¿Un nuevo módulo inflable para la estación espacial internacional en 2020?

La empresa Bigelow se ha hecho famosa en la última década por aspirar a construir módulos inflables para estaciones espaciales. En 2006 y 2007 Bigelow llegó a lanzar al espacio dos protoripos de módulos hinchables Genesis, pero los otrora ambiciosos planes de la empresa se fueron desinflando —nótese el ingenioso juego de palabras— al no cumplirse ninguno de los objetivos anunciados. Sin embargo, el reciente lanzamiento del módulo BEAM a la estación espacial internacional a la (ISS) ha vuelto a situar a Bigelow en el candelero. Precisamente, ayer mismo la empresa anunció un acuerdo con ULA para lanzar dos módulos inflables de gran tamaño a partir de 2020.

Una estación espacial de Bigelow con dos módulos B330 y dos naves Dragon V2 a las que le falta el módulo trasero (Bigelow).
Una estación espacial de Bigelow con dos módulos B330 y dos naves Dragon V2 a las que le falta el módulo trasero (Bigelow).

Según este acuerdo, Bigelow pondrá en órbita el módulo B330 —antes conocido como BA-330— que bien podría ser el germen de una estación espacial privada o, si la NASA lo permite, incluso se podría acoplar a la ISS (todo dependerá lógicamente de qué tal sale la experiencia con BEAM). Bigelow espera que la estación sea visitada por las naves tripuladas Dragon V2 de SpaceX, CST-100 Starliner de Boeing o incluso por la versión orbital de la New Shepard de Blue Origin (si es que finalmente Jeff Bezos la construye, algo improbable por el momento).

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Maqueta de un módulo B330 con una Dragon V2 acoplada (www.flightglobal.com).

La empresa ULA (United Launch Alliance) usará en estas misiones el cohete Atlas V en la nueva configuración 552, es decir, con cinco cohetes de combustible sólido y una etapa superior Centaur con dos motores RL10 (normalmente lleva un solo motor, pero en las misiones tripuladas con la CST-100 Starliner se usará el Atlas V 422 con una Centaur de dos motores). El módulo inflable B330, de 19,5 toneladas, posee un volumen interno de 330 metros cúbicos, de ahí su nombre, y su longitud es de 13,7 metros, con un diámetro una vez inflado de 6,7 metros (se desconoce el diámetro en la configuración de lanzamiento).

Un Atlas V de ULA con el módulo B330 (ULA).
Un Atlas V de ULA con el módulo B330 (ULA).
Partes del Atlas V 552 (ULA).
Partes del Atlas V 552 (ULA).

Acoplado a la ISS el módulo recibiría el nombre de XBASE (Expandable Bigelow Advanced Station Enhancement) y podría aumentar el espacio útil de la estación en un 30%. De paso, serviría, siempre según Bigelow, para prolongar la vida útil de la ISS más allá de 2024. XBASE tendría un volumen un 210% superior al módulo laboratorio Destiny, el mayor de la NASA, y dentro de él podrían vivir los seis astronautas que forman la tripulación permanente de cada Expedición. Sea como sea, XBASE sería la segunda propuesta de módulo inflable acoplado permanentemente a la ISS tras el módulo ruso de RKK Energía.

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Módulo inflable ruso de RKK Energía en configuración de lanzamiento (RKK Energía).

El acuerdo con ULA ha sorprendido a más de uno, puesto que SpaceX se había perfilado siempre como uno de los socios naturales de Bigelow. La empresa de Musk es ambiciosa y posee cohetes y, dentro de poco, naves espaciales tripuladas Dragon V2, pero carece —que sepamos— de proyectos de estaciones espaciales o hábitats orbitales, un hueco que Bigelow podría rellenar de cara a programas más ambiciosos como viajes más allá de la órbita baja.

Interior de un módulo B330 de Bigelow (Bigelow).
Interior de un módulo B330 de Bigelow (Bigelow).
Un B330 con una nave CST-100 acoplada (Boeing).
Un B330 con una nave CST-100 acoplada (Boeing).

Todo esto está muy bien, pero ni Bigelow ni ULA han explicado lo más importante: ¿quién va a pagar todo esto? Dejando a un lado la incierta promesa del turismo espacial, las dos empresas no han ofrecido un modelo de negocio claro más allá de vagas ofertas a terceros países u otras agencias espaciales. En cuanto a la NASA, por el momento no tiene ninguna intención de poner el dinero para desarrollar y acoplar nuevos módulos al segmento norteamericano de la ISS. No olvidemos que los planes oficiales de la agencia espacial estadounidense para el programa tripulado después de 2024 pasan por misiones espaciales más allá de la órbita baja a base del cohete SLS y la nave Orión. Paradójicamente, en estas misiones se podrían usar hábitats de espacio profundo que Bigelow espera desarrollar.

