Dentro de tres días, si todo va bien, la cápsula de la sonda Stardust regresará a la Tierra con preciosas muestras del polvo del cometa Wild 2. El problema es que los granos son microscópicos y escanear todo el volumen del aerogel donde se encuentran podría tomar varios años. Por eso, la NASA va a dividir el esfuerzo de búsqueda de estos granos primordiales entre varios miles de internautas, algo que ya se ha hecho con el proyecto SETI para descubrir señales de civilizaciones extraterrestres.

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Hablaba el otro día con un amigo sobre las fechas cambiantes para los solsticios y equinoccios que tantos quebraderos de cabeza han dado a la gente, y eso sin tener en cuenta la precesión. Me refiero a los eventos reales, pues los solsticios y equinoccios ofciales caen siempre en la misma fecha. Aquí podemos ver las fechas para varios años de solsticios, equinoccios, perihelios y afelios. El pasado 4 de enero la Tierra estaba en el perihelio, es decir, su punto de la órbita más cercano al Sol.

¿Te imaginas mirar a una estrella con un cacharro que te diga qué astro estás viendo y te indique otros objetos celestes? Pues deja de imaginar. Celestron ha sacado el SkyScout, una especie de prismáticos con GPS que te da toda la información sobre la estrella que estás observando. Se conecta al PC por USB, tiene slots para tarjetas de memoria y puedes actualizar su software. Ideal para novatos, profesores o amantes de los gadgets. Cuesta unos 400 €, así que voy a ir ahorrando.

Hay muchos libros de CF que destacan por tener ideas tremendamente originales. He decidido hacer una lista de mis libros de CF favoritos. Naturalmente es una lista subjetiva y el orden es memoaleatorio (es decir, según me voy acordando):

  • Naufragio en tiempo real (Marooned in real time), Vernor Vinge (1989): en realidad es la segunda parte de la “Serie de las Burbujas”, pero es muy superior a su predecesora. La idea principal, como es de suponer, gira alrededor de las Burbujas, que son una especie de agujeros negros impenetrables. Nada puede entrar o salir de ellas y el tiempo no transcurre en su interior, pero tienen una duración limitada según el tamaño. La física subyacente es bastante fantasiosa, pero las implicaciones son muy curiosas. La novela nos cuenta como en el futuro la gente usa las burbujas para encarcelar a criminales, para “viajar” al futuro o para sacar del “tiempo real” a oponentes y enemigos. Tras ser atrapado en una burbuja, el protagonista aparece en una Tierra del futuro donde casi no hay seres humanos. Los supervivientes son otros “exiliados” de las burbujas que van apareciendo según éstas se desintegran. Este grupo se pregunta qué habrá pasado con la raza humana y decide viajar hacia el futuro encerrándose en burbujas de forma repetitiva para ir recogiendo a los distintos exiliados a medida que sus burbujas desaparecen. El final es sorprendente y la trama muy amena.
  • Tau Cero (Tau Zero), Poul Anderson (1970): una nave interestelar estatocolectora (también conocida como Bussard Ramjet) se estropea y no puede desacelerar. Como resultado se va aproximando a la velocidad de la luz, y como el tiempo transcurre más despacio a medida que se acercan a esta velocidad, son capaces de ver el final del universo…
  • Huevo del Dragón (Dragon’s Egg), Robert L. Forward (1980): el autor, ya fallecido, era astrofísico y eso se deja ver en sus novelas. No se caracterizan precisamente por tener unos personajes sólidos y una prosa muy amena, pero las ideas que expone son geniales. En este caso, Forward imagina una raza de bichos inteligentes en la inhóspita superficie de una estrella de neutrones. Las condiciones son terribles: una gravedad 67 mil millones de veces más intensa que la terrestre, una temperatura de 8000 K, un campo magnético de un billón de Gauss. Todo esto en una pequeña esfera de sólo 20 km de diámetro: las montañas más altas miden 10 cm y el campo magnético es tan intenso que a estas pequeñas criaturas les cuesta viajar en dirección perpendicular a las líneas de campo. Los bichos en cuestión se llaman Cheela y, al igual que su entorno, no están formados por átomos y moléculas como nosotros, sino por nucleones (protones y neutrones). Como resultado son muy pequeños, de unos milímetros, pero su masa es superior a la de un humano. Debido a su constitución, las reacciones “nucleónicas” de sus cuerpos son mucho más rápidas que las reacciones moleculares de los nuestros, por lo que para ellos el tiempo transcurre mucho más rápido. Generaciones enteras de Cheela se suceden en unos pocos días terrestres. La novela es muy graciosa, pues los bichos son una parodia de la humanidad. Es especialmente destacable el episodio del profeta “Ojos Rosados”.

Ya llevan algún tiempo entre nosotros a nivel experimental, pero la compañía InPhase ha anunciado que ya dispone de discos holográficos del tamaño de un DVD convencional que podrían llegar hasta 1 TB de capacidad, aunque las primeras versiones estarán más cerca de los 300 GB. Si a esto sumamos los formatos convencionales HD-DVD (hasta 45 GB) y Blu-Ray (hasta 100 GB), parece que todavía le queda mucha vida a los discos láser.

El pasado miércoles 28 un cohete Soyuz-Fregat lanzado desde Baikonur puso en órbita el satélite GIOVE-A, el primero de la futura red de posicionamiento europea Galileo. Para quien no lo sepa, Galileo estará formado por un conjunto de unos 30 satélites que permitirán conocer la posición de cualquier objeto o persona en la superficie del globo con una precisión mayor a la del sistema americano GPS. En realidad el GPS tiene una precisión mucho mayor de la que podemos disfrutar, pero sus frecuencias se hayan codificadas para que sólo los militares americanos puedan aprovecharse de su máximo rendimiento. Es por esto que los EE.UU. intentaron bloquear a toda costa el desarrollo de Galileo, que es un proyecto civil, pero al final el sentido común ha prevalecido y el proyecto sigue adelante. Los militares rusos tienen un sistema similar desarrollado durante la Guerra Fría, el GLONASS, pero en los últimos años fueron fallando más y más satélites de dicho sistema y su eficiencia es en la actualidad muy limitada (sólo unos 50 metros de precisión). Curiosamente, el gobierno ruso se ha empeñado en reactivar el GLONASS y va a lanzar nuevos satélites para recomponer el sistema, al parecer con ayuda de la India. Y es que no nos debemos olvidar que el principal factor que propició el nacimiento de el GPS y el GLONASS era dotar de mayor exactitud a los misiles balísticos intercontinentales (ICBM).

El GIOVE-A es un satélite de pruebas que no formará parte de la futura constelación de satélites operativos, pero es un primer paso muy importante, pues debemos resaltar que Galileo es el proyecto más costoso en el que se ha embarcado la ESA.

Como anécdota debemos saber que para que el sistema sea preciso, los satélites deben llevar a bordo relojes atómicos para medir el tiempo con total exactitud. Sin embargo, puesto que estos relojes están en órbita, hay que tener en cuenta los efectos de la Relatividad General de Einstein, que nos dice que el tiempo transcurre ligerísimamente más despacio en los relojes atómicos de la superficie de la Tierra que en los que se encuentran a bordo de los satélites, ya que éstos se encuentran más lejos del pozo gravitatorio de nuestro planeta. Los efectos de la Relatividad Especial aplicados a estos satélites son opuestos (el tiempo trancurre más despacio para los relojes de los satélites por hallarse en movimiento), pero predominan los de la Relatividad General.

Así que cada vez que usamos el GPS estamos verificando la validez de la Relatividad General de tito Einstein…