Cualquier noticia militar de Corea del Norte suele atraer la atención de todos los medios de comunicación por motivos obvios. Si además hablamos del novedoso misil balístico Hwasong 14 (화성 14, o sea, ‘Marte 14′ en coreano) el interés se dispara varios órdenes de magnitud. Pero en este blog no hablamos de misiles sino es porque tienen una conexión con la astronáutica. Y esa conexión ha aparecido de forma imprevista después de que varios medios señalaran una relación entre el motor del misil norcoreano y la industria aeroespacial ucraniana.

Primer lanzamiento del misil norcoreano Hwasong 14 (New York Times).
Primer lanzamiento del misil norcoreano Hwasong 14 (New York Times).

Pongámonos en antecedentes. Corea del Norte tiene un programa espacial propio basado en el lanzador Unha (은하 , ‘galaxia': hay que reconocer que los nombres de misiles norcoreanos son muy ‘espaciales’). El Unha, también conocido en occidente como Taepodong 2 (‘gran cañón’) y en Corea del Norte como Kwangmyŏngsŏng (o ‘estrella brillante’), es, en su versión Unha 3, un cohete de 90 toneladas al lanzamiento capaz de situar hasta 200 kg en órbita baja que usa tecnología derivada del misil soviético Scud de los años 60. Las dos primeras etapas usan queroseno y ácido nítrico como propergoles (una combinación poco frecuente), mientras que la tercera etapa usa hidracina y ácido nítrico y parece ser una versión de la segunda etapa del cohete iraní Safir, ya que se sabe que Corea del Norte e Irán han intercambiado información para desarrollar nuevos misiles y lanzadores espaciales.

Leer más

El descubrimiento de Proxima b, el planeta extrasolar más cercano a la Tierra, ahora hace justo un año volvió a resucitar el interés por los viajes interestelares. El problema es que en las películas de ciencia ficción suelen representar los periplos a otras estrellas de forma un pelín optimista, por decirlo suavemente. Porque viajar a otras estrellas está fuera del alcance de nuestra tecnología, así de simple. Pero, siempre hay un pero, viajar al sistema de Alfa Centauri —del que forma parte Proxima Centauri— está justo en el límite de lo que podríamos lograr con la tecnología de dentro de un par de décadas. Eso sí, nada de enviar grandes cruceros espaciales con cientos de personas, sino pequeñas sondas espaciales no tripuladas. ¿Cómo de pequeñas? Pues del tamaño de un sello de correos. Ese es el nivel tecnológico del que estamos hablando.

asa
La sonda Andrómeda (sin la vela láser) (I4IS/Adrian Mann).

La única técnica que podría, quizás, lograr hacer realidad este sueño con un poco de suerte —léase dinero— es la vela propulsada por luz (láser o máser). Y eso es justo lo que pretende la iniciativa Breakthrough Starshot: mandar un grupo de nanovelas láser a Alfa Centauri y que sean capaces de efectuar el viaje en veinte años. Con el anuncio del descubrimiento de Proxima b Breakthrough Starshot decidió cambiar de objetivo al planeta de esta estrella, lógicamente, pero aún así no está nada claro cómo conseguirlo. El minúsculo núcleo de las naves de Breakthrough Starshot se ha denominado StarChip y, como su nombre indica, se trata de un pequeño chip de unos pocos gramos que debe contener todos los sistemas asociados a una nave espacial (salvo la propulsión, que de eso se encarga el láser situado en la Tierra).

Leer más

Japón sigue adelante en su empeño de construir su sistema de navegación QZSS. El día 19 de agosto de 2017 a las 05:29 UTC la agencia espacial japonesa JAXA lanzó un cohete H-IIA (H2A 202) desde la rampa LP-1 del Centro de Lanzamiento de Yoshinobu en Tanegashima con el satélite japonés Michibiki 3 (QZS 3) en la misión F35. Se trata del 51º lanzamiento orbital de 2017 (el 47º exitoso) y el cuarto de un cohete H-IIA en lo que va de año. El lanzamiento estaba originalmente previsto para el 11 de agosto, pero tuvo que ser aplazado por un problema en el sistema de presurización de helio.

Lanzamiento del Michibiki 3 (JAXA).
Lanzamiento del Michibiki 3 (JAXA).