En definitiva, todo parece que se trata de un anuncio que intenta aprovechar la publicidad creada a raíz del lanzamiento de BEAM para atraer la atención de la NASA a ver si afloja los fondos necesarios para hacer realidad el módulo XBASE. Ahora queda por ver qué opina la NASA de todo el asunto.

Plan de estación espacial a base de módulos de Bigelow (Bigelow).
Plan de estación espacial a base de módulos de Bigelow (Bigelow).

Vídeo de la rueda de prensa:

Referencias:

  • http://www.ulalaunch.com/bigelow-aerospace-and-ula-join-forces.aspx
  • https://www.flightglobal.com/news/articles/bigelow-aerospace-and-ula-team-to-launch-b330-habita-424096/

 



11 Comentarios

  1. Si se logra reutilizar la Dragon u otras similares el futuro del turismo espacial y de Bigelow es esperanzador, en caso contrario lo veo bastante dificil.

    1. Pues a mí me parece un objetivo muy importante, y espero que la NASA, aporte dinero para que este modulo sea posible en 2020…la vida de la ISS si todo va bien, se va alargar más allá de 2024 y posiblemente más de 2028…de paso si todo va bien, con SpaceX y la reutilización de sus cohetes, el coste por lanzamiento se va abaratar mucho, abriendo una ventana al verdadero turismo espacial…

      Pero más importante aún, es que si de verdad queremos ir a Marte, para mí la mejor tecnología hasta la fecha para hábitat de espacio profundo como para una futuro colonia en Marte, es sin duda la de Bigelow…así que es muy importante empezar a madurar esta tecnología…

  2. Yo subo la apuesta.
    Construcción de modulos, bien de estaciones o naves, construidos ya en el espacio:
    Se sube un molde inflable y las paredes exteriores se rellenan de un compuesto endurecedor.
    Se podrían juntar estructuras de este tipo una a continuación de otra creando habs mucho más grandes.
    Estructuralmente podrían estar apoyados por un armazón metálico también montado in situ, como el que soporta los paneles solares de la iss…

  3. Si se demuestra que funcionan y si el ahorro de lanzamiento es bueno, pues puede ser el inicio de la explotación humana del sistema solar y la expansión. El siguiente paso empezar a construir con lo disponible (subiendo lo mínimamente necesario).

    ¡Soñar es gratis!

  4. Estos módulos de Bigelow son unos verdaderos “Hinchas del Espacio” porque se hinchan cuando están en el Espacio 🙂

    ¿Será que algún multimillonario quiera invertir en un construir una mini estación espacial con la esperanza de crear un destino para los turistas espaciales y así dejar a los astronautas, cosmonautas, y taikonautas tranquilos haciendo su trabajo?

    Tal como dice Daniel en este articulo la promesa del turismo espacial es incierta. Desde los años noventa a prometido viajes espaciales turísticos, pero muy pocos han podido llenar las expectativas.

  5. Esta llenos de multimillonarios hartos de viajar a los mismos lados del mundo. 200 mil dolares, la tarifa estándar de Blue Origin y Virgin para vuelos suborbitales, es una bicoca para millonarios ansiosos de nuevas y sobre todo, exclusivas experiencias. Una vez que comience el turismo suborbital habrá una demanda en rápido crecimiento.

  6. El turismo suborbital financiara el desarrollo técnico que bajará el precio del turismo orbital. Pero primero, Bigelow deberá tener cuatro, cinco años de experiencia en órbita con sus módulos… para que los turistas tengan a donde ir =D (Me temo que la ISS es un lugar demasiado delicado para recibir gente no entrenada).
    Después de crear algún hábitat en el espacio comenzara la propuesta de vuelos orbitales turísticos.

  7. No acabo de ver la necesidad que tiene la NASA de probar los módulos de Bigelow cuando tiene dos funcionando en órbita.
    El talón de Aquiles de los módulos de Bigelow siempre ha sido que no dispone de transporte a órbita. Se tiró a la piscina, hizo los dos Genesis y tuvo que paralizar el desarrollo del Sundancer y del BA-330 a la espera de que alguien le proporcionara el acceso a órbita.
    Incluso ahora tampoco está claro que triunfe. Una misión de la Dragon no tripulada cuesta 133M$, si ponemos que la tripulada vale lo mismo y dividimos el coste entre 5 turistas (los dos tripulantes no cuentan, claro), nos sale a unos 22M$ por pasajero, sólo para subir a órbita. Para que los módulos de Bigelow puedan ser rentables los turistas deberán pagar aún más (¿30, 40, 50?) y hacer unos cuantos vuelos por año, lo cual es dudoso.

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Por Daniel Marín
Publicado el ⌚ 13 abril, 2016
Categoría(s): ✓ Astronáutica • Comercial • ISS