similar, pero no me extrañaría tampoco que lo terminaran desarrollando viendo que tienen planes para expandirse por el espacio cislunar). La ACES podría repostar una enorme nave modular estilo como la que propone Lockheed Martin que pudiera llegar, mediante motores químicos con un alto ISP, en tres meses a Marte. El BFR creo que sería ideal para lanzar grandes cargas de una sentada para Marte y más si las cargas no necesitan esa protección anti radiación y pueden tomarse un poco más de tiempo en llegar. Pero no sé, es posible que alguna mezcla de estas arquitecturas y diseños sea la que veamos en el futuro y, si el SLS sale adelante más allá de la EM-2 creo que también sería bueno que lanzara cosas gordas porque, aunque es caro, no es mal cohete en cuanto a potencia (puestos ya en que van a gastar igual el dinero, pues… qué demonios, que lo lancen).

    2. O apuestas por fuentes de energía nuclear y se dejan las medias tintas químicas, solares y radioisótipos sino a por lo potente y a obtener He3 de la Luna tan pronto se pueda con el que alimentar futuros transportes

      1. Aunque se solventen todos los problemas legales y éticos (cosa que realmente lo dudo viendo como está el planeta lleno de magufos anti-nuclear solo porque les aterra el nombre y que no entienden nada de eso) hay problemas tecnológicos a solventar también. Igualmente lanzar un reactor nuclear que sea potente y pueda mandar una tripulación y cargamento y víveres a Marte desde luego que se necesita un buen cohete que lo haga despegar del suelo y, al menos, ponerlo en LEO. Y ese cohete sí o sí tiene que ser químico, así que…

  3. Cuando en los viajes interplanetarios, lleguen los problemas: se solucionarán con nueva tecnología.
    Por ahora sólo se prevé que se pueda necesitar algún escudo para orbitar la luna. Y como igual no se orbita la luna, pues no se necesitará esa tecnología antirradiación.

  4. Hola a todos. Hace años que disfruto de este blogspot pero hasta ahora nunca había enviado ningún comentario. Lo he hecho ahora por 2 motivos: El primero es que hace tiempo Daniel habló de las maravillas del hidrógeno metálico como procedente de cohetes. Me quedé con las ganas de preguntar si no sería también el blindaje perfecto contra la radiación y veo que ahora viene al caso por el tema de la entrada.
    El otro motivo es para suplicante de rodillas que sigas con el blog Daniel, a pesar de las cargas de la paternidad. Que conste que te comprendo porque también soy padre. Puedes quizás espaciarlo un poco más. Pero yo y muchos otros disfrutamos demasiado con él, y creo además que la divulgación de calidad es IMPRESCINDIBLE. Desde luego no basta con 2 o 3 frases sensacionalistas en las redes sociales. No te rindas querido amigo.

  5. Secundo la moción de @JimmyMurdok: por ejemplo los previsibles dos o tres lanzamientos mensuales de Space X a partir de este año se podrían resumir en una entrada mensual. Prefiero que prime la calidad (este mismo artículo -muy interesante por cierto-) sobre cantidad.

  6. Una pregunta. ¿Es tecnológicamente factible en un plazo no demasiado largo generar un campo magnético en la nave que permita deflectar este tipo de partículas con carga? ¿Qué cantidad de energía sería necesaria?

    1. No recuerdo la cantidad exacta pero en una enterado sobre el tema en este blog de hace unos años (no recuerdo cuál era) se hablaba de que el orden era tal que no servían ni los paneles solares ni los RTGs, haría falta un reactor nuclear (algo nada sorprendente, por otra parte).

      Saludos.

    2. Hum. Realmente, la protección electromagnética tiene las mismas limitaciones que cualquier otro blindaje. Por mucho que te (nos) hayan vendido la moto de toda la vida, el ‘escudo’ de la magnetosfera contribuye más bien poco a la protección antiradiación de la que gozas ahora mismo.

