Casi dos terceras partes de los planetas extrasolares que conocemos han sido descubiertos gracias al método del tránsito. Es un método muy fácil de entender conceptualmente —aunque los detalles son más complicados—: cuando el planeta pasa por delante de su estrella el brillo de esta disminuye en proporción a su tamaño. Eso significa que en estos momentos alguna civilización alienígena podría estar escudriñando nuestro planeta al pasar delante del Sol. Una civilización con instrumentos lo suficientemente avanzados y que por azar estuviese alineada con en el plano de la órbita terrestre no solo sería capaz de determinar el tamaño y la órbita de la Tierra, sino que también podría obtener espectros de transmisión de nuestra atmósfera. Estos espectros revelarían la presencia de biomarcadores, es decir, sustancias asociadas directa o indirectamente con la vida (oxígeno, ozono, metano, óxidos de nitrógeno, agua, etc.) e incluso con la presencia de una civilización industrial (sustancias contaminantes o la luz artificial del lado nocturno del planeta).

as
Láser de un telescopio apuntando al centro galáctico (ESO).

¿Pero y si quisiéramos permanecer en el anonimato galáctico a salvo de miradas indiscretas? A priori podríamos pensar que no tenemos ninguna oportunidad de enmascarar nuestra existencia en el cosmos y solo nos quedaría rezar para que no estemos en la línea de visión de alguna civilización con intenciones aviesas. Pero parece que, pese a todo, sí que es posible pasar desapercibidos. O al menos intentarlo. ¿Cómo? Usando láseres potentes.

Leer más

Estos días hemos sabido que el observatorio espacial TESS de la NASA para cazar planetas presenta un pequeño problema de visión que afectará ligeramente a su misión. TESS (Transiting Exoplanet Survey Satellite) será lanzado en marzo del año que viene por un cohete Falcon 9 —el despegue estaba inicialmente previsto para finales de este año— y a partir de entonces comenzará su misión primaria de dos años durante la que estaba previsto que descubriese miles de exoplanetas mediante el método del tránsito, incluyendo trescientas supertierras aproximadamente. Además debía ser capaz de detectar unos treinta exoplanetas de tamaño terrestre, entre el 10% y el 20% de los cuales estaría en la zona habitable de sus estrellas. Y, precisamente, el defecto encontrado afectará a la detección de estos planetas más pequeños (justo los más interesantes).

asas
El cazaplanetas TESS (NASA).

A diferencia del telescopio espacial Kepler, que durante su misión primaria apuntaba continuamente a la misma zona del cielo, TESS observará toda la bóveda celeste y descubrirá planetas extrasolares situados preferentemente alrededor de estrellas brillantes, lo que permitirá su estudio detallado a posteriori mediante otros observatorios terrestres o espaciales, como el James Webb (la mayoría de estrellas observadas por Kepler eran demasiado débiles para ser analizadas por estos instrumentos).

Leer más

Titán es el único mundo del sistema solar aparte de la Tierra con masas de líquido en su superficie. No obstante, desde el punto de vista astrobiológico su interés está por detrás de otros destinos menos exóticos como son Europa, Encélado o, incluso, Ganímedes y Calisto. ¿El motivo? Que la sustancia líquida de la superficie de Titán es metano y no agua. Y todas las formas de vida que conocemos en la Tierra están basadas en el agua. Pero precisamente por esta razón Titán es un laboratorio único que la naturaleza ha puesto a nuestra disposición para estudiar la existencia de otras formas de vida.

ass
Titán con sus mares y lagos del hemisferio norte iluminados en junio de 2017 vistos por la sonda Cassini (NASA/JPL-Caltech).

Sobre el potencial astrobiológico de Titán se ha hablado y escrito mucho, pero básicamente seguimos sin saber si es posible —o viable— la vida basada en el metano líquido a temperaturas de –180 ºC (no olvidemos que a menor temperatura las reacciones químicas serán mucho más lentas y la solubilidad de los reactivos desciende de forma dramática). En lo que coinciden todos los investigadores es en que encontrar algún mecanismo químico que permita la existencia de membranas o vesículas en metano líquido es un requisito esencial para la vida. La membrana es una de las partes más importantes de la célula y todo el mundo está de acuerdo en que cualquier forma de vida basada en el metano debería tener membranas al igual que las células terrestres. Y aquí es donde entra en juego el acrilonitrilo.

