Muy buen libro de Ernst Dolbhofer que repasa los distintos tipos de escritura y su origen. Lo mejor: la profundidad del capítulo sobre los jeroglíficos hititas, muy interesantes, y algunos ejemplos de escritura cuneiforme persa. Lo peor: su enfoque no es muy original, con el consabido desfile de figuras históricas (Champollion…) y sus esfuerzos para desenmarañar los misterios de las escrituras antiguas. Además es muy parecido a muchos otros libros sobre el origen de la escritura y tampoco trata las escrituras del nuevo mundo (en especial me hubiera interesado ver la escritura maya), lo que es una pena.

Por encima de todo es un gran recuerdo del Museo de Pérgamo de Berlín.

El Opportunity ya nos había sorprendido con la confirmación de que en Marte hubo una masa estable de agua líquida que permitió la formación de sedimentos. Ahora unos investigadores, aprovechando datos de la Global Surveyor y la Mars Odyssey han concretado más cómo fue ese Océano. Bueno, no es el Oceanus Borealis de Baker, pero casi.

Hemos tenido un verano movidito con el tema de planetas extrasolares. Primero Roi Alonso, del IAC descubrió un planeta por el método de tránsito (el quinto por este método). Después los europeos descubren el planeta menos masivo (y más pequeño) descubierto hasta la fecha, con sólo 14 masas terrestres, y los americanos otros dos “pequeños Neptunos”. Aunque con las técnicas actuales de velocidades radiales no podrán bajar mucho más el umbral de masas, el zoológico cósmico planetario es cada vez más y más interesante.Ver: The Extrasolar Planets EncyclopaediaExtrasolar Visions

Otro libro que cayó este verano. Dan Simmons vuelve a la carga tras muchos años de silencio en el campo de la ciencia-ficción tras su magnífica Hiperión. El argumento es tan extraño y surrealista que me resisto a resumirlo aquí. Baste decir que está ambientada en un futuro donde coexisten tres tramas narrativas, siendo la más importante la “reconstrucción” en Marte de la Guerra de Troya (Ilión) tal y como la plasmó Homero en la Ilíada. Simmons es un maestro en mantener al lector entretenido a la vez que transforma en reales unos personajes e historias poco creíbles en en un principio. Con todo, me ha parecido que Ilión tiene demasiados recursos narrativos que recuerdan demasiado a Hiperión y a su continuación, Endimión, sin llegar a estar a su altura. Espero ansioso la segunda parte, ya que la editorial española ha decidido una vez más prolongar el sufrimiento de sus lectores dividiendo en dos el original.

Según publican los investigadores Christopher Rose y Gregory Wright en Nature, es posible que a una raza alienígena le resulte más económico (energéticamente hablando) mandar “paquetes” físicos a otras estrellas en vez de señales de radio o láser. Así que ya saben, atentos, que cualquier día nos cae en la cabeza una enciclopedia cósmica. ¿Podría ser ésta una pequeña solución de la Paradoja de Fermi?. Curiosamente, esta noticia llega un par de días después de que los del SETI encontrasen una señal “anómala”.

Otra obra del genial Neal Stephenson tras el fabuloso Criptonomicón. Se trata de un mega libro de miles de páginas que sigue la dinámica de la anterior saga, esta vez ambientada en el Barroco (por algo se llama el Ciclo del Barroco a toda la serie), y casi con los mismo protagonistas (en realidad sus antepasados, naturalmente). Es una obra difícil de catalogar, pues cambia de estilo como de personajes, pero cualquiera que sienta interés por la historia (y en concreto la historia de la ciencia) debería leerlo. El libro consta de tres partes en inglés, de las que se han publicado dos (Quicksilver y The Confusion), cada una con mil páginas. Aquí en España, la editorial ha decidido publicar a su vez Quicksilver en tres partes, por lo que decidí pillarlo por Amazon y ahorrarme una pasta…jeje.

Cuando me acabe los dos informaré del resultado. Por ahora, puedo decir que se trata de esas obras que resulta un placer leerlas página a página, sin tener en cuenta el argumento general o el final…todo un logro en estos tiempos.

Se trata de un librito muy interesante de Lynn Margulis y Dorion Sagan (sí, el hijo del profeta Carl) donde exponen la radical y famosa teoría evolutiva de Margulis según la cual, la principal causa de la evolución no son las mutaciones aleatorias del material genético, sino el traspaso de genomas enteros entre organismos. Aunque curioso y barato (algo de agradecer), el libro no es nada entretenido, convirtiéndose a veces en una sucesión de ejemplos bastante tediosa e ilegible. Uno tiene la sensación de que los autores dan vueltas y vueltas, añadiendo y añadiendo páginas sin entrar en el meollo de la cuestión. Además, tras leerlo me he quedado con las mismas dudas que tenía antes: ¿cómo se produce en detalle este intercambio de genomas?.

la mutación ha estado siendo dogmáticamente sobrevalorada. (…) La fuenteprincipal de variación hereditaria procede de la adquisición de genomas. (…)El individuo absolutamente autocontenido constituye un mito que necesita serreemplazado por una definición más flexible.