Sigue la polémica acerca del nuevo “planeta” y sobre su nombre…podríamos debatir el tema durante años, pero lo cierto es que simplemente NO existe una definición objetiva del término, de igual modo que el término “raza” carece de sentido genético, aunque el profano lo use con gran asiduidad. Los planetas son los que son por motivos históricos, nada más, y racionalizar esto usando criterios como la composición, tamaño, distancia, etc., no es más que utilizar criterios igualmente arbitrarios. Sin embargo, la comunidad astronómica deberá adoptar alguno(s), porque aunque para el astrónomo todos sean mundos con el mismo interés, no es igual escribir en los libros de texto que hay ocho planetas en el sistema solar en vez de que hay diez.

Una nota sobre los criterios utilizados: nos guste o no, el usado tradicionalmente es el tamaño, pero está claro que Plutón y el resto de transneptunianos son muy pequeños (más pequeños que la Luna), aunque cuando se descubrió se pensaba que Plutón era mucho más grande, más “planeta”. Al ir “disminuyendo” su tamaño después de muchas décadas, se empezó en poner en cuestión su “planetidad”. Otro criterio usado es el de esfericidad, pero este, aunque popular y más “físico”, no debería emplearse, pues elevaríamos a la categoría de planetas a muchos asteroides (Ceres) y transneptunianos. Los que abogan por eliminar a Plutón y a 2003UB313 de la categoría de planetas (incluido yo mismo) deben reconocer que hay que llegar a un compromiso. Yo personalmente eliminaría a estos dos mundos de tal categoría no sólo teniendo en cuenta el tamaño, sino también el criterio de “población”. Me explico: cuando se descubrió Ceres, se le otorgó inmediatamente la categoría de planeta, posteriormente le fue retirada, pero no tanto por su pequeño tamaño como por el hecho de que existían miles de objetos similares en sus cercanías (el Cinturón de Asteroides). Igualmente, Plutón y 2003UB313 no son objetos únicos, sino que forman parte de una población mayor, en este caso el Cinturón de Kuiper, y comparten muchas características comunes en cuanto a historia, composición y tamaño. Una decisión que podría tomar la IAU (subjetiva, por supuesto), sería catalogar a todos estos cuerpos como mundos transneptunianos y punto, independientemente de su tamaño, no vaya a ser que se descubra uno más grande que Mercurio (cosa altamente improbable) y se vuelva a armar un follón. Así nos quedaríamos con 8 planetas y ya está. Lo único malo es que me da pena por el ya fallecido descubridor de Plutón, Tombaugh…no dejo de pensar que es un poco injusto para su memoria, pero bueno, algo hay que hacer, ¿o no?.

Pues sí, lo que todos esperábamos al final ha sucedido: el descubrimiento de un cuerpo transneptuniano más grande que Plutón, o sea, ¡el décimo planeta!. 2003 UB313, que así se llama el bicho a la espera de que le den un nombre más bonito, tiene un diámetro de unos 2600 km, mientras que Plutón, el planeta más pequeño, sólo tiene 2250 km. Ahora la comunidad astronómica ya no puede demorar más el asunto: o consideramos a Plutón y al recién llegado como planetas o decimos que no lo son..otra vez el eterno debate.

Ver este video a cámera acelerada del Discovery realizando una nueva maniobra antes de acoplarse a la ISS. Esta maniobra permite inspeccionar el estado de las losetas del escudo antitérmico del transbordador. Por cierto, cada día que pasa se hacen más fuertes las voces que piden una cancelación total de los vuelos del transbordador y que se invierta todo el esfuerzo en el nuevo CEV…a ver qué pasa.

El lord oscuro del software, Darth Gates, ha presentado el nuevo Windows: Vista. Así se llama el invento que todos acabaremos usando nos guste o no…salvo un puñado de linuxeros subversivos y pequeños grupos de burgueses seguidores de Apple que serán perseguidos sin piedad por las tropas imperiales…

ahí va una fotito de algo que pronto nos srá muy familiar:

你好!因为我在学习着中文、所以我要用这个漂亮话。有我的朋友在北京、他不一定会读懂这个课文。我想日语比中文难、但是我喜欢学习中文。 再见!

Las buenas son que ya se ha acoplado con la ISS y todo va bien, sin duda será una misión impecable. La mala es que durante el lanzamiento se desprendió parte del material aislante del tanque externo (ET). Recordemos que fue este material el que causó una brecha en el borde de ataque del Columbia en su lanzamiento hace dos años y medio, brecha que causaría su destrucción. Aunque no afectó a la nave, lo grave es que tras todo este tiempo y el dinero gastado para evitar sucesos similares, la NASA se ha mostrado incapaz de conseguir este objetivo, pese a que los requerimientos iniciales del transbordador prohibían, ya en los años 70, que se desprendiese este material. Así, mientras se arregla este problema, la NASA ha tomado la sabia decisión de dejar en tierra toda la flota de transbordadores una vez vuelva el Discovery, por lo que probablemente no veremos otro lanzamiento hasta el año que viene. Mientras tanto, Rusia será la que siga llevando el peso del transporte de astronautas a la ISS.