Michibiki 3

Michibiki 3 (みちびき3号機, ‘guía’ en japonés), también denominado QZS 3 (Quasi Zenith Satellite 2), es un satélite geoestacionario de posicionamiento de 4.700 kg construido por Mitsubishi Electric (MELCO) para la agencia espacial JAXA usando la plataforma DS-2000. Se trata del segundo satélite operativo del sistema de posicionamiento japonés QZSS (Quasi Zenith Satellite System/準天頂衛星システム) tras el lanzamiento del QZS 2 el pasado junio. La función de este sistema es potenciar las señales del sistema de navegación global GPS estadounidense sobre Japón. Sus dimensiones son de 6,2 x 2,9 x 2,8 metros, con una envergadura de 19 metros una vez desplegados los paneles solares, que son capaces de generar 6,3 kilovatios. Su vida útil es de unos quince años y estará situado en la posición 127º sobre el ecuador.

Leer más

El 18 de agosto de 2017 a las 12:29 UTC la empresa ULA (United Launch Alliance) lanzó un cohete Atlas V 401 en la misión AV-074 desde la rampa SLC-41 de la Base Aérea de Cabo Cañaveral con el satélite de comunicaciones de la NASA TDRS 13 (TDRS M). La órbita inicial fue de 183 x 25.670 kilómetros de altura y 26,2º de inclinación. Este ha sido el 50º lanzamiento orbital de 2017 (el 46º exitoso) y el cuarto de un Atlas V este año. También ha sido el 72º lanzamiento de un Atlas V desde su introducción en 2002 —el 71º exitoso— y el 37º de la versión 401 (la menos potente). Además ha sido el 143º lanzamiento de un cohete Atlas y el 120º de la empresa ULA. El lanzamiento estaba originalmente previsto para el 3 de agosto, pero tuvo que ser pospuesto por culpa de un accidente en el cual resultó dañada una antena de banda S.

asas
Lanzamiento del TDRS-M (13) (ULA).

TDRS 13 (TDRS M)

El TDRS M (Tracking and Data Relay Satellite M), denominado TDRS 13 una vez en órbita, es un satélite geoestacionario de comunicaciones de 3.454 kg construido por Boeing Space Systems para la NASA usando el bus BSS-601HP. Tiene una envergadura de 8,36 metros con los dos paneles solares desplegados, los cuales pueden generar entre 3.220 y 2.850 vatios de potencia eléctrica y un motor de apogeo R-4D-11-300. El TDRS M es el tercer y último ejemplar de la tercera generación de satélites del sistema TDRSS (Tracking and Data Relay Satellite System). La vida útil del TDRS M se estima en 15 años y ha costado 408 millones de dólares. Originalmente su lanzamiento estaba previsto para 2015.

Leer más

El 17 de agosto los cosmonautas de la Expedición 52 de la ISS, Fiodor Yurchijin y Serguéi Ryazansky realizaron el paseo espacial EVA 43 (VKD 43 para Roscosmos y EVA RS-43 para la NASA) desde el segmento ruso de la estación. La actividad extravehicular tuvo una duración de 7 horas y 34 minutos (contando desde la apertura de la escotilla hasta su cierre) y se llevó a cabo desde el módulo Pirs de la ISS. El paseo espacial, la primera EVA rusa de este año, comenzó a las 14:36 UTC. Es la primera EVA rusa desde hace casi un año y medio y la única planeada para este año, además de ser la 202ª en la historia de la estación espacial.

ass
Ryazansky en el exterior de la ISS (Roscosmos).

Yurchijin era el EV-1 y llevaba la escafandra Orlán-MKS nº 4 con rayas rojas, mientras que Ryazansky era el EV-2 con el Orlán-MK nº 6 (con rayas azules). Era la primera vez que se usaba el traje Orlán-MKS, la última versión de la mítica escafandra rusa Orlán (‘águila’) que ha pasado por varias versiones (Orlán-D, Orlán-DM, Orlán-DMA, Orlán-M y Orlán-MK) desde su debut en 1977. La nueva escafandra pesa 110 kg e incorpora un nuevo sistema automatizado para regular la temperatura y se ha sustituido el caucho de algunas partes por poliuretano, lo que permitirá ampliar la vida útil del traje, que se estima ronda los seis años (o veinte paseos espaciales). También incorpora una nueva pantalla digital con información y cartuchos de hidróxido de litio para eliminar el dióxido de carbono.

