Pues sí, señores, con sólo unos 17 vuelos por delante antes de ser retirados para siempre en el 2010, ya se empiezan a dar las fechas provisionales para el retiro del transbordador espacial. El primero va a ser el Atlantis en el 2008, ya que mantenerlo operativo más allá de esa fecha supondría desembolsar una suma de dinero adicional. Tras el retiro, el venerable transbordador, cuyo primer vuelo tuvo lugar en 1985, se convertirá en suministrador de repuestos a las otras dos lanzaderas operativas, el Discovery y el Endeavour. Además, la NASA se ahorrará una buena suma de dinero. Sin embargo, todos estos planes dependen de qué pasará con la siguiente misión, la STS-121, y si se producirán desprendimientos de espuma del tanque externo o no.

La nueva nave espacial tripulada de la NASA, el CEV, está sufriendo sus primeros encontronazos con la realidad presupuestaria. El administrador de la agencia americana, Mike Griffin, se ha dado cuenta de que no tiene suficiente dinero para desarrollar el CEV, los nuevos cohetes y el programa lunar, todo a la vez que mantiene el transbordador espacial hasta el 2010 y sigue financiando la ISS. Así que ha recortar se ha dicho: lo más importante es que se cancela la versión de carga del CEV, que se suponía debería lanzar módulos de mantenimiento a la ISS. Asimismo se cancelan las diferentes versiones para la nave: el Block I debía ser una versión de pruebas para la órbita terrestre y el Block II una versión lunar. Ahora sólo habrá una versión. Segundo el CEV se hace más pequeño: el módulo de mando tendrá 5 m de diámetro, en vez de los 5,5 originales, ahorrando así peso y dinero. También, como ya hemos comentado en este blog, se elimina la combinación metano / oxígeno líquido (LOX) como combustible, prefiriéndose la más tradicional queroseno / LOX o incluso la de toda la vida: combustibles hipergólicos, como el Apolo o la Soyuz. De este modo nos ahorramos tiempo en diseñar nuevos motores y la pasta que ello conlleva. El cohete que debe lanzar al CEV, llamado provisionalmente CLV (Crew Launch Vehicle) también cambia: para la segunda fase ya no se usará un motor SSME modificado del transbordador, sino una variante de los motores J-2 de la segunda etapa del cohete Saturno V de la era Apolo. Este motor es infinitamente más sencillo y barato (paradojas de la vida) que el SSME, el motor cohete más complejo (y caro) de toda la historia. Para compensar su menor potencia, la primera etapa del cohete, basada en los cohetes de combustible sólido del transbordador, se hará más grande. Además, como el CEV será más ligero, no hay problema, aunque la paradoja es que el CEV podrá ahora ser lanzado por algún cohete convencional como el Delta IV o el Atlas 5. Quizás se pregunten por qué no cancela la NASA este cohete y utiliza los arriba mencionados, ahorrándose miles de millones de dólares. La razón es que dejaría sin trabajo a todos los que actualmente fabrican los cohetes de combustible sólido del trasbordador, su tanque externo y los motores principales, pues estas piezas serán modificadas para su uso en el CLV.

El problema que se le presenta a la NASA es qué hacer con la lanzadera. Teóricamente deberá seguir volando hasta el 2010, pero su mantenimiento significará la cancelación de numerosos programas científicos muy populares, como ya comentamos hace unos días. Es posible que Griffin decida suspender los vuelos del transbordador en una fecha más temprana para destinar el dinero de la lanzadera al CEV, pero entonces los EEUU podrían estar cuatro o cinco años sin mandar ningún hombre al espacio, hasta que el CEV esté listo. De todas formas, no sería la primera vez: ya pasó en el periodo comprendido entre 1975 y 1981. Todo depende de la próxima misión del transbordador en mayo próximo: la STS 121. Aún así sigue sin estar claro qué pasará con la ISS en un futuro: a Griffin le gustaría que los EEUU abandonasen el proyecto antes del 2015, es decir, que le regalasen la mitad de la estación a Rusia, para dedicarse al programa lunar. El problema es que, con los recortes presupuestarios, es muy posible que no haya ningún programa lunar en la próxima década, por lo que la ISS sería la única excusa para mantener el CEV vivo. Curioso dilema…

Curioso documental (falso, por supuesto) que nos narra la historia de un hipotético programa espacial americano: la NASSA. Antes hubiera dicho que era gracioso, pero ahora, tras el asunto de las caricaturas de cierto profeta del Islam que no se puede representar en imágenes, ya no lo tengo tan claro. Yo no digo nada, no vayan a declararme una fatwa de esas o algo peor. Si me preguntan, sólo diré que a mí me lo pasó un tal Luis…( gracias, 😉 )

Recordemos que la energía oscura constituye el 70% del Universo, siendo un 25% materia oscura y sólo un 5% materia normal como la que nos rodea. Es una forma de energía desconocida que provoca que la expansión del Universo se esté acelerando poco a poco, en vez de irse frenando por efecto de la gravedad. Pues bien, en un reciente artículo de dos físicos españoles se ofrece una alternativa para explicar esta aceleración extra que no necesita a la energía oscura. Parece prometedor, pero el problema, al igual que con otros modelos similares, es que requiere modificaciones de la Relatividad General que no son bien recibidas por los expertos. Tiempo al tiempo…

Artículo en PDF.