• Mito 3 – “El doblaje en España es muy bueno”: esta es una de esas leyendas urbanas que nadie discute, aunque pocos se hayan puesto a comparar directamente las películas dobladas con las versiones originales. En mi modesta opinión, el doblaje suele ser pésimo, principalmente por un par de motivos. Primero, porque sólo hay disponible un pequeño número de voces para doblar. Entiendo que los “dobladores” profesionales tengan que ganarse la vida, pero no cabe en ninguna cabeza que el mismo actor que dobla a Bruce Willis también haga de Kevin Costner y otros mil actores más. Si en el cine la repetición es grave, en el caso de las series es para llevarse las manos a la cabeza. Vean un capítulo de C.S.I., otro de Expediente X y otro de Perdidos y tendrán las voces que se usan actualmente en TODAS las series de TV. El segundo motivo es que las traducciones de los guiones originales incluyen numerosos errores de false friends y otros aún más básicos (como lo de confundir billones con miles de millones). Pese a esto, puede que haya alguien que piense que, en comparación con otros países, el doblaje no está tan mal. La verdad es que a este respecto sólo puedo opinar de la TV alemana, y de hecho allí los doblajes son aún más monstruosos y monótonos. ¿La solución?: dejar las películas en V.O., como hacen en muchos países europeos. Les aseguro que disfrutaríamos muchísimo más y encima aprenderíamos mil veces más inglés que en cualquier academia.
  • Mito 4 – “Para aprender un idioma hay que ir al país donde se habla”: hombre, pues generalmente sí, pero con algunas condiciones. Aprenderemos más que en España si viajamos a estudiar y estamos rodeados de nativos todo el tiempo. También ayuda muchísimo ir con una buena base y no partir desde cero. Si no es así, puede que nuestra estancia no nos sirva para nada, aparte de aprender a preguntar las típicas chorradas de “dónde está este monumento” y cosas así.

La tormenta tropical Delta ha dejado tras su paso por Canarias varios muertos y un monumento natural destruido, la formación de rocas del Dedo de Dios, en Agaete (Gran Canaria). Lamentablemente, deberemos irnos acostumbrando a ver tormentas tropicales por estas latitudes como resultado del calentamiento global…

Así era el Dedo de Dios antes de ser destruido por los vientos huracanados.

La detección de supernovas lejanas, y por tanto que tuvieron lugar cuando el universo era muy joven, es de tremenda importancia para entender la expansión del universo y su destino. No en vano fueron estas observaciones las primeras que pusieron en evidencia en los años 90 la existencia de la Energía Oscura, ese campo que constituye el 75% de la masa del universo. Hace poco se acaban de publicar los resultados del SuperNova Legacy Survey, que han afinado las restricciones sobre los distintos modelos de energía oscura que existen (quintaesencia, energía fantasma, constante cosmológica, etc). Los resultados favorecen una energía oscura constante con el tiempo, es decir, un modelo más cercano a la constante cosmológica, cuya versión clásica ya fue introducida por Einstein, aunque él la consideró el mayor error de su carrera.

Pese a decir reiteradamente que el Airbus A380 era una porquería, Boeing ha reaccionado frente a su nuevo competidor y va a lanzar el 747-800, una versión remodelada del clásico Jumbo. Básicamente incluye un ala y motores nuevos, así como una nueva cabina, más parecida a la del 777.

Ya se sabía de su existencia, pero la sonda Cassini ha pillado in fraganti a varios de los volcanes de la pequeña luna de Saturno Encélado. En este caso, debido a la composición de la luna, el “magma” es agua líquida expulsada por las fuerzas de marea que calientan el interior de este satélite, lo que coloca a Encélado entre los cuerpos más activos, volcánicamente hablando, del Sistema Solar.

Me encantan las imágenes de la Tierra que transmiten las sondas espaciales rumbo a otros planetas. Suelen ser de calidad muy pobre, pues se usan solamente para calibrar las cámaras, pero el mensaje que transmiten es tan poderoso que me impresiona profundamente. La sonda europea Venus Express no podía ser menos y ha hecho una pequeña instantánea de nuestro planeta de camino a Venus. No es gran cosa, pero todos los seres humanos estamos retratados en esa única foto.

Cuando uno estudia un idioma, se da cuenta que muchas de las ideas preconcebidas que tenía empiezan a desmoronarse. Hay veces que nos encontramos con que ciertas verdades que circulan entre la gente no son más que leyendas urbanas o ideas equivocadas, así que he decidido hacer un resumen de estos “mitos lingüísticos” ordenados por idioma. La mayoría son ideas que he oído en conversaciones con amigos o compañeros, o incluso viendo la televisión o leyendo el periódico. Naturalmente, me limito a los idiomas que he estudiado y de los que puedo hablar con cierto conocimiento de causa (y efecto). En esta primera entrega veremos los mitos del inglés y el alemán.

INGLÉS:

  • Mito 1 – “el inglés es fácil”: no lo dudo, pero entonces, ¿cómo es que hay tantas personas estudiando este idioma en nuestro país y la mayoría es incapaz de entender una película inglesa en V.O.? La moraleja de este mito se puede hacer extensiva a todos los idiomas: hay muchos niveles de conocimiento y capacidad a la hora de expresarse en una lengua extranjera. No es lo mismo tener el First Certificate que el Proficiency, aunque cualquiera que tenga uno de estos títulos dirá que sabe inglés.
  • Mito 2 – “el inglés americano es feo y difícil de entender”: bueno, en lo de feo no entro porque pa’ gustos colores, pero por lo segundo sí que no paso. Efectivamente, el standard American English es más fácil de entender para un hispanohablante que el British English. Cuidado que hablo del standard, no del dialecto del barrio. Incluso si tenemos en cuenta los dialectos, salen ganando en facilidad de comprensión los diversos dialectos americanos. Y si no me creen que le pregunten a cualquiera que haya ido a estudiar inglés a Glasgow. La prueba de fuego: cojan una película (no un documental) americana y otra inglesa y véanla en V.O., ¿cuál entienden mejor?

ALEMÁN:

  • Mito 1 – “el alemán suena muy duro, sobre todo por esas erres tan fuertes”: pues no. El alemán estándard, es decir, el Hochdeutsch, tiene una pronunciación sorprendentemente suave, y las erres se pronuncian de una forma más parecida al francés que al español. De hecho y paradójicamente, el español SÍ que suena de una forma muy dura para muchos extranjeros, precisamente por esas erres tan sonoras que nos caracterizan y que erróneamente consideramos propia de otros idiomas como el alemán o el ruso.
  • Mito 2 – “el alemán es como el latín”: quien hace este comentario quiere decir en realidad que el alemán tiene declinaciones. Bueno, si sólo fuera por eso, otras muchísimos lenguas serían como el latín. En realidad, en alemán generalmente sólo se declina el artículo, mientras que el sustantivo permanece igual: Der Hund (el perro), Alles für den Hund (todo sobre el perro).
  • Mito 3 – “en alemán el verbo va siempre al final de la frase”: pues no. Hay muchas construcciones gramaticales que exigen poner el verbo al final, pero también es cierto que existen otras muchas donde esto no es necesario.