Leer más

Prepárate para escuchar el programa 33 de Radio Skylab, porque ya está aquí. En el primer tema del programa celebramos el aniversario del aterrizaje de la Mars Pathfinder haciendo un repaso de los 20 años de exploración de Marte. El segundo tema está dedicado a las constelaciones perdidas del cielo. Tampoco faltan a la cita las secciones de retroalimentación y recomendaciones. La tripulación de Radio Skylab está compuesta por Víctor Manchado (Pirulo Cósmico), Daniel Marín (Eureka), Carlos Pazos (Mola Saber) y Víctor R. Ruiz (Infoastro). Si te apasiona la ciencia, el espacio y otras curiosidades, ¡únete a nosotros!

rskylab33

Nos puedes encontrar en la página web de Radio Skylab y en iVoox (Podcast Radio Skylab) e iTunes. No te olvides de seguirnos en Twitter (@radioskylab_es) y Facebook (@radioskylab.es). Los comentarios siempre son bienvenidos.

La segunda misión tripulada de 2017 ya está en la estación espacial internacional (ISS). El 28 de julio de 2017 a las 15:41 UTC despegó la Soyuz MS-05 (11F732 Nº 736, según la nomenclatura de la NASA, la 51S) a bordo de un cohete Soyuz-FG desde la Rampa Número 5 (PU-5 o 17P32-5, Gagarinski Start o ‘Rampa de Gagarin’) del Área 1 del Cosmódromo de Baikonur. Dentro de la Soyuz viajaban Serguéi Ryazansky (comandante, Roscosmos), Randolph Bresnik (ingeniero de vuelo 1, NASA) y Paolo Nespoli (ingeniero de vuelo 2, ESA/Italia). Este ha sido el 46º lanzamiento orbital de 2017 (el 42º exitoso) y el noveno de un Soyuz en lo que va de año (contando el lanzamiento de un Soyuz-2.1v). También ha sido el segundo lanzamiento tripulado de 2017, además de ser el 50º lanzamiento de un cohete Soyuz-FG y el 50º que ha sido un éxito, todo un récord de fiabilidad. La Soyuz MS-05 es la 134ª misión tripulada de una nave Soyuz. La órbita inicial fue de 197,5 x 242,6 kilómetros y 51,66º de inclinación.

Lanzamiento de la Soyuz MS-05 (Roscosmos).
Lanzamiento de la Soyuz MS-05 (Roscosmos).

La Soyuz MS-05 se acopló seis horas después del despegue (21:54 UTC) al módulo Rassviet del segmento ruso de la ISS, donde había estado acoplada la nave de carga Progress MS-05 hasta hace pocos días. Una vez en la estación la tripulación pasó a formar parte de la Expedición 52 de la ISS junto con Fiodor Yurchijin (Roscosmos), Jack Fischer (NASA) y Peggy Whitson (NASA). Ryazansky, Bresnik y Nespoli pasarán 139 días a bordo de la ISS —hasta el 14 de diciembre— y también formarán parte de la Expedición 53. Debido a los recortes de Roscosmos, durante la Expedición 52 solo habrá dos rusos en la ISS y cuatro astronautas en el segmento estadounidense. A lo largo de su estancia en la ISS los tres cosmonautas de la Soyuz MS-05 supervisarán el acoplamiento de las naves de carga Dragon SpX-12, Cygnus OA-8, Progress MS-07 y Dragon SpX-13, así como el de la nave tripulada Soyuz MS-06.

Leer más

Sabemos que existen más de 3600 planetas extrasolares, pero por ahora no hay rastro de ningún satélite alrededor de los mismos, es decir, exolunas. Pero eso puede haber cambiado, porque el planeta Kepler-1625b podría albergar la primera exoluna descubierta por la humanidad. La dificultad en la detección de exolunas es que de los dos métodos más populares para descubrir planetas extrasolares, el método del tránsito y el de la velocidad radial, solo el primero nos permite revelar la existencia de satélites. El siguiente inconveniente es que la señal de una exoluna en la curva de luz de un tránsito es muy complicada de vislumbrar entre el ruido de la señal.