      Me explico. Para empezar, un campo magnético sólo influirá en partículas cargadas, no en neutrones o átomos de carga neutra. Pero es que aparte su influencia es proporcional a la intensidad del campo, e inversamente proporcional a la energía de la partícula incidente. Vamos, que contra átomos neutros y/o iones muy energéticos (también conocidos como rayos cósmicos), la protección es despreciable. La magnetosfera terrestre principalmente atrapa radiación solar, en forma de partículas cargadas de relativamente poca energía, no los protones y átomos pesados viajando a >90% de c que constituyen los rayos cósmicos.

      Para bajar el nivel de radiación de fondo cósmico, me temo que lo único que funciona son toneladas y toneladas de lo-que-sea-pero-que-tenga-masa por metro cúbico para absorber las radiaciones principales, las secundarias y lo que venga. Vamos, como una atmósfera densa en un lado, y un planeta bloqueando la otra mitad del cielo… o unos cuantos metros cúbicos de material asteroidal en cada metro cuadrado.

      1. Está claro que UN SÓLO TIPO de blindaje será ineficaz. Pero un campo electromagnético denso, junto a un casco exterior de PVC, y una capa de unos 20 centímetros de agua a todo alrededor de los módulos de habitabilidad (eso como recubrimientos externo e interno “extra” del propio módulo, claro, no lo vas a hacer sólo de plástico y agua, jajajajaja) podrían limitar en gran cantidad la dosis de radiación diaria.

        Y, si además, los módulos de tripulación están protegidos por la sección de ingeniería detrás (tapando el sol) y la de carga delante (protegiendo la tripulación de los microimpactos y de parte de la radiación incidente), el nivel de exposición podría resultar perfectamente aceptable, incluso con un vuelo largo.

        No obstante, estoy con otros comentaristas: energía nuclear en la nave y propulsión de semanas, no de meses.

        Soy partidario de UNA nave que vaya y venga constantemente entre la Tierra y Marte (como en la novela “The Martian”, de Andy Weir), a la que sólo haya que irla cargado en órbita con lo necesario para cada nueva misión. Sería una especie de autobús/camión de carga en ruta constante. Es mejor que andar lanzando una nave cada vez, pues si bien resultaría más cara y compleja de construir, a la larga sería más económica al reducir el número de lanzamientos por misión, su complejidad y su riesgo.

        1. Está claro que un blindaje activo será ineficaz por sí solo, eso sí. Pero una blindaje pasivo compuesto por agua en un espesor suficiente, funciona perfectamente (o cualquier otro material de bajo peso molecular). Que sí, que suena un poco ‘deprimente’ que la solución mas simple sea la única que tenga sentido. Pero es lo que hay.

        2. umm

          Otra cosa que también está dando resultados son espumas metálicas…

          NO se como daría una espuma de polietileno con agua pesada en sus burbujas… Pero pesar pesaría.

          Chang Diaz propone poner los tanques de propelente como refuerzo de blindaje más el agua, suministros etc alrededor…

          ***
          Soy partidario de UNA nave que vaya y venga constantemente entre la Tierra y Marte (como en la novela “The Martian”, de Andy Weir), a la que sólo haya que irla cargado en órbit
          ****
          Y yo. Así cuesta unos cuantos lanzamientos del cohete grande pero luego puedes hacer bastante con lanzamientos ajustados a la carga necesaria. Sino son lanzamientos gigantes para cada misión con lo que al principio pueden ser menos para la primera misión pero se van incrementando exponencialmente y no es sostenible en el tiempo como ocurrió con el proyecto Apollo

          La NASA ya propuso la Nautilus-X

          modular, adaptable, varios contratistas, varios tipos de propulsión… No puede gustar si una única empresa ha de opinar sobre ella porque reparte las cargas entre muchas y puede quitar uno para poner otro contratista cambiando cosas sin cambiar otras

          1. Pues era de hace un año pero me enterado ahora…
            Por lo visto el equipo de Chang Díaz que trabaja con el vasimr también trabaja con los imanes superconductores (que necesita para ese motor) no se como pero para crear una protección activa frente a las partículas cargadas que se complementaría con la protección pasiva

            Si alguien tiene más info…

      2. No hay neutrones libres ni átomos de carga neutra en los rayos cósmicos primarios, o sea los del espacio, los rayos cósmicos que aún no han entrado en la atmósfera:
        https://en.wikipedia.org/wiki/Cosmic_ray#Composition

        Todas esas partículas tienen carga, son susceptibles de ser desviadas y/o deceleradas por un campo magnético (el escudo activo), reduciendo así la dosis de radiación que llega al absolutamente necesario segundo escudo (el escudo pasivo, material). Ningún estudio serio de escudo magnético lo propone como el único escudo de la nave, ni de coña.