Leer más

Después de su regreso exitoso el pasado junio, el cohete Protón ruso vuelve a realizar una misión espacial. El 16 de agosto de 2017 a las 22:07 UTC despegó un cohete Protón-M/Briz-M Phase IV con el primer satélite militar de comunicaciones Blagovest 11L (Kosmos 2520) desde la rampa PU-24 del Área 81 del cosmódromo de Baikonur. Este ha sido el 49º lanzamiento orbital de 2017 (el 45º exitoso) y el segundo de un Protón este año. También ha sido el 413º lanzamiento de un Protón en su historia, el 100º de un Protón-M y el tercero de un Protón-M en la versión Phase IV.

asa
Lanzamiento del Blagovest 11L (Roscosmos).

Blagovest 11L

El Blagovest 11L (Благовест №11Л, ‘buenas nuevas’ en ruso), también conocido como Kosmos 2520 una vez en órbita, es un satélite militar de comunicaciones geoestacionario construido por ISS Reshetniov (Zheleznogorsk, Rusia) para el Ministerio de Defensa de la Federación Rusa usando la plataforma Ekspress 2000 (Экспресс 2000). No obstante, la carga útil (transpondedores en banda Ka y Ku) y el sistema de control de posición han sido construidos por la empresa europea Thales Alenia Space (los transpondedores han sido un esfuerzo conjunto de Resehtniov y Thales Alenia). El Blagovest 11L es el primer ejemplar de la nueva serie Blagovest (14F149), de la que se construirán cuatro unidades. La constelación militar de comunicaciones Blagovest debe estar completa en 2020 y debe complementar a la constelación civil Ekspress usada por el gobierno ruso. La vida útil del 11L se estima en quince años y estará situado en la posición 45º este.

Leer más

¿Cuánto dinero mueve la industria del espacio? Normalmente los espaciotrastornados suelen centrarse únicamente en los lanzadores espaciales y se olvidan de lo más importante: la carga útil. O sea, de los satélites. La industria aeroespacial es un sector en continuo cambio y creo que vale la pena echar un vistazo a su estado para entender dónde nos encontramos y hacia dónde vamos. Empecemos con una bonita cifra: 261 mil millones de dólares. Ese es el dinero que movió la industria espacial en 2016. El número incluye los equipos terrestres —principalmente relacionados con los sistemas de posicionamiento y navegaciín— y los servicios ofrecidos por los satélites, además de los lanzamientos y la construcción de satélites. Lo interesante es que los servicios de lanzamiento comercial solo movieron en 2016 unos 5.500 millones de dólares, una fracción minúscula del negocio total y que es muy inferior a los 13.900 millones que facturó la industria de construcción de satélites.

asas
Beneficios de la industria espacial en el mundo (brycetech.com).

En diciembre de 2016 había 1.549 satélites en servicio, de los cuales 520 están en la órbita geoestacionaria. Estados Unidos, con 594 satélites, es el país con más vehículos bajo su cargo, mientras que el resto está repartido entre 59 países. De este número el 35% son satélites de comunicaciones comerciales, mientras que el 19% se dedican a la observación de la Tierra. Los satélites científicos solo constituyen el 5%, mientras que los militares el 6%. No obstante, el lanzamiento de satélites militares supone el 44% de todos los beneficios generados por los lanzamientos. Estados Unidos también lidera en los beneficios relacionados con la construcción de satélites: de los 13.900 millones que comentábamos más arriba, 8.900 millones corresponden a empresas de EEUU, un porcentaje muy alto debido principalmente a lo bien que paga el Pentágono.

Leer más

SpaceX sigue suma y sigue con los lanzamientos del Falcon 9 este año. El 14 de agosto de 2017 a las 16:31 UTC la empresa de Elon Musk lanzó un Falcon 9 v1.2 (F9-41) desde la rampa 39A del Centro Espacial Kennedy (Florida) con la nave de carga Dragon SpX-12 —también conocida como CRS-12 según la nomenclatura de SpaceX— con 2.910 kg de carga para la estación espacial internacional (ISS). La primera etapa (B1039) del cohete aterrizó en la zona de aterrizaje LZ-1 de Cabo Cañaveral 7 minutos y 43 segundos después del despegue. El aterrizaje se llevó a cabo con el motor Merlin central funcionando.

Lanzamiento de la Dragon SpX-12 (SpaceX).
Lanzamiento de la Dragon SpX-12 (SpaceX).