Una exoluna de tamaño terrestre alrededor de un planeta gigante (René Heller/AIP).
Una exoluna de tamaño terrestre alrededor de un planeta gigante (René Heller/AIP).

El lugar ideal para buscar exolunas son los datos del telescopio espacial Kepler de la NASA, así que es normal que se hayan puesto en marcha varias iniciativas con este propçosito. La más famosa es HEK (Hunt for Exomoons with Kepler), liderada por el investigador británico David Kipping. Desde 2011 el proyecto HEK no ha parado de buscar exolunas, pero sin éxito. Las características del método del tránsito nos dicen que cuanto mayor sea la luna en proporción al planeta y cuanto más grandes sean ambos, más fácil será su detección. Otros factores que facilitan su descubrimiento son que la actividad estelar sea lo más baja posible (no olvidemos que es la principal fuente de ruido) y que el planeta gire alrededor de una estrella pequeña (en ese caso el tránsito es más nítido y la relación señal ruido es por tanto mayor). En definitiva, la curva de luz de un exoplaneta con una exoluna presenta un perfil más complejo que resulta difícil separar del ruido. Por otro lado, además de modificar la curva de luz, la existencia de una luna generará variaciones en la duración y/o el momento del tránsito del planeta (TDV y TTV). Paradójicamente, es más difícil de detectar la presencia de varias lunas, si las hubiera, que la de un único satélite del mismo tamaño.

Leer más

Los troyanos son el resultado de un delicado y hermoso juego entre la gravedad y los miles de cuerpos menores que existen en el sistema solar. Reciben la denominación de troyanos aquellos cuerpos que se encuentran en los puntos de Lagrange L4 y L5 de la órbita de un planeta. Es decir, los que se hallan unos 60º por delante y por detrás del planeta en su órbita respectivamente, ya que en estos puntos la gravedad del Sol y del planeta se equilibran, permitiendo la existencia de órbitas de tipo halo o ‘renacuajo’ de forma más o menos estable (los cuerpos no están fijos en el punto de Lagrange). Durante mucho tiempo los únicos troyanos conocidos fueron los de Júpiter (técnicamente solo los que se encuentran en L4 se llaman troyanos, mientras que los de L5 son ‘griegos’ o ‘aqueos’ para seguir con una nomenclatura basada en La Ilíada). Los troyanos de Júpiter constituyen una familia de miles de cuerpos que rivaliza en número con el cinturón principal de asteroides. El primer troyano de Júpiter, 588 Aquiles, se descubrió en 1906 y durante mucho tiempo se pensó que estos asteroides eran una característica exclusiva del gigante joviano, una consecuencia de su descomunal campo gravitatorio.

ass
Marte tiene sus propios asteroides troyanos (NASA).

La existencia de troyanos en otros planetas se consideraba prácticamente imposible porque las órbitas serían extremadamente inestables. Y sin embargo en las últimas décadas hemos descubierto que casi todos los planetas están acompañados de troyanos. Venus, la Tierra, Marte, Urano y Neptuno tienen su propio conjunto de cuerpos situados en L4 y L5, aunque ciertamente en un número muy inferior a Júpiter. Tanto Venus como la Tierra poseen pocos troyanos y son muy inestables (solo conocemos un asteroide troyano de la Tierra, 2010 TK7), mientras que Neptuno, que se halla lejos de Júpiter y cerca del cinturón de Kuiper, debe contar con una población relativamente numerosa y estable (hay catalogados 17 troyanos de Neptuno). Hasta la fecha no se ha descubierto ningún troyano de Saturno, cuya proximidad a Júpiter es un factor negativo de cara a la estabilidad de estos cuerpos, aunque con toda seguridad tendrá varios de carácter temporal. Pero lo que más llama la atención es la existencia de troyanos de Marte. ¿Por qué? Pues simplemente porque no deberían existir.