        Los nucleones (“átomos sin electrones”) equivalen a átomos en términos de masa, de ahí su alta peligrosidad, pero obviamente tienen carga positiva.

        Neutrones libres (o sea no integrantes de nucleones) los hay en los rayos cósmicos secundarios, es decir, después de las reacciones en cascada que ocurren dentro de la atmósfera planetaria (o dentro del escudo material de una nave espacial).

        No los hay en los rayos cósmicos primarios porque vienen de MUY lejos, no sobreviven el camino. Los neutrones libres son partículas inestables, se desintegran espontáneamente en protones y electrones. La dilatación temporal relativista debida a su enorme velocidad prolonga mucho su vida media, pero aún así no nos llegan, el camino es demasiado largo.

        Saludos.

        1. ¡Y no seré yo quien sugiera que hay rayos cósmicos sin carga, pelau! Si relees mi comentario, verás que me refiero a los rayos cósmicos como ‘iones de alta energía’. La calve es la parte de ‘alta energía’, que vuelve los campos necesarios para deflectarlos en una fantasía más propia de la ciencia ficción que de una discusión sobre mitigar radiación en misiones espaciales.

          En cualquiera de los casos, te vienen bastante mejor gastar el presupuesto en más masa que poner alrededor del hábitat tripulado, que en intentar construir un escudo electromagnético efectivo. Es menos sexy como idea, eso te lo puedo admitir. Pero mucho más sensato.

          1. Me consta que tienes formación de sobra para saber al dedillo lo que son los rayos cósmicos. Pero la redacción te quedó confusa.

            Por ejemplo, para alguien que no tenga claro qué son los rayos cósmicos, el sentido de “átomos neutros y/o iones muy energéticos (también conocidos como rayos cósmicos)” resulta ambiguo porque la gramática por sí sola no le permite discernir si lo encerrado entre paréntesis se refiere a ambas cosas o sólo a la segunda.

            Luego la oración “protones y átomos pesados viajando a 90% de c que constituyen los rayos cósmicos” puede inducir a mayor confusión aún.

            Pero ante todo es una cuestión de contextos. Tu comentario versa básicamente acerca de escudos magnéticos versus rayos cósmicos, no acerca de la problemática del confinamiento magnético de un Tokamak, por ejemplo. Entonces, ¿a santo de qué viene la mención de partículas neutras?

            Yo entiendo a santo de qué viene, sé discriminar cuándo te refieres en general a las propiedades de un campo magnético y cuándo te refieres en particular a su interacción con los rayos cósmicos.

            Muchos asiduos a este blog seguramente también lo entienden. Pero otros lectores pueden carecer de base para colocar cada parte de lo que expones en su correcto contexto. Mi comentario aclaratorio va dirigido a estos últimos.

            Acerca de la aplicación práctica de escudos magnéticos en misiones espaciales, la realidad es clara, actualmente es ciencia ficción y va a seguir así por un buen tiempo, quizás por siempre.

            O quizás no tanto. Ahora mismo estamos viviendo una revolución en investigación y desarrollo de metamateriales con propiedades que hasta hace muy poquito eran pura ciencia ficción.

            Como sea, los magnetos superconductores son cada vez más livianos y operan a temperaturas cada vez más altas. El lastre que supone la masa y el consumo energético del equipo criogénico necesario para mantener la superconductividad es cada vez menor. Dentro de 30 o 50 años quizás cierren las cuentas, o no, quién sabe.

            Esperemos llegar a Marte antes de esas fechas. Mientras el blindaje funcione, que sea el que sea 🙂

            Saludos.

      3. Creo que también se ha escrito en este blog sobre enterrar las bases en el suelo o aprovechar cuevas naturales. Lo que no sé es si la radiación penetraría también, pero me parece la opción más barata.