Este ha sido el 48º lanzamiento orbital de 2017 (el 44º exitoso) y el 11º de un Falcon 9 este año (nueve de los cuales se han efectuado desde Florida). También ha sido el 39º lanzamiento de un Falcon 9 en total y el 19º de la versión v1.2. Esta misión ha sido la primera vez en la que SpaceX ha usado una primera etapa Block 4 con nuevas modificaciones. SpaceX ha recuperado un total de doce etapas catorce veces (dos de ellas ya han volado dos veces) y este ha sido el sexto aterrizaje en tierra firme (el resto ha aterrizado en barcazas situadas en el océano).

Aterrizaje de la primera etapa (SpaceX).
Aterrizaje de la primera etapa (SpaceX).

Leer más

El telescopio espacial Kepler de la NASA ha revolucionado nuestro conocimiento de los planetas extrasolares. Este satélite ha descubierto nada más y nada menos que más de 2.300 exoplanetas alrededor de otras estrellas mediante el método del tránsito. Una de las conclusiones más importantes que podemos extraer de este cúmulo de datos es que hay dos tipos de planetas que son muy comunes en el universo y que, curiosamente, se hallan ausentes de nuestro sistema solar. Nos referimos a los minineptunos y a las supertierras. Los dos tienen tamaños comprendidos entre el de nuestro planeta y el de Neptuno —que tiene cuatro veces el diámetro de la Tierra—, pero sus propiedades no pueden ser más diferentes.

Frecuencia de planetas en función de su tamaño según los datos de Kepler.Se observa la escasez de mundos entre 1,75 y 2 radios terrestres, el ‘valle misterioso’ (NASA/Ames Research Center/CalTech/University of Hawaii/B.J. Fulton)
Frecuencia de planetas en función de su tamaño según los datos de Kepler.Se observa la escasez de mundos entre 1,75 y 2 radios terrestres, el ‘valle misterioso’ (NASA/Ames Research Center/CalTech/University of Hawaii/B.J. Fulton)

Las supertierras, como su nombre indica, son una versión en grande de la Tierra, pero lo importante es que su superficie es sólida. Los minineptunos, por contra, están rodeados de una gruesa atmósfera y contienen grandes cantidades de hielos de agua, amoniaco y metano. Es lógico pensar que cuanto más pequeños sean estos planetas serán más parecidos a la Tierra y precisamente eso es lo que observamos en los datos observacionales. ¿Pero dónde está el límite entre las supertierras y los minineptunos?

Sigue leyendo en el Cuaderno de Cultura Científica.

Actualmente estamos en medio de un auténtico boom de empresas que están desarrollando lanzadores espaciales de pequeño tamaño para poner en órbita satélites también pequeños, como por ejemplo los cubesats. En España tenemos dos compañías que están dejándose la piel con este objetivo, PLDSpace y Zero2Infinity. Y justo esta última empresa ha recibido mucha atención por haber creado el llamativo sistema de lanzamiento Bloostar, basado en un globo aerostático. Curiosamente, entre todas las nuevas empresas new space ninguna había optado por este sistema, que se remonta a los orígenes de la conquista del espacio. Hasta ahora. Porque recientemente ha hecho su aparición B2Space (léase ‘bituspeis’) que tiene en común con Zero2Infinity, además de usar un ‘2’ en el nombre, el uso de globos para llegar al espacio.

El sistema de lanzamiento de B2Space (B2Space).
El sistema de lanzamiento de B2Space (B2Space).

B2Space es una empresa británica basada en Bristol fundada en 2016, pero su equipo está integrado por españoles. A diferencia de Zero2Infinity, cuyo cohete Bloostar presenta un diseño nada convencional, B2Space parece apostar por lo conocido y usará un pequeño lanzador de combustible sólido (¿o híbrido?) de tres etapas para situar la carga útil en órbita. El cohete será elevado por un globo aerostático y una vez se hayan alcanzado los 35 kilómetros de altura encenderá sus motores. El lanzador cuelga en ángulo para evitar que choque con el globo durante el despegue (en los primeros sistemas de lanzamiento con globo el cohete debía romper el globo al ascender verticalmente). Es otra diferencia con respecto a Zero2Infinity, que planea soltar el Bloostar una vez alcanzada la altura de lanzamiento. De esta forma el cohete de B2Space sufrirá menos pérdidas gravitatorias, pero a cambio deberá enfrentarse a las oscilaciones del cable que lo une con el globo.

Leer más