Leer más

La agencia espacial japonesa JAXA y su división de exploración espacial ISAS mantienen un modesto pero interesante programa de sondas planetarias. Además de la Hayabusa 2, actualmente camino del asteroide Ryugu, JAXA tiene planes para lanzar a lo largo de los próximos años la sonda lunar SLIM, la misión MMX de retorno de muestras de Fobos y, más adelante, una vela solar que debe recuperar muestras de asteroides troyanos en órbita de Júpiter. A estos proyectos debemos sumarles los planes de exploración de Marte, como el rover MELOS, aunque lamentablemente estos siguen acumulando retraso tras retraso. No obstante, una propuesta que ha pasado bastante desapercibida es DESTINY PLUS (o DESTINY+), una sonda de propulsión iónica que se enmarca dentro del programa de misiones pequeñas —y baratas— que pueden ser lanzadas con el nuevo cohete japonés Epsilon.

ji
Sonda DESTINY para estudio del asteroide Faetón (aquí con el diseño de 2013)(JAXA).

El objetivo de DESTINY PLUS es sobrevolar 3200 Faetón, un asteroide cercano potencialmente peligroso para la Tierra (PHA), así como probar tecnologías claves para el vuelo interplanetario. DESTINY fue originalmente propuesta en 2013 para ser lanzada en 2018, pero no pasó el corte final. Ahora JAXA e ISAS han renovado el proyecto, que se conoce como DESTINY PLUS. Y, por cierto, todos sabemos que los acrónimos en astronáutica son un verdadero arte, pero JAXA ha llevado este asunto hasta el siguiente nivel de sofisticación, ya que el nombre de la sonda significa nada más y nada menos que Demonstration and Experiment of Space Technology for INterplanetary voYage, Phaethon fLyby with reUSable probe.

Leer más

Una de las primeras sorpresas desde que comenzamos a descubrir planetas extrasolares es saber que existen mundos que giran tan cerca de sus estrellas que tienen periodos increíblemente cortos, de apenas unos días o incluso horas. Recientemente hemos conocido el descubrimiento de un exoplaneta realmente extremo: EPIC 228813918 b. Este mundo destaca porque su año tiene una duración de tan solo 4,3 horas y tiene un tamaño similar a la Tierra. Ahora bien, ¿cómo puede sobrevivir un planeta estando tan cerca de su estrella? Pues fácilmente: porque está formado casi totalmente por hierro. Bienvenidos al fascinante reino de los exoplanetas con periodos ultracortos (USP).

as
Hay planetas que son bolas de hierro pegadas a sus estrellas (NASA).

Hace unas décadas la mera existencia de estos planetas se consideraba imposible porque se pensaba que no se podían formar estando tan próximos a una estrella. Hoy sabemos que no es necesario que nazcan a las distancias en las que se encuentran y que existen mecanismos de migración planetaria capaces de explicar su situación actual (aunque no son totalmente satisfactorios en estos casos). Pero eso no responde a nuestra duda, ¿cómo pueden sobrevivir estos mundos? El factor principal que permite que un planeta evite la destrucción estando próximo a su astro es el límite de Roche. Si el planeta se adentra en la esfera delimitada por este parámetro acabará despedazado por las fuerzas de marea y formará un anillo de escombros alrededor de la estrella.

Leer más

Aunque desconocido por muchos, el objetivo declarado de Roscosmos a largo plazo es llevar a cabo misiones tripuladas a la Luna. Primero a la órbita lunar usando la nave Federatsia y luego a la superficie. Los planes para alcanzar la superficie quedan todavía muy lejos en el tiempo, pero siempre es interesante estudiar cómo se puede viajar a nuestro satélite usando recursos relativamente modestos. La última versión de este proyecto la pudimos ver hace dos años, pero desde entonces ha llovido bastante en el sector espacial ruso.

as
Un módulo lunar tripulado ruso (Koroliov TV).

De acuerdo con el esquema original de Roscosmos la misión lunar se llevaría a cabo con cuatro lanzamientos del cohete Angará A5V, la versión pesada del Angará capaz de situar 35 toneladas en órbita baja (LEO) frente a las 25 toneladas del A5 de serie. Los primeros dos lanzamientos tenían que poner en LEO el módulo lunar y una etapa propulsiva. El conjunto partiría hacia la Luna y se situaría en órbita lunar. Posteriormente otros dos lanzamientos colocarían en órbita la nave tripulada Federatsia y otra etapa propulsiva, que partiría hacia la Luna y se acoplaría con el módulo lunar. Es decir, sería un plan del tipo EOR-LOR (Earth Orbit Rendezvous-Lunar Orbit Rendezvous).

Leer más