  7. Daniel una pregunta a ver si me puedes responder ¿Qué fue de los motores VASIMR? Leí que iban a revolucionar el mundo de los motores en el espacio acortando las distancias drasticamente, decían que con estos motores se iba a poder acortar la distancia entre la Tierra y Marte en tan solo días, pero no he oído hablar nada más de ellos ¿Qué ha sido de estos motores? ¿Han quedado en nada?

    Un saludo Daniel y feliz año.

      1. Eran un poco.más de 30 dado que son escalables y sobre todo si se da por hecho que se va a tener energía ilimitada. Ahí el problema , esos motores para tener utilidad de verdad necesitan reactores nucleares de fuente de potencia y olvidarse de mediaa tintas sino no dan la talla frente a otros eléctricos. Estos la da y muy sobrada cuando y solo cuando la fuente de enerfía electrica sea pptente de narices, entonces es cuando están a la altura

      2. Una entrevista que ya tiene tiempo a Chang Diaz
        https://www.elconfidencial.com/tecnologia/2015-08-24/39-dias-a-marte-el-hombre-que-quiere-revolucionar-la-exploracion-espacial_980824/

        Y no dice barbaridades sino dice los problemas y está diciendo las razones porque a mucha gente no le gusta el VASIMR sin pretenderlo decir (requiere energía nuclear para ir rápido a tiempos inalcanzables por otros motores pero los reactores no están ahora mismo en existencia sino que lo ve lejos a décadas, por tanto aunque el vasimr se acabe de perfeccionar (y podría complementarse con iónicos etc) y al final tenga buen rendimiento y esté perfecto y puediera permitir navegar por el sistema solar en poco tiempo a humanos, no hay fuente de energía para el mismo a su altura y según Chang no la habrá en décadas

    1. A principios de 2017 trascendió que VASIMR ya no tenía respaldo de la NASA.

      Sin embargo, en agosto de 2017 Ad Astra Rocket anunció la aprobación de la NASA para continuar el tercer año del contrato NEXTSTEP por tres años otorgado en 2015. O sea que siguen en ello, y los resultados oficiales finales de VASIMR se verán cerca de agosto de 2018.

      http://www.adastrarocket.com/aarc/es/Comunicados

      https://arstechnica.com/science/2017/08/nasas-plasma-rocket-making-progress-toward-a-100-hour-firing/

      Saludos.

      1. Si alguien lo puede confirmar pero he escuchado que desde agosto pasado se han conseguido disparos de 10 horas con el vasimr y para antes de mitad de este año ya los habrá de 100 horas

      2. Y además, era de hace un año pero me enterado ahora…
        El equipo de Chang Díaz que trabaja con el vasimr también trabaja con los imanes superconductores (que necesita para ese motor) no se como pero para crear una protección activa frente a las partículas cargadas que se complementaría con la protección pasiva

        A ver si alguien tiene más info. Pero haría más de un año que trabajaría en algo relacionado con la protección activa como tecnología secundaria al vasimr

    2. Mientra Daniel aporta lo mejoe solo indicar que los VASIMR están en pruebas de encendidos de muy larga duración y revisión del estado si todo ha ido según lo previsto. Esos motores podrían llevar a Marte en poco tiempo pero necesitan un reactor nuclear para un buen desempeño. (Aunque sw xombknaran con otros de plasma e iónicos para aumentar la eficiencia global…

      Reducir el trayecto de.forma.notable solo lo veo con energía nuclear y reactores con potencia
      Incluso si se opta por bntr s

    3. El doctor Chang ha estado empollando un huevo cocido todos estos años. Es una tecnología que no lleva a ninguna parte. Son motores cuya única cualidad es el impulso variable, pero para ir a Marte no es necesario. Los motores iónicos actuales tienen mayor rendimiento y son bastante más ligeros y sencillos que el VASIMR.

  8. Una idea , que hay de usar la energia solar termica para impulsar naves marcianas, como un motor termico a lo nerva pero ecologico, en vez de un reactor nuclear concentrar la omnipresente luz solar por medio de enormes espejos, seria muy eficiente.

  9. Hay una solución mucho más sencilla, ya expuesta por algún comentarista en entradas anteriores.

    Usar la sombra de la Tierra como escudo, puesto que es lo único viable que nos puede proteger contra la radiación exterior, ni magnetosfera ni agua ni polietileno xD

    1. Hay una solución aún más sencilla y barata, no redondear sistemáticamente al alza cada parte del cálculo (como explico al final de los comentarios).

  10. El VASIMR gasta mucha energia, y si mejor usan una vela magnetica y le disparan un chorro de plasma desde un punto fijo como una estacion espacial? se ahorran el peso del combustible, el motor y la fuente de energia.

  11. el futuro de la expansión espacial del ser humano pasa por la ingenieria genetica, o sino especialmente la reparación de tejidos eliminando celulas dañadas/envejecidas, entre otras cosas. Hay avances en esos campos, pero unidos a cosas mas mundanas como detener el envejecimiento o revertirlo, o aumentar la longevidad.

    Que esa es otra, enviar al espacio solamente a los mayores de cierta edad.

    En marte y en otros astros, habra que convivir con la radiación, seguramente salga mas a cuenta arreglar los daños causados que montar un super escudo protector a nivel planetario, y cosas de ciencia ficción….

    1. Hombre, estas hablando de la cura del cancer y la detencion del envejecimiento.
      Hemos avanzado en eso mucho en las últimas décadas, pero creo que ni tú ni yo lo veremos de manera efectiva. Creo que habrá que buscar otra solución intermedia en lo que se desarrolla esta campo, o no llegaremos a Marte hasta el siglo que viene.

      1. Hombre, es que ir a colonizar otros astros tampoco creo que lo veamos pronto….

        Ahora, ir de exploración lo de la radiación, si no te frie en horas, no es problema para explorar… Siempre que asumamos que se puede morir a causa de ello…. Que para mi es logico, los que se iban a explorar los polos en el siglo 19 no lo hacian con mayores garantias de supervivencia, y ni dejaron de hacerlo aunque el riesgo de morir congelado era varias ordenes de magnitud mayor que el de desarrollar un cancer por dos o tres años en el espacio

  12. He aprendido mucho con esta entrada, 1000 gracias Daniel.

    Cuando se habla de máxima o mínima actividad solar ¿se refiere a la cantidad de flujo de viento solar que emite el sol?

  13. Daniel, eres un crack. Gracias por tu tiempo y por todo lo que haces por divulgar conocimientos de tan alta calidad. Como padre de un bebe de 18 meses, se lo dificil que es sacar tiempo para casi nada, asi que te desde mi humilde comentario, gracias ! (perdon por la ortografia, tengo teclado ingles)

  14. Por esto y los elevados costos es que creo que el futuro de la exploración espacial si gira siendo rovotica es mas barata y no requiere matar de cáncer a los astronautas, excepto que las potencias como china ,Europa o EEUU se pongan de acuerdo para realizar estas misiones -lo cual es muy dudoso- no me párese que lo veamos mientras estemos vivos

  15. Eso de usar la Tierra como escudo solo podria pasar cada dos años que es mucho tiempo, ademas si lograramos crear un escudo de plasma electronico gracias a metamateriales o neodimio tecnologia de multiplicacion de fuerza esto con cables de aluminio como una gigantesca bobina crearlo como un sistema de electrolisis solo para usar agua y convertirlo en hidrogeno que se convertira plasma y oxigeno para respirar (campo de oxigeno expandido) tambien usar pilas de carbono para poder hacer el efecto contrario y crear agua del campo generado asi se podria hacer hasta tu propio bosque artificial espacial XD con una cubierta interior fradaray esto mas motores VASIMIR y acelerdores de particulas de neodimio con cables de aluminio incluyendo estructura multiplicadora de fuerza todo en una nave hecha de ceramicas complejas y materiales supercompresos o metamateriales. =)

  16. Posdata:
    Usar micro y nano reactor nuclear y pilas polilitio (polimero litio) o poliyodo (polimero yodo) a otros compuestos pero no me recuerdo cuales son.

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Por Daniel Marín
Publicado el ⌚ 3 enero, 2018
Categoría(s): ✓ Astronáutica • Astronomía • Marte